DICCIONARIO MÉDICO
Mentón
El mentón es la prominencia ósea situada en la parte anteroinferior de la mandíbula, formada por la fusión de las dos mitades del hueso mandibular durante el primer año de vida. Es un rasgo exclusivo de la especie humana: ni los neandertales ni el resto de primates lo poseen. La palabra llega al español desde el francés menton, y este del latín tardío mentōnem, aumentativo de mentum, barbilla. Los primeros registros del término en castellano se remontan a finales del siglo XV. La Real Academia Española lo define, de forma escueta, como la barbilla o prominencia de la mandíbula inferior. En sentido estrictamente anatómico, mentón designa la protuberancia ósea, mientras que barbilla se emplea a menudo con un alcance más amplio, que incluye también los tejidos blandos que la recubren. La región mentoniana, por su parte, es el área facial delimitada por el surco mentolabial arriba, el borde inferior de la mandíbula abajo y dos líneas verticales imaginarias que descienden desde las comisuras de los labios. Durante la vida intrauterina, la mandíbula se desarrolla como dos huesos independientes que se unen en la línea media a través de la sínfisis mandibular, una unión que se osifica por completo hacia el primer año de vida. De esa fusión resulta una eminencia triangular, la protuberancia mentoniana, cuya base se hunde ligeramente en el centro y se eleva a ambos lados formando los tubérculos mentonianos. Dos pequeños orificios, los forámenes mentonianos, se abren a cada lado de la protuberancia, por debajo del segundo premolar, y dan paso al nervio y a los vasos mentonianos. Un músculo pequeño y cónico, el mentalis (llamado también borla del mentón), nace en la fosa incisiva de la mandíbula y se inserta en la piel de la eminencia mentoniana; al contraerse, eleva el mentón y el labio inferior y dibuja el pliegue labiomentoniano. Está inervado por el nervio facial, no por el trigémino, lo que lo distingue de los músculos masticadores vecinos. Ningún otro primate posee una barbilla ósea comparable. Ni los chimpancés, ni los gorilas, ni siquiera los neandertales, nuestros parientes evolutivos más próximos, desarrollaron esta prominencia. Un estudio de la Universidad de Buffalo publicado en la revista PLOS One sugiere que el mentón no respondería a una función concreta, sino que sería un subproducto de otros cambios en el crecimiento facial durante la evolución del Homo sapiens. Ninguna hipótesis cuenta, por ahora, con evidencia definitiva. En radiología maxilofacial y ortodoncia, el punto mentoniano (Me) marca el punto más inferior del contorno de la sínfisis mandibular en una radiografía lateral de cráneo, y se emplea junto a otros puntos vecinos, como el pogonion (el punto más anterior del mentón óseo) y el gnation, para trazar los principales planos y ángulos del análisis cefalométrico. Conviene no confundir mentón con mental en su acepción anatómica. Aquí mental no tiene relación con la mente, sino que deriva igualmente del latín mentum. Nervio mentoniano, foramen mentoniano o protuberancia mental se refieren siempre a la barbilla, nunca al ámbito psíquico. La forma y el tamaño del mentón varían notablemente entre personas y tienen un componente hereditario reconocido. Cuando el desarrollo es muy marcado se habla de macrogenia, y cuando resulta escaso, de microgenia. Otra variante frecuente es el mentón hendido, una hendidura visible en la piel que se produce cuando los dos tubérculos mentonianos no se fusionan por completo durante el desarrollo. Del francés menton, y este del latín tardío mentōnem, aumentativo de mentum, barbilla. El vocablo aparece documentado en castellano desde finales del siglo XV. En el uso corriente, sí; la Academia los trata como sinónimos. En anatomía descriptiva, sin embargo, mentón suele reservarse para la prominencia ósea, mientras que barbilla abarca también los tejidos blandos que la cubren. No existe una respuesta cerrada. Es uno de los pocos rasgos anatómicos exclusivos del Homo sapiens sin equivalente en especies cercanas, y las hipótesis manejadas (refuerzo mecánico de la mandíbula, papel en la masticación, selección sexual) no cuentan por ahora con evidencia concluyente. Una hendidura visible en la piel del mentón, causada por una fusión incompleta de los tubérculos mentonianos durante el desarrollo. Tiene un componente hereditario y no se asocia a ninguna alteración funcional. No, al menos no en este contexto. Foramen mental, nervio mentoniano o protuberancia mental derivan del latín mentum, barbilla: un caso de homonimia con mental en su sentido psicológico, que procede de mens, mente.Qué es el mentón
Formación y anatomía
Un rasgo exclusivo de la especie humana
Relevancia en cefalometría
Variaciones y particularidades
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra mentón?
¿Es lo mismo que la barbilla?
¿Por qué los humanos tenemos mentón y otros primates no?
¿Qué es el mentón hendido?
¿"Mental" tiene relación con la mente?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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