DICCIONARIO MÉDICO
Cefalometría
La cefalometría es el conjunto de técnicas que permiten obtener medidas del cráneo humano y de las relaciones entre sus estructuras óseas, dentarias y de tejidos blandos. Se aplica principalmente en ortodoncia y cirugía maxilofacial, aunque también tiene utilidad en antropometría y en la evaluación de las vías aéreas superiores. El término procede del griego κεφαλή (kephalḗ), «cabeza», y μέτρον (métron), «medida». Medir la cabeza con fines científicos es una práctica antigua: ya en 1780 el anatomista holandés Petrus Camper describió la utilidad del ángulo formado entre el plano de la base nasal al conducto auditivo externo y un plano tangente al perfil facial. Pero la cefalometría tal como se conoce hoy nació en 1931, cuando el ortodoncista estadounidense B. Holly Broadbent publicó el artículo A new X-ray technique and its application to orthodontia en la revista Angle Orthodontist. Broadbent introdujo el cefalostato, un dispositivo que fijaba la cabeza del paciente en una posición constante y reproducible frente al tubo de rayos X. Casi simultáneamente, el alemán Herbert Hofrath llegó a una solución semejante de forma independiente. Con esa estandarización, los ortodoncistas pudieron por primera vez comparar radiografías del mismo paciente tomadas con meses o años de diferencia y cuantificar el crecimiento craneofacial. La cefalometría dejó de ser un ejercicio puramente antropológico para convertirse en una herramienta clínica cotidiana. La imagen estándar es una telerradiografía lateral de cráneo, obtenida con el paciente de perfil y la cabeza sujeta por el cefalostato. La distancia entre el foco emisor y el plano medio sagital se mantiene constante (generalmente entre 150 y 180 cm), lo que minimiza la distorsión por magnificación. Existe también la proyección frontal o posteroanterior, menos habitual, que permite evaluar asimetrías transversales. Sobre la radiografía obtenida (o su versión digital) se identifican puntos anatómicos de referencia: silla turca, nasion, punto A, punto B, pogonion, gonion y otros que varían según el análisis cefalométrico elegido. Uniendo esos puntos se trazan planos y ángulos cuya medición proporciona datos sobre la posición de los maxilares entre sí, la relación entre las bases óseas y la base del cráneo, y la inclinación de los dientes respecto a sus bases. Cada escuela de ortodoncia ha desarrollado su propio conjunto de mediciones. El análisis de Steiner (1953) fue uno de los primeros en difundirse ampliamente y utiliza ángulos como SNA y SNB para evaluar la posición anteroposterior del maxilar y la mandíbula. Ricketts propuso un análisis más exhaustivo con once factores organizados en campos; Jarabak se centró en las proporciones faciales verticales; McNamara incorporó medidas lineales que complementaban las angulares. Ninguno de estos sistemas es intrínsecamente mejor que los demás. La elección depende de la formación del clínico y de la pregunta concreta que se quiera responder. Lo que todos comparten es la premisa de que un valor individual se interpreta siempre en relación con valores medios poblacionales (las llamadas normas cefalométricas), ajustados por sexo y, en algunos análisis, por edad. Un ángulo ANB de 5° puede ser normal o patológico según el patrón esquelético del paciente, de modo que la cefalometría requiere lectura interpretativa, nunca mecánica. En cirugía maxilofacial la cefalometría es indispensable para planificar osteotomías correctivas: permite calcular cuántos milímetros hay que avanzar o retruir un segmento óseo y predecir el efecto sobre el perfil de tejidos blandos. En medicina del sueño se emplea para medir la vía aérea superior y evaluar su relación con la mandíbula y el hueso hioides en pacientes con apnea obstructiva. La antropometría forense recurre ocasionalmente a mediciones cefalométricas para contribuir a la identificación de restos óseos. Del griego κεφαλή (kephalḗ), «cabeza», y μέτρον (métron), «medida». La raíz cefal- es compartida por términos como cefálico, cefalea o cefalorraquídeo. No. La radiografía panorámica (ortopantomografía) muestra todos los dientes y ambos maxilares en una sola imagen curva, pero no permite medir relaciones esqueléticas. La cefalometría utiliza una telerradiografía lateral de cráneo estandarizada, diseñada específicamente para que sus medidas sean reproducibles y comparables. No es dolorosa en absoluto. La dosis de radiación de una telerradiografía lateral es baja, del orden de unos pocos microsieverts, inferior a la de un trayecto aéreo transoceánico. Los equipos digitales actuales han reducido aún más esa dosis. B. Holly Broadbent, ortodoncista de Cleveland (Ohio), publicó en 1931 la primera técnica estandarizada de radiografía cefalométrica. El alemán Herbert Hofrath llegó a una solución parecida de forma independiente el mismo año. Broadbent diseñó además el cefalostato que lleva su nombre, financiado por la Fundación Bolton. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cefalometría, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cefalometría
Obtención de la radiografía cefalométrica
Principales análisis cefalométricos
Aplicaciones fuera de la ortodoncia
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cefalometría?
¿Es lo mismo una cefalometría que una radiografía panorámica?
¿La cefalometría es dolorosa o implica radiación elevada?
¿Quién inventó la cefalometría moderna?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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