DICCIONARIO MÉDICO

Mielomalacia

La mielomalacia es el reblandecimiento del tejido de la médula espinal por muerte de sus células nerviosas. No es una enfermedad en sí misma, sino un hallazgo, casi siempre detectado por resonancia magnética, que confirma un daño medular ya consumado. Sus causas más comunes son la compresión crónica, la isquemia y los traumatismos graves.

Qué es la mielomalacia

El término procede del griego μυελός (myelós), "médula", y μαλακία (malakía), "reblandecimiento". Es un neologismo decimonónico: la voz inglesa myelomalacia se documentó por primera vez en 1848, más de un siglo antes de que la resonancia magnética permitiera visualizar directamente la lesión que nombra.

Desde el punto de vista anatomopatológico, el tejido afectado muestra microquistes, astrocitosis reactiva (proliferación de células gliales de sostén que ocupan el espacio dejado por las neuronas perdidas) y un engrosamiento de la piamadre y la aracnoides, las membranas más internas que envuelven la médula. El resultado es tejido necrótico, incapaz de conducir impulsos nerviosos.

Mecanismo y causas

La causa más frecuente es la compresión crónica de la médula: los osteofitos de una espondilosis cervical, una hernia discal o, con menor frecuencia, un tumor reducen progresivamente el aporte sanguíneo al tejido nervioso. La isquemia mantenida destruye primero las células que rodean los axones y, si la compresión no se corrige, acaba afectando a las propias fibras motoras y sensitivas.

También puede originarse de forma aguda. Un traumatismo espinal grave, con o sin fractura vertebral, puede producir directamente una hemorragia o un infarto medular cuyo territorio necrótico evoluciona hacia la mielomalacia en las semanas siguientes. Agudo o crónico, el daño tisular resultante es irreversible.

Hallazgos en resonancia magnética

En las secuencias potenciadas en T2, la mielomalacia aparece como una zona de señal alta y bordes mal definidos, distinta de la señal homogénea y bien delimitada de un quiste. En T1 suele mostrarse hipointensa respecto a la médula sana, aunque más brillante que el líquido cefalorraquídeo circundante. Un estudio retrospectivo de 1989 sobre 42 pacientes con diagnóstico de mielomalacia por resonancia distinguió tres estadios evolutivos (incipiente, intermedio y avanzado) según la intensidad y la extensión de estos cambios de señal.

Un dato distingue a la mielomalacia de una lesión inflamatoria aguda: al no restringir la difusión del agua en las secuencias DWI, no se confunde con el brillo característico de una mielitis en fase activa.

Diferenciación con otras lesiones medulares

Conviene no confundir la mielomalacia con la siringomielia, una cavidad medular de contenido líquido que sigue la señal del líquido cefalorraquídeo y presenta márgenes definidos; la mielomalacia, en cambio, no reproduce esa señal y sus límites son irregulares.

Tampoco equivale a una mielopatía. Este segundo término designa cualquier disfunción de la médula espinal, sea cual sea su origen; la mielomalacia es uno de los posibles hallazgos estructurales que puede aparecer dentro de una mielopatía compresiva ya evolucionada, no un sinónimo de ella. La mielopatía cervical es, de hecho, la localización donde este hallazgo se describe con más frecuencia.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra mielomalacia?

De dos raíces griegas: myelós, médula, y malakía, reblandecimiento. El término inglés myelomalacia se documentó por primera vez en 1848.

¿Es una enfermedad la mielomalacia?

No. Es un hallazgo de imagen o de anatomía patológica que certifica un daño medular ya producido por otra causa: compresión, isquemia o traumatismo. El término describe una consecuencia, no una entidad clínica independiente.

¿Puede recuperarse el tejido medular afectado?

El tejido necrótico no se regenera. El estudio de 1989 que distinguió tres estadios de mielomalacia por resonancia magnética resulta más útil para anticipar el pronóstico funcional que para plantear una reversión del daño: una vez confirmado el hallazgo, el objetivo pasa a ser evitar que la lesión progrese a nuevos segmentos medulares.

¿Aparece siempre después de un traumatismo?

No necesariamente. La causa más habitual en la práctica clínica es la compresión crónica por espondilosis cervical, propia de personas de edad avanzada, sin que exista ningún traumatismo identificable.

Referencias

  1. Margetis K, Donnally CJ. Cervical Myelopathy. StatPearls, NCBI Bookshelf (NIH), 2025.
  2. MR imaging of compressive myelomalacia. PubMed, National Library of Medicine (NIH).
  3. Compresión medular. Manual MSD, versión para profesionales.
  4. Mielopatías agudas. Revista Colombiana de Radiología, 2011.

Entradas relacionadas

  • Mielopatía: término general para cualquier disfunción de la médula espinal, del que la mielomalacia puede ser un hallazgo estructural asociado.
  • Mielopatía cervical: localización más frecuente en la que se describe este tipo de reblandecimiento medular.
  • Mielitis: inflamación aguda de la médula espinal, con un comportamiento en resonancia magnética distinto al de la mielomalacia.
  • Siringomielia: cavidad medular de contenido líquido que conviene diferenciar de la mielomalacia en las pruebas de imagen.
  • Médula espinal: estructura del sistema nervioso central afectada en la mielomalacia.

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