DICCIONARIO MÉDICO
Mentoplastia
La mentoplastia es la técnica quirúrgica que modifica la proyección del mentón, ya sea para aumentarla o para reducirla. El término convive en la literatura médica con genioplastia, aunque su uso no siempre coincide entre autores. El nombre combina el latín mentum, barbilla, con el sufijo -plastia, procedente del francés -plastie y, en última instancia, del griego plastós, modelado. Es el mismo elemento que compone rinoplastia u otoplastia, y que la Real Academia Española define, en su acepción quirúrgica, como la operación con la que se pretende restablecer, mejorar o embellecer la forma de una parte del cuerpo. Aplicado al mentón, el término cubre dos procedimientos de sentido opuesto: la mentoplastia de aumento, que proyecta hacia delante un mentón pequeño o retraído, y la mentoplastia de reducción, indicada en mentones excesivamente prominentes. El aumento del mentón puede lograrse de dos maneras. Una coloca un implante, habitualmente de silicona o de polietileno poroso, por debajo del músculo mentalis, mediante un abordaje intraoral o submentoniano. La otra avanza el propio hueso a través de una osteotomía de la sínfisis mandibular, que se secciona y se desplaza hacia delante antes de fijarla en su nueva posición. La reducción sigue la lógica inversa: se remodela o se retira una porción del hueso mentoniano, o bien se extrae un implante colocado previamente. En la práctica clínica, mentoplastia y genioplastia se emplean con frecuencia como sinónimos exactos, y buena parte de la bibliografía médica los trata así. Algunos autores, sin embargo, reservan genioplastia para las técnicas que actúan directamente sobre el hueso, como la osteotomía deslizante, y mentoplastia para los procedimientos basados en implantes. Esta distinción no está normalizada de forma universal: conviene interpretar ambos términos según el contexto en el que aparecen. Cuando la mentoplastia se combina con una rinoplastia para reequilibrar el perfil facial, el conjunto recibe un nombre propio: perfiloplastia. La mentoplastia de aumento se plantea sobre todo ante una microgenia, un mentón pequeño con una mandíbula de tamaño y posición por lo demás normales. La de reducción se valora en casos de macrogenia, con un mentón desproporcionado respecto al resto del rostro. En ambos casos, el procedimiento se limita al mentón: no corrige alteraciones de la mandíbula en su conjunto, que requieren otro tipo de abordaje quirúrgico. Depende del autor. Muchas fuentes las usan como sinónimos exactos; otras distinguen entre una técnica con implante (mentoplastia) y una técnica ósea (genioplastia). No existe un consenso terminológico cerrado. Del griego plastós, modelado, a través del francés -plastie. Aparece en toda la nomenclatura quirúrgica que remodela la forma de una estructura: rinoplastia, otoplastia, blefaroplastia y, entre ellas, mentoplastia. El nombre que recibe la combinación de una mentoplastia con una rinoplastia, cuando ambos procedimientos se plantean juntos para equilibrar el perfil facial. No. Actúa exclusivamente sobre el mentón. Emplearla para disimular una mandíbula retraída en su conjunto, en lugar de tratar esa alteración de forma directa, suele dar peores resultados estéticos.Qué es la mentoplastia
Técnicas empleadas
Diferencia con la genioplastia
Indicaciones
Preguntas frecuentes
¿Mentoplastia y genioplastia son lo mismo?
¿De dónde viene el sufijo -plastia?
¿Qué es la perfiloplastia?
¿La mentoplastia corrige también la mandíbula?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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