DICCIONARIO MÉDICO
Meticilina
La meticilina es un antibiótico betalactámico del grupo de las penicilinas, desarrollado para tratar infecciones estafilocócicas resistentes a la penicilina convencional. Su código en la clasificación ATC es J01CF03. Ya no se emplea en la práctica clínica, pero su nombre sobrevive en el término que designa a las bacterias resistentes a ella. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Los laboratorios Beecham desarrollaron la meticilina en 1959, en plena carrera contra un problema que había surgido apenas quince años después de la introducción clínica de la penicilina: cepas de Staphylococcus aureus capaces de producir penicilinasa, una enzima que rompe el anillo betalactámico y neutraliza al antibiótico antes de que actúe. La solución no fue buscar una molécula distinta, sino modificar la penicilina para protegerla de esa enzima. La modificación consistió en añadir un grupo orto-dimetoxifenilo directamente unido a la cadena lateral del núcleo penicilánico. Ese grupo, voluminoso, dificulta el acceso de la penicilinasa al anillo betalactámico sin impedir que la propia meticilina alcance su diana: las proteínas fijadoras de penicilina que ensamblan el peptidoglicano de la pared bacteriana. Como todos los betalactámicos, actúa bloqueando ese ensamblaje, lo que impide que la bacteria complete su pared celular y termina causando su lisis. Apenas duró la ventaja. En 1960, un año después de su introducción, ya se habían descrito las primeras cepas resistentes a la meticilina. El mecanismo no tenía nada que ver con la penicilinasa que la meticilina había sido diseñada para esquivar: se trataba de un gen adquirido, denominado mecA, que codifica una proteína fijadora de penicilina adicional, la PBP2a. Esta proteína ensambla el peptidoglicano igual que las originales, pero con una hendidura de unión tan estrecha que ningún betalactámico consigue acoplarse a ella con eficacia. La propia meticilina cayó en desuso por otros motivos. Nada tuvo que ver con la resistencia bacteriana: administración exclusivamente parenteral, escasa estabilidad y una frecuencia de nefritis intersticial mayor que la de sus sucesoras. Penicilinas antiestafilocócicas más estables, como la oxacilina, la cloxacilina y la flucloxacilina, ocuparon su lugar en las décadas siguientes. Con todo, el término «Staphylococcus aureus resistente a meticilina» (SARM) se mantiene como convención de laboratorio, aunque las pruebas de sensibilidad actuales recurren a la oxacilina o la cefoxitina, no a la meticilina, que ya ni siquiera se fabrica. En un único añadido estructural: el grupo orto-dimetoxifenilo unido a la cadena lateral. Ese grupo protege el anillo betalactámico frente a la penicilinasa, algo que la penicilina G o la penicilina V no consiguen. Fuera de ese detalle, ambas comparten el mismo mecanismo de acción sobre la pared bacteriana. Por tradición histórica y de laboratorio. El término se acuñó cuando la meticilina era el fármaco de referencia frente a estafilococos productores de penicilinasa, y quedó fijado en la nomenclatura microbiológica antes de que la propia meticilina desapareciera del mercado. Cambiar el nombre habría obligado a reescribir décadas de literatura clínica y microbiológica. La microbióloga británica Patricia Jevons la detectó en 1960, apenas un año después de la introducción clínica de la meticilina, y publicó su hallazgo en el British Medical Journal en febrero de 1961. La caracterización molecular del gen mecA y de la proteína PBP2a que codifica llegó mucho después, con las técnicas de biología molecular de décadas posteriores. Si desea ampliar información relacionada con la meticilina, puede consultar:Qué es la meticilina
Un antibiótico retirado que dio nombre a una resistencia
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia la meticilina de la penicilina convencional?
Si ya no se usa, ¿por qué sigue nombrándose la resistencia a meticilina?
¿Quién identificó la primera cepa resistente?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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