DICCIONARIO MÉDICO
Foliculitis
Foliculitis es la inflamación del folículo piloso, la estructura tubular de la piel que aloja la raíz del pelo. Puede estar causada por bacterias, hongos, virus o parásitos, aunque la forma más frecuente es la bacteriana, asociada a Staphylococcus aureus. Se manifiesta como pústulas o pápulas eritematosas centradas en un pelo, habitualmente pruriginosas, y puede aparecer en cualquier zona corporal que posea vello. El nombre se construye a partir de folliculus (saquito, diminutivo latino de follis, fuelle o bolsa) y el sufijo griego -itis (inflamación). En rigor, el término solo indica que el folículo piloso está inflamado, sin presuponer una causa concreta; la etiología puede ser infecciosa, física (fricción, oclusión) o incluso autoinmune en algunas formas crónicas poco habituales. Conviene no confundir la foliculitis con el forúnculo: este último es una infección más profunda que se extiende al tejido perifolicular y produce un nódulo doloroso con necrosis central. La foliculitis se limita, en principio, a la porción superficial del folículo, aunque algunas formas profundas (sicosis) pueden comprometer también la dermis que lo rodea. El mecanismo inicial suele ser un daño mecánico al folículo que facilita la colonización por microorganismos. Afeitarse contra el sentido del crecimiento del pelo, la fricción prolongada con ropa ajustada, la oclusión por vendajes o la maceración por sudoración intensa son factores predisponentes bien reconocidos. Una vez que la barrera cutánea del folículo se rompe, los patógenos residentes en la superficie de la piel encuentran una vía de acceso directa. No toda foliculitis es infecciosa. La seudofoliculitis de la barba, por ejemplo, se produce cuando un pelo rizado crece hacia dentro de la piel tras el afeitado y genera una reacción inflamatoria de cuerpo extraño, sin participación bacteriana obligada. Es particularmente frecuente en varones con pelo de sección elíptica, y puede llegar a producir cicatrices queloides si se cronifica. La foliculitis bacteriana por S. aureus es, con diferencia, la más habitual. Aparece como pústulas superficiales aisladas o agrupadas, que pueden drenar espontáneamente y tienden a recurrir si persisten los factores predisponentes. Una variante específica es la foliculitis de la barba (barbae), localizada en la zona de afeitado facial. Otra forma reconocible es la foliculitis por Pseudomonas aeruginosa, asociada al uso de bañeras de hidromasaje, piscinas o spa con desinfección deficiente. Las lesiones suelen aparecer entre unas horas y cinco días después de la exposición y se distribuyen en las áreas cubiertas por el traje de baño, donde el contacto con el agua fue más prolongado. Las foliculitis fúngicas incluyen la causada por Malassezia (antes Pityrosporum), frecuente en tronco y espalda de adultos jóvenes, y la dermatofítica, que puede afectar al cuero cabelludo o a la zona de la barba (tinea barbae). Identificarlas correctamente importa porque su respuesta a los antibacterianos es nula; requieren antifúngicos específicos. Más rara es la foliculitis viral, sobre todo la herpética, y la foliculitis eosinofílica, una entidad de mecanismo mal conocido que se observa con mayor frecuencia en pacientes con inmunosupresión avanzada. No, aunque pueden confundirse visualmente. El acné vulgar implica la obstrucción del complejo pilosebáceo con formación de comedones (abiertos o cerrados), y su patogenia involucra factores hormonales, hiperqueratinización folicular y colonización por Cutibacterium acnes. La foliculitis carece de comedones y suele centrarse en un pelo visible. El matiz tiene implicaciones prácticas, porque responden a abordajes distintos. Depende. El afeitado es un factor de riesgo cuando se realiza a contrapelo, con cuchillas gastadas o sin preparación adecuada de la piel. No toda persona que se afeita desarrolla foliculitis, pero quienes tienen pelo grueso y rizado son más vulnerables a la reacción inflamatoria del pelo encarnado. La foliculitis bacteriana puede transmitirse por contacto directo o a través de objetos contaminados (toallas, maquinillas). Las formas no infecciosas, como la seudofoliculitis por pelo encarnado, no lo son. La perifoliculitis es la extensión del proceso inflamatorio al tejido conectivo que rodea al folículo. Puede verse como la progresión de una foliculitis que ha traspasado los límites de la pared folicular, y es frecuente en formas profundas o crónicas.Qué es la foliculitis
Por qué se inflama el folículo piloso
Clasificación según el agente causal
Preguntas frecuentes
¿Foliculitis y acné son lo mismo?
¿El afeitado siempre provoca foliculitis?
¿Es contagiosa?
¿Qué relación tiene con la perifoliculitis?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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