DICCIONARIO MÉDICO
Meteorismo
El meteorismo es el abultamiento del abdomen producido por la acumulación de gas en el tubo digestivo. La Real Academia Española lo define como "abultamiento del vientre por gases acumulados en el tubo digestivo", una fórmula breve que resume bien su uso clínico. El meteorismo consiste en el aumento del volumen de gas contenido en el estómago o el intestino, con la consiguiente distensión de sus paredes. Es un término descriptivo, no un diagnóstico en sí mismo: nombra un hallazgo o una sensación, no una enfermedad concreta. Etimológicamente, la palabra procede del griego μετέωρος (metéōros), "que está en el aire" o "elevado", con el sufijo "-ismo", empleado para nombrar procesos patológicos. La imagen es descriptiva: el vientre se "eleva" cuando el gas se acumula en su interior, la misma raíz que comparten meteoro y meteorología para referirse a fenómenos situados en las alturas. El gas del tubo digestivo procede de tres fuentes. Una parte se traga junto con el aire al comer, beber o hablar. Otra se produce en el colon, donde las bacterias de la microbiota fermentan hidratos de carbono no absorbidos en el intestino delgado y liberan dióxido de carbono, hidrógeno y, en algunas personas, metano. Una tercera fracción difunde desde la sangre hacia la luz intestinal. La eliminación sigue un camino parecido, aunque en sentido inverso. Buena parte del aire deglutido se expulsa por eructos antes de llegar al intestino. El resto avanza por el tubo digestivo y sale por dos vías: la absorción hacia la sangre, con salida final por el aire espirado, o la expulsión por el recto en forma de flato. Aquí conviene una precisión poco intuitiva. En muchas personas que refieren molestias por meteorismo no hay, en realidad, más gas del habitual. Lo que existe es cierta dificultad para movilizarlo con normalidad a lo largo del intestino, junto a una mayor sensibilidad visceral: la misma cantidad de gas que en otra persona pasaría inadvertida provoca aquí una sensación de distensión y malestar. Según su localización, se distingue el meteorismo gástrico, limitado al estómago y asociado con frecuencia a la deglución de aire, del meteorismo intestinal, ligado sobre todo a la fermentación bacteriana en el colon. Ambos pueden coexistir en la misma persona. Aparece con particular frecuencia en los trastornos funcionales del aparato digestivo, un grupo de cuadros crónicos en los que no se identifica una lesión orgánica subyacente. No existen cifras precisas sobre su prevalencia global, pero las encuestas poblacionales sitúan la distensión abdominal frecuente en torno al 11 % de la población general. Meteorismo y distensión abdominal no son sinónimos exactos. La distensión abdominal es un signo más amplio: puede deberse a gas, pero también a líquido acumulado en la cavidad peritoneal, a una masa, al embarazo o, simplemente, a una percepción subjetiva de plenitud sin cambio medible en el perímetro. El meteorismo alude de forma específica a la causa gaseosa. Tampoco debe confundirse con la flatulencia, la expulsión de gas por el ano, ni con la aerofagia, el hábito de tragar aire en exceso. La aerofagia es una posible causa de meteorismo; la flatulencia, una de sus vías de salida. Ninguna de las dos equivale al meteorismo en sí. Del griego metéōros, "elevado" o "que está en el aire", con el sufijo -ismo. La misma raíz dio origen a meteoro y meteorología, palabras que en su origen aludían a fenómenos situados en las alturas. No exactamente. El meteorismo es una de sus causas, la más frecuente, pero la distensión abdominal puede deberse también a líquido, a una masa o a una percepción subjetiva sin causa física evidente. Hay un rango aceptado, aunque no una cifra fija de volumen: expulsar flato hasta veinte veces al día se considera normal, con un promedio poblacional cercano a diez. La sensibilidad visceral aumentada es la explicación más aceptada en estos casos. Muchas personas con molestias por meteorismo transportan y expulsan gas con normalidad, o incluso menos de lo habitual, pero perciben como molesta una distensión intestinal que en otra persona pasaría inadvertida. Este fenómeno es especialmente frecuente en los trastornos funcionales digestivos, donde la relación entre la cantidad real de gas y la intensidad de la molestia suele ser débil. No. Cada palabra describe algo distinto: la aerofagia es tragar aire en exceso, la flatulencia es expulsarlo por el recto, y el meteorismo es la acumulación que produce el abultamiento del abdomen.Qué es el meteorismo
Origen del gas y mecanismo
Clasificación
Diferenciación con términos afines
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra meteorismo?
¿Es lo mismo que la distensión abdominal?
¿Cuánto gas es normal tener en el intestino?
¿Por qué algunas personas notan más molestias sin producir más gas?
¿Aerofagia y flatulencia son sinónimos de meteorismo?
Referencias
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