DICCIONARIO MÉDICO
Muscarina
La muscarina es un alcaloide tóxico aislado por primera vez en 1869 a partir de la seta Amanita muscaria. Su nombre dio lugar, medio siglo después, a toda una categoría de la farmacología: los receptores y las acciones que hoy se califican de "muscarínicos". La propia muscarina, sin embargo, apenas interviene en los efectos por los que esa seta es popularmente conocida. Químicamente es una amina cuaternaria, de fórmula C9H20NO2+, que se comporta como un agonista potente y selectivo de un tipo concreto de receptores de la acetilcolina. La aislaron en 1869 el farmacólogo alemán Oswald Schmiedeberg y su colaborador Richard Koppe, quienes publicaron sus resultados en la monografía Das Muscarin. Aquel trabajo describía, entre otras cosas, cómo los extractos del hongo Amanita muscaria frenaban el latido del corazón de una rana hasta detenerlo, un efecto que imitaba con notable fidelidad la estimulación del nervio vago. El nombre del hongo pasó así a la química. La Real Academia Española recoge muscarina en su diccionario como "sustancia tóxica que produce intoxicación aguda y grave del sistema nervioso", una definición que refleja su uso histórico más que su papel farmacológico exacto. La estructura química completa no se resolvió hasta 1954, cuando un equipo encabezado por los químicos Eugster, Kögl y Hardegger logró purificar cantidades suficientes del compuesto (apenas 260 miligramos a partir de 124 kilogramos de hongos) para determinar con precisión su fórmula molecular. Al ser una amina cuaternaria, la muscarina se absorbe con dificultad en el tracto digestivo y no atraviesa la barrera hematoencefálica, de modo que sus efectos quedan casi por completo restringidos al sistema nervioso periférico. Activa de forma selectiva los receptores muscarínicos de la acetilcolina, sin apenas actuar sobre los receptores nicotínicos, lo que la convirtió históricamente en la primera herramienta farmacológica capaz de separar de forma experimental ambos tipos de respuesta colinérgica. Esa selectividad tuvo consecuencias notables: gracias a ella, el fisiólogo británico Henry Hallett Dale pudo distinguir en 1914 dos familias de efectos de la acetilcolina según imitaran a la muscarina o a la nicotina, una clasificación que la entrada dedicada al término antimuscarínico desarrolla con más detalle. La muscarina se encuentra en cantidades muy variables en distintas especies de hongos. Está presente en cantidades apreciables en géneros como Inocybe y Clitocybe, mientras que en la propia Amanita muscaria, la especie que le da nombre, aparece solo en concentraciones mínimas, del orden de unos pocos miligramos por kilogramo de hongo fresco. La coincidencia del nombre confunde bastante. Durante décadas se atribuyó a la muscarina la responsabilidad de los efectos psicoactivos característicos de la Amanita muscaria. La investigación posterior mostró que esa concentración es demasiado baja para explicarlos, y que dependen sobre todo de otras dos sustancias presentes en el hongo, el ácido iboténico y su derivado el muscimol. La muscarina, en cambio, es la responsable de un cuadro de estimulación colinérgica generalizada tras la ingestión de hongos que la contienen en cantidad suficiente, cuyo manejo corresponde al ámbito clínico y queda fuera del alcance de esta entrada. No. Pese a que da nombre a la seta con la que se identifica popularmente, la muscarina está presente en concentraciones demasiado bajas para explicar esos efectos. El ácido iboténico y el muscimol son los responsables principales. Del hongo del que se aisló, Amanita muscaria, cuyo epíteto latino remite a musca, "mosca": la especie se empleaba tradicionalmente, troceada en leche, como insecticida casero contra estos insectos. No, y ese detalle químico explica buena parte de su comportamiento farmacológico: al ser una amina cuaternaria con carga permanente, apenas atraviesa membranas lipídicas, por lo que sus efectos se limitan casi por completo al sistema nervioso periférico. Le dieron nombre. A comienzos del siglo XX, la observación de que ciertos efectos de la acetilcolina reproducían fielmente los de la muscarina llevó a bautizar así a esos receptores, aunque hoy se sabe que responden de forma natural a la acetilcolina y no a la muscarina, que es solo una herramienta experimental externa.Qué es la muscarina
Mecanismo de acción y propiedades químicas
Origen natural y un malentendido frecuente
Preguntas frecuentes
¿La muscarina es la causante de las alucinaciones asociadas a la Amanita muscaria?
¿De dónde procede, en última instancia, el nombre "muscarina"?
¿Cruza la muscarina la barrera hematoencefálica?
¿Qué relación tiene la muscarina con los receptores muscarínicos?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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