DICCIONARIO MÉDICO
Monofilamento
Un monofilamento es una hebra continua fabricada con un único filamento, sin trenzado ni torsión. En medicina, el término designa sobre todo dos objetos distintos que comparten esa misma estructura: un tipo de hilo de sutura quirúrgica y el instrumento calibrado que se emplea para explorar la sensibilidad táctil de la piel. El nombre combina el griego mónos, "uno solo", con el latín filum, "hilo". Filamento añade el sufijo -mentum, habitual para designar instrumentos o resultados de una acción. Literalmente, pues, "el que consta de un solo hilo". Frente a él se sitúa el multifilamento, formado por varias hebras más finas trenzadas o retorcidas entre sí. La distinción no es exclusiva de la medicina: aparece en textiles, en pesca deportiva y en ingeniería de materiales, pero en el ámbito sanitario adquiere dos aplicaciones concretas y bien diferenciadas que se describen a continuación. Como hilo quirúrgico, el monofilamento se define por oposición al trenzado. Al deslizarse por el tejido con menos fricción, provoca menor reacción inflamatoria a su paso y, al carecer de intersticios entre hebras, retiene con más dificultad los microorganismos que un hilo multifilamento; por eso se prefiere en campos con riesgo de infección. Su contrapartida es la manejabilidad: cuesta más anudarlo con seguridad y suele requerir más lazadas que un trenzado equivalente. No todo monofilamento quirúrgico es sintético, contra lo que a veces se afirma. Entre los sintéticos figuran la poliamida o nailon, el polipropileno y la polidioxanona, esta última reabsorbible. Pero también existe el monofilamento de acero inoxidable, un hilo metálico no reabsorbible reservado para el cierre esternal, la reparación de tendones y otros usos ortopédicos donde se necesita una resistencia a la tracción que ningún polímero iguala. La clasificación en absorbible o no absorbible, además, es un eje independiente del de mono o multifilamento: un mismo material puede combinarse con cualquiera de las dos estructuras. Para la clasificación completa de tipos y materiales de sutura, puede consultarse la entrada sutura. A comienzos del siglo XX, el fisiólogo alemán Max von Frey observó una propiedad curiosa de las crines de caballo: al presionarlas contra la piel, se curvaban antes de que la presión ejercida siguiera aumentando de forma proporcional. Dicho de otro modo, superado cierto punto, doblar más la crin no incrementaba la fuerza transmitida a la superficie. Esa propiedad de pandeo es la que aprovecharon, décadas más tarde, la neuropsicóloga Josephine Semmes y el investigador Sidney Weinstein. En 1950, en la Universidad de Nueva York, sustituyeron las crines por nailon, un material sintético que Du Pont había desarrollado poco antes, y calibraron con una balanza química un juego de veinte filamentos de distinto grosor pero longitud constante. En 1960 publicaron los umbrales de referencia en su libro sobre alteraciones somatosensoriales tras heridas penetrantes de cráneo, el estudio que dio origen al instrumento que hoy lleva su nombre. El principio es sencillo y elegante: un filamento de diámetro y longitud fijos, aplicado en perpendicular hasta que se dobla, transmite siempre la misma fuerza, con independencia de cuánto empuje quien lo sostiene. El más difundido en la práctica clínica es el de 10 gramos, umbral que se ha asociado a la pérdida de la llamada sensibilidad protectora, la capacidad de percibir un roce o una presión leve antes de que se convierta en lesión. Aunque el aestesiómetro de Semmes-Weinstein se diseñó originalmente para mapear áreas corticales en primates y para estudiar secuelas de lesiones cerebrales de guerra, su aplicación se extendió después a la exploración de la mano en cirugía y rehabilitación, al seguimiento de la lepra y, sobre todo, al cribado de la neuropatía periférica asociada a la diabetes. Lo desarrollaron Josephine Semmes y Sidney Weinstein en 1950, en la Universidad de Nueva York, dentro de un grupo de investigación en neuropsicología dirigido por Hans-Lukas Teuber. El nombre de Semmes figura primero por decisión expresa de Weinstein, en reconocimiento a su papel en el diseño del instrumento. No. Precisamente porque su fuerza queda limitada por el punto de pandeo, la presión que transmite es leve y no debería resultar dolorosa en piel con sensibilidad conservada. El monofilamento es una hebra única; el multifilamento reúne varias hebras trenzadas o retorcidas. Esa diferencia estructural condiciona propiedades opuestas: el multifilamento se anuda con más seguridad y ofrece más flexibilidad, mientras que el monofilamento desliza mejor por el tejido y retiene menos microorganismos en su superficie. No. La mayoría lo son, pero el acero inoxidable quirúrgico también se emplea como hilo monofilamento, sobre todo en cierre esternal y en procedimientos ortopédicos donde interesa una resistencia a la tracción muy superior a la de cualquier polímero. Es una herramienta de cribado, no una prueba diagnóstica definitiva. Su valor está en detectar la pérdida de sensibilidad protectora de forma rápida y reproducible; el diagnóstico completo de una neuropatía requiere una valoración clínica más amplia.Qué es un monofilamento
El monofilamento como material de sutura
El monofilamento como instrumento de exploración sensitiva
Preguntas frecuentes
¿Quién desarrolló el test del monofilamento y cuándo?
¿El monofilamento de Semmes-Weinstein duele al aplicarlo?
¿Qué diferencia hay entre monofilamento y multifilamento?
¿Todas las suturas monofilamento son de material sintético?
¿Sirve el monofilamento para diagnosticar por sí solo una neuropatía?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026