DICCIONARIO MÉDICO

Mupirocina

La mupirocina es un antibiótico de uso tópico obtenido de la bacteria Pseudomonas fluorescens, empleado en infecciones cutáneas superficiales por estafilococos y estreptococos, entre ellas el impétigo y la foliculitis. Actúa bloqueando una enzima bacteriana, la isoleucil-ARNt sintetasa, sin equivalente en las dianas de otros grupos antimicrobianos (una peculiaridad que evita la resistencia cruzada). En la clasificación ATC figura con dos códigos, D06AX09 para la vía dermatológica y R01AX06 para la nasal.

Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA).

Qué es la mupirocina

Se aisló en 1971 a partir del caldo de fermentación de Pseudomonas fluorescens, una bacteria gramnegativa de distribución ambiental muy amplia. El compuesto mayoritario de esa fermentación, que supone más del 90 % de la mezcla, es el ácido pseudomónico A, de donde procede el nombre alternativo con el que se conoció durante años (un término que todavía aparece en la bibliografía especializada más antigua). Químicamente es el éster de un ácido mónico con ácido 9-hidroxinonanoico, con fórmula molecular C26H44O9.

Solo existe en formulación tópica, pomada o crema según el preparado, porque prácticamente no se absorbe a través de la piel intacta. Cuando la piel está lesionada y sí se produce cierta absorción, el organismo la metaboliza con rapidez a ácido mónico, un metabolito inactivo que se elimina por vía renal.

Su espectro cubre sobre todo bacterias grampositivas: estafilococos, estreptococos y Enterococcus faecium. Frente a Enterococcus faecalis, en cambio, no es activa. También alcanza a un puñado de gramnegativos, Haemophilus influenzae y Neisseria gonorrhoeae entre ellos, pero carece de eficacia frente a la mayoría de bacilos gramnegativos, los anaerobios, los hongos y los virus.

Se emplea en infecciones primarias de la piel, impétigo, foliculitis, forunculosis, y en infecciones secundarias de extensión limitada, como dermatitis sobreinfectadas o heridas traumáticas infectadas. Una indicación distinta, y cada vez más relevante en el ámbito hospitalario, es la erradicación nasal del estafilococo en personas portadoras, sobre todo cuando se trata de cepas resistentes a la meticilina.

Un mecanismo sin resistencia cruzada

El mecanismo depende de un parecido estructural preciso. Una parte de la molécula imita a la isoleucina lo bastante bien como para ocupar su lugar en el sitio de unión de la isoleucil-ARNt sintetasa bacteriana, la enzima que carga ese aminoácido sobre su ARN de transferencia correspondiente. Al quedar bloqueada la enzima, la célula deja de disponer de ARNt cargado con isoleucina y la síntesis de proteínas, y en menor medida la de ARN, se detiene. El resultado es la muerte bacteriana.

Ninguna otra familia de antibióticos comparte esta diana, y ese aislamiento estructural es la razón por la que la mupirocina no muestra resistencia cruzada con otros antibacterianos.

En los estafilococos se han descrito dos tipos de resistencia. La de bajo nivel surge por mutaciones puntuales en el gen cromosómico ileS, que altera ligeramente la enzima nativa y eleva la concentración mínima inhibitoria hasta un rango de 8 a 256 microgramos por mililitro. La de alto nivel, más relevante en la práctica clínica, aparece cuando la bacteria adquiere por vía plasmídica un gen adicional, mupA, también llamado ileS-2, que codifica una isoleucil-ARNt sintetasa distinta e insensible al fármaco; en estos casos la concentración mínima inhibitoria supera los 512 microgramos por mililitro. Ese gen suele viajar en plásmidos junto con otras resistencias, lo que facilita su propagación entre cepas hospitalarias, incluidas las de estafilococo resistente a meticilina.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede el nombre mupirocina?

El nombre comercial más conocido es Bactroban, aprobado por la agencia reguladora estadounidense en 1987, pero la sustancia llevaba mucho más tiempo en estudio. A.T. Fuller y su equipo la aislaron y caracterizaron en 1971 a partir de Pseudomonas fluorescens, y la llamaron inicialmente ácido pseudomónico. La denominación común internacional, mupirocina, se adoptó más tarde para unificar el nombre del principio activo con independencia de la marca comercial. Ambos términos, ácido pseudomónico y mupirocina, siguen usándose como sinónimos en la literatura científica. El adjetivo pseudomónico remite directamente a su origen bacteriano, un rasgo llamativo porque muy pocos antibióticos de uso clínico actual proceden de una Pseudomonas.

¿Frente a qué bacterias funciona?

Sobre todo frente a estafilococos y estreptococos grampositivos, incluidos los estafilococos resistentes a la meticilina. No cubre hongos, virus ni la mayoría de bacterias gramnegativas.

¿Genera resistencia cruzada con otros antibióticos?

No. Al actuar sobre una enzima que ningún otro grupo antibacteriano bloquea, la resistencia a la mupirocina no se traduce en resistencia a otras familias de antimicrobianos. Eso no significa que carezca de mecanismos de resistencia propios: el gen mupA, transmitido por plásmidos, puede hacer que un estafilococo deje de responder a este fármaco en particular.

Referencias

  1. MedlinePlus (NIH). Mupirocina tópica.
  2. StatPearls, National Center for Biotechnology Information (NCBI/NIH). Mupirocin.
  3. Manual MSD, versión para el público general. Mupirocin.
  4. Pediamécum, Asociación Española de Pediatría. Mupirocina.

Entradas relacionadas en el diccionario

  • Impétigo: infección bacteriana superficial y contagiosa de la piel, con dos formas clínicas.
  • Foliculitis: inflamación del folículo piloso, con distintos tipos según el agente causal.
  • Staphylococcus aureus: bacteria grampositiva responsable de buena parte de las infecciones cutáneas frente a las que se emplea la mupirocina.
  • Meticilina: penicilina de referencia frente a la que se clasifica la sensibilidad o resistencia de los estafilococos.

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