DICCIONARIO MÉDICO
Métodos microbiológicos
Los métodos microbiológicos son el conjunto de técnicas de laboratorio que permiten detectar, aislar, identificar y estudiar los microorganismos presentes en una muestra biológica, alimentaria o ambiental. No existe un procedimiento único: cada laboratorio combina varios de ellos, desde la simple observación al microscopio hasta las técnicas de secuenciación genética, según el tipo de microorganismo que se sospeche y los recursos disponibles. El término reúne procedimientos muy distintos entre sí, unidos por un mismo objetivo: establecer qué microorganismo hay en una muestra determinada, en qué cantidad y con qué características. Conviene distinguir el método del microorganismo que estudia: el primero es la herramienta de laboratorio; el segundo, el objeto de esa herramienta. Un mismo microorganismo puede detectarse por varias vías distintas, y cada una aporta una información algo diferente sobre él. Se llaman así porque examinan el propio microorganismo, o algún componente suyo, en lugar de la respuesta del sistema inmunitario frente a él. Dentro de este grupo conviven varias familias de técnicas. La microscopía permite observar directamente los microorganismos, casi siempre tras aplicar una tinción que resalte su forma o su estructura de pared, como la tinción de Gram o la de Ziehl-Neelsen. El cultivo consiste en sembrar la muestra en un medio con nutrientes adecuados e incubarla hasta que el microorganismo crezca lo suficiente para ser observado e identificado; es, todavía hoy, la base de buena parte del diagnóstico microbiológico clásico. Las pruebas bioquímicas y metabólicas estudian, a partir de un cultivo ya aislado, qué enzimas produce el microorganismo o qué sustratos es capaz de metabolizar, información que ayuda a distinguir especies muy próximas entre sí. A estas técnicas clásicas se han sumado, en las últimas décadas, las moleculares y las proteómicas. Las primeras amplifican y detectan el material genético del microorganismo mediante reacciones como la PCR, o lo identifican por secuenciación e hibridación de ácidos nucleicos; resultan especialmente útiles con microorganismos que crecen mal, o no crecen, en los medios de cultivo habituales. Las segundas, como la espectrometría de masas MALDI-TOF, identifican la especie a partir del perfil de proteínas del propio microorganismo, en cuestión de minutos y con un coste por prueba relativamente bajo una vez amortizado el equipo. Los métodos indirectos no buscan el microorganismo, sino la huella que deja en el organismo infectado. La serología detecta anticuerpos específicos generados por el sistema inmunitario frente a un patógeno concreto, mediante técnicas como el ELISA, la aglutinación o la inmunofluorescencia. Su interpretación exige tener en cuenta el tiempo transcurrido desde el contagio, ya que la respuesta de anticuerpos no es inmediata. Gran parte de este repertorio metodológico tiene su origen en el último tercio del siglo XIX, con los trabajos de Louis Pasteur y Robert Koch. Pasteur desarrolló los fundamentos del cultivo puro y de la esterilización aplicados a la investigación de enfermedades infecciosas. Koch, por su parte, perfeccionó las técnicas de tinción y de cultivo en medios sólidos, y formuló en la década de 1880 los criterios que debía cumplir un microorganismo para ser considerado la causa de una enfermedad determinada, conocidos como postulados de Koch. Ambos legados siguen presentes en la lógica de los métodos actuales, incluso en los de base molecular. El microorganismo es el ser vivo que se estudia; el método microbiológico, la técnica de laboratorio con la que se le detecta o identifica. Un mismo microorganismo puede abordarse con métodos distintos, y un mismo método puede aplicarse a microorganismos muy diferentes. No. Las técnicas moleculares y las serológicas no necesitan que el microorganismo crezca en el laboratorio, lo que las hace especialmente útiles cuando el cultivo es lento, difícil o directamente imposible. Louis Pasteur y Robert Koch, en el último tercio del siglo XIX. Koch formuló además, en la década de 1880, los criterios que aún hoy se usan para relacionar un microorganismo concreto con una enfermedad infecciosa. Una técnica de espectrometría de masas que identifica la especie de un microorganismo a partir del perfil de sus proteínas, en cuestión de minutos.Qué son los métodos microbiológicos
Métodos directos
Métodos indirectos
Breve contexto histórico
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un método microbiológico y un microorganismo?
¿Todas las técnicas requieren cultivar el microorganismo?
¿Quién sentó las bases de estos métodos?
¿Qué es el MALDI-TOF?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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