DICCIONARIO MÉDICO
Neumopericardio
El neumopericardio es la presencia de aire o gas en la cavidad pericárdica, el espacio virtual entre las dos hojas que envuelven el corazón. Es un trastorno infrecuente, descrito sobre todo en recién nacidos sometidos a ventilación mecánica y, en adultos, como complicación de procedimientos invasivos o traumatismos torácicos. Puede cursar sin repercusión alguna o evolucionar hacia un taponamiento cardíaco, la complicación que marca su gravedad. Rodea al corazón el pericardio, un saco fibroso formado por dos hojas separadas por un espacio virtual que en condiciones normales solo contiene una pequeña cantidad de líquido seroso. El neumopericardio aparece cuando ese espacio se llena de aire o gas, algo que nunca ocurre de forma fisiológica y que exige siempre una causa que lo explique. Dos raíces griegas forman el término: "neumo-", de πνεῦμα (pneûma), "aire" o "soplo" (la misma raíz que en neumotórax y neumoperitoneo, distinta de la de neumonía, que procede de πνεύμων, "pulmón"), y "pericardio", de περικάρδιον (perikárdion): περί (perí), "alrededor", y καρδία (kardía), "corazón". Literalmente, "aire alrededor del corazón". Se conoce como efecto Macklin al mecanismo mejor documentado, descrito en 1939: un aumento de la presión dentro de los alvéolos provoca su rotura, y el aire diseca el intersticio pulmonar hasta alcanzar el hilio y, desde ahí, el mediastino. Si existe una zona de fragilidad en el punto donde las hojas del pericardio se reflejan sobre los grandes vasos, el aire puede atravesarla y acumularse en la cavidad pericárdica. Esa fisiopatología no siempre queda del todo clara en cada caso individual. Explica, sin embargo, por qué el neumopericardio y el neumomediastino aparecen con tanta frecuencia juntos: comparten el mismo origen alveolar, aunque no siempre coexistan. En los adultos, la causa más frecuente es iatrogénica: la canalización de vías centrales, la pericardiocentesis, la ventilación mecánica con presión positiva o la cirugía cardíaca pueden introducir aire de forma accidental en el espacio pericárdico. Los traumatismos torácicos, abiertos o cerrados, forman la segunda gran categoría. En recién nacidos, sobre todo prematuros, el cuadro se asocia casi siempre a la ventilación mecánica en el contexto de una enfermedad pulmonar grave. Entre las causas menos frecuentes figuran las infecciones por microorganismos productores de gas, la perforación esofágica y, en contadas ocasiones, comunicaciones congénitas entre la pleura y el pericardio. El neumomediastino (aire en el mediastino, no en el pericardio) puede simular un neumopericardio en las pruebas de imagen y, como se ha descrito, coexistir con él. Un rasgo distintivo está en la movilidad del aire: en el neumopericardio cambia de posición cuando el paciente se coloca en decúbito supino, porque el contenido del saco pericárdico se redistribuye con la gravedad; en el neumomediastino, el aire queda fijado a estructuras anatómicas concretas. El pioneumopericardio es una entidad distinta: combina aire y pus en la cavidad pericárdica, casi siempre como complicación de un proceso infeccioso. Su origen y su gravedad no son los del neumopericardio simple. "Neumo-" viene del griego πνεῦμα ("aire"), no de πνεύμων ("pulmón"), pese a compartir raíz lejana. "Pericardio" procede de περικάρδιον, formado por "peri" ("alrededor") y "kardía" ("corazón"). No. El neumotórax es aire en el espacio pleural, entre el pulmón y la pared torácica; el neumopericardio es aire dentro del saco que envuelve el corazón. Son espacios anatómicos distintos, aunque ambos puedan originarse por el mismo mecanismo de rotura alveolar. La primera descripción se atribuye al médico francés Bricheteau, en 1844, quien observó en un paciente con aire y líquido en el pericardio un sonido intermitente al auscultar el tórax, comparado con el ruido de las aspas de un molino al golpear el agua ("bruit de moulin"). Casi un siglo después, en 1939, Macklin describió el mecanismo de disección alveolar que hoy explica buena parte de los casos. Entre ambos hitos, la comprensión de esta entidad avanzó despacio: sigue siendo, casi dos siglos después, un hallazgo infrecuente. No. La mayoría de los casos, sobre todo los de escasa cuantía, se reabsorben por sí solos. La gravedad depende de la cantidad de aire acumulado y de la rapidez con la que se acumula.Qué es el neumopericardio
Cómo se forma: el efecto Macklin
Causas traumáticas y no traumáticas
Diferenciación con entidades próximas
Preguntas frecuentes
¿De dónde proceden "neumo-" y "pericardio"?
¿Es lo mismo que un neumotórax?
¿Desde cuándo se conoce el neumopericardio?
¿El neumopericardio siempre es grave?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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