DICCIONARIO MÉDICO
Neuralgia posherpética
La neuralgia posherpética es el dolor que persiste en la piel afectada por un episodio de herpes zóster una vez que las lesiones cutáneas ya han cicatrizado. Es la complicación más frecuente de esa infección y puede prolongarse durante meses o, en algunos casos, años. El nombre describe con precisión el cuadro: "pos" (después de) y "herpética" (relativa al herpes), de modo que designa literalmente el dolor que queda después de un herpes. Se localiza siempre en el dermatoma, la franja de piel inervada por la raíz nerviosa que el virus dañó, y suele describirse como una quemazón continua, punzadas eléctricas intermitentes o una combinación de ambas. Aunque el herpes zóster es una infección cutánea con curso limitado, en un número relevante de personas el virus deja tras de sí un nervio sensitivo alterado que sigue generando señales de dolor mucho después de que la piel haya sanado. El virus varicela-zóster permanece latente, tras la varicela de la infancia, en los ganglios sensitivos que bordean la médula espinal. Cuando se reactiva, produce el herpes zóster: viaja por el nervio hasta la piel y provoca la erupción característica en el territorio de un único dermatoma. En ese trayecto puede dañar de forma directa las fibras nerviosas, tanto en el propio ganglio como a lo largo del nervio periférico. La neuralgia posherpética es la consecuencia de ese daño. Las fibras lesionadas generan señales dolorosas de manera espontánea, y el procesamiento del dolor en la médula espinal y en el cerebro puede quedar alterado de forma duradera, un fenómeno que los especialistas describen como sensibilización. Esto explica que el dolor persista aunque no quede ya ningún rastro visible de la infección en la piel. No toda molestia que acompaña a un episodio de herpes zóster es ya una neuralgia posherpética. El dolor que aparece antes o durante la propia erupción responde a la inflamación aguda del nervio y suele remitir junto con las lesiones cutáneas. Solo cuando el dolor persiste más allá de la curación de la piel (de forma orientativa, más de tres meses desde el inicio de la erupción) se habla propiamente de neuralgia posherpética. El territorio doloroso presenta a menudo alodinia: el simple roce de la ropa sobre la piel, normalmente indoloro, se percibe como una descarga dolorosa. Este signo, junto con la distribución estrictamente limitada a un dermatoma, ayuda a distinguirla de otras formas de dolor neuropático de origen distinto. Según datos recogidos por MedlinePlus Genetics, entre un 5 % y un 20 % de las personas que sufren un episodio de herpes zóster desarrollan neuralgia posherpética. El riesgo y la duración del dolor aumentan de forma progresiva con la edad, hasta el punto de que esta complicación es rara antes de los 50 años y considerablemente más habitual a partir de los 60. Literalmente, "posterior al herpes". El prefijo "pos" indica que el dolor aparece después del episodio infeccioso, no durante él. No. El herpes zóster es la infección vírica en sí, con su erupción cutánea característica. La neuralgia posherpética es una complicación tardía que puede seguir a esa infección una vez resuelta la piel, y no todas las personas que pasan un herpes zóster llegan a desarrollarla. Entre el 5 % y el 20 % de los casos, según la edad de la persona afectada. Porque la capacidad del sistema nervioso periférico para regenerar fibras dañadas disminuye con la edad, de modo que un nervio sensitivo lesionado en una persona joven tiene más margen de recuperación que el de una persona mayor de 60 años. A esto se suma que la incidencia del propio herpes zóster también aumenta con la edad, al debilitarse con el tiempo la respuesta inmunitaria frente al virus varicela-zóster latente. La combinación de ambos factores concentra la mayoría de los casos de neuralgia posherpética en la población de mayor edad.Qué es la neuralgia posherpética
Mecanismo
Diferenciación
Frecuencia
Preguntas frecuentes
¿Qué significa "posherpética"?
¿Es lo mismo que el herpes zóster?
¿Con qué frecuencia aparece tras un herpes zóster?
¿Por qué es más frecuente en personas mayores?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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