DICCIONARIO MÉDICO
Sensibilidad táctil
La sensibilidad táctil es la modalidad de percepción somatosensorial que permite detectar el contacto, la presión ligera y el roce sobre la piel. A diferencia de otras formas de sensibilidad, no se comporta como un bloque único: incluye un componente grosero, poco localizado, y otro fino, capaz de distinguir con precisión el punto y la textura del estímulo. El adjetivo táctil procede del latín tactilis, derivado a su vez de tactus, participio del verbo tangere ('tocar'). Aplicado a la sensibilidad, designa específicamente la percepción del contacto mecánico con la piel, en contraposición a otras cualidades como el dolor o la temperatura, que también llegan por vía cutánea pero a través de receptores distintos. Dentro de la clasificación clásica de Head y Rivers, la sensibilidad táctil se reparte entre los dos grandes sistemas de la percepción somatosensorial. Un componente grosero, protopático, informa de que algo ha tocado la piel, sin más precisión. Un componente fino, epicrítico, añade la capacidad de localizar exactamente dónde, de qué tamaño es el objeto y de qué está hecha su superficie. El tacto grosero depende sobre todo de terminaciones nerviosas libres alrededor de los folículos pilosos. El tacto fino, en cambio, requiere receptores encapsulados de umbral bajo: los discos de Merkel, situados en la capa basal de la epidermis, detectan la presión sostenida y los bordes; los corpúsculos de Meissner, justo debajo, responden al roce ligero y a las vibraciones de baja frecuencia; los corpúsculos de Pacini, más profundos, se activan con la presión y la vibración rápida. Cada uno de estos receptores tiene entrada propia en el diccionario, donde se detalla su estructura. La vía nerviosa también difiere según el componente. El tacto fino asciende por los cordones posteriores de la médula espinal, cruza al lado opuesto en el bulbo raquídeo y llega al tálamo por el lemnisco medial. El tacto grosero, en cambio, sigue el sistema anterolateral, con una decusación mucho más temprana, apenas uno o dos segmentos por encima de donde entra la fibra. En la consulta neurológica, la sensibilidad táctil se examina rozando la piel con un trozo de algodón o un pincel fino, con el paciente con los ojos cerrados, comparando siempre un lado del cuerpo con el otro. La discriminación entre dos puntos, medida con un compás graduado, valora específicamente el componente fino: en el pulpejo de los dedos, la distancia mínima a la que dos contactos simultáneos se perciben como separados ronda los dos a cuatro milímetros; en el dorso de la mano, esa distancia puede superar los veinte milímetros, reflejo de la diferente densidad de receptores según la zona del cuerpo. Esta disparidad no es casual. Las áreas con mayor representación cortical, como la yema de los dedos o los labios, concentran también una mayor densidad de corpúsculos de Meissner y discos de Merkel por centímetro cuadrado. El tacto, en sentido amplio, es uno de los cinco sentidos clásicos e incluye también la exploración clínica mediante palpación. La sensibilidad táctil es más específica: designa la percepción del contacto mecánico sobre la piel como una de las modalidades exploradas en el examen neurológico. Porque tienen receptores, fibras y vías distintas, y porque se disocian en la clínica: una lesión puede abolir la discriminación fina sin afectar a la capacidad de notar que algo ha tocado la piel. Los pulpejos de los dedos, los labios y la lengua, por la elevada densidad de receptores encapsulados y por su amplia representación en la corteza somatosensorial primaria. Sí. El envejecimiento reduce el número de corpúsculos de Meissner y Pacini en la piel, lo que se traduce en un umbral táctil más alto y una discriminación de dos puntos menos precisa. Depende del grado de la lesión y de si el nervio se regenera. Cuando lo hace, el componente grosero suele reaparecer antes que la discriminación fina, siguiendo el mismo orden que describieron Head y Rivers en 1905.Qué es la sensibilidad táctil
Receptores implicados
Cómo se explora
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre tacto y sensibilidad táctil?
¿Por qué se distinguen dos tipos de tacto?
¿Qué zonas del cuerpo tienen mayor sensibilidad táctil?
¿La sensibilidad táctil disminuye con la edad?
¿Puede recuperarse la sensibilidad táctil tras una lesión nerviosa?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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