DICCIONARIO MÉDICO
Plastia
El sufijo -plastia designa, en terminología médica, la intervención quirúrgica que tiene por objeto modificar o reconstruir la forma de una estructura anatómica. Acompaña casi siempre al nombre del órgano corregido: acetabuloplastia, rinoplastia, artroplastia. Procede del griego πλάσσειν (plássein), "modelar" o "dar forma", de donde deriva πλαστός (plastós), "modelado". En la nomenclatura quirúrgica, el sufijo se antepone habitualmente con el nombre de la estructura corregida: acetabuloplastia es la corrección de la forma del acetábulo; laringoplastia, la remodelación de la laringe. En otros casos sigue a un término distinto, como ocurre en plastia tendinosa, o se combina con una letra que describe geométricamente el trazado de la incisión, como en la plastia en S o la W-plastia. No toda intervención con este sufijo persigue un fin estético. Buena parte de las plastias son reconstructivas o funcionales: reparan un defecto congénito, restauran la anatomía tras un traumatismo o sustituyen una articulación deteriorada. La cirugía plástica tomó su nombre precisamente de este sufijo, aunque hoy engloba especialidades tan distintas como la reconstructiva, la reparadora y la estética. El cirujano francés Pierre Joseph Desault empleó ya en 1798 la palabra "plastique" para describir procedimientos de reparación de deformidades. Sin embargo, el uso quirúrgico del sufijo se fija con la publicación en Berlín, en 1818, de la monografía Rhinoplastik, del cirujano alemán Carl Ferdinand von Graefe, que describió en ella diversos métodos de reconstrucción nasal. Dos décadas más tarde, en 1838, Eduard Zeis publicó el Handbuch der plastischen Chirurgie, un tratado que popularizó "cirugía plástica" como nombre de la disciplina y consolidó el sufijo en la terminología quirúrgica europea. De ahí en adelante, el sufijo se extendió a prácticamente todas las especialidades quirúrgicas. Cada nueva técnica de reconstrucción tisular recibió su propio nombre compuesto, y así surgieron a lo largo del siglo XIX y del XX términos como artroplastia, mamoplastia o palatoplastia. Un segundo grupo de términos con este sufijo no describe la estructura corregida, sino el origen del tejido o material utilizado en la reconstrucción. La autoplastia emplea tejido del propio paciente; el cirujano francés Pierre-Frédéric Blandin acuñó el término en 1836. La homoplastia recurre a tejido de otro individuo de la misma especie. La aloplastia, en cambio, no emplea tejido biológico en absoluto: consiste en implantar un material sintético o inerte, como ocurre con las placas de titanio o el metilmetacrilato empleados en la reconstrucción craneal. Esta clasificación por origen del material es independiente de la anatómica. Una misma estructura, el cráneo por ejemplo, puede repararse con hueso autólogo (autoplastia) o con una prótesis de titanio (aloplastia) según el caso. Conviene no confundir -plastia con otros sufijos griegos que también designan procedimientos quirúrgicos pero con un sentido distinto. El sufijo -rrafia, del griego ῥαφή (rhaphé), "costura", indica una sutura: herniorrafia es la sutura de una hernia. El sufijo -ectomía, formado sobre τομή (tomé), "corte", con el prefijo ek- ("fuera"), señala la extirpación completa de un órgano o tejido: apendicectomía. El sufijo -tomía, sin ese prefijo, designa simplemente una incisión, sin extirpar ni reconstruir nada: traqueotomía. Frente a todos ellos, -plastia implica siempre remodelación: no basta con cortar, suturar o extirpar, sino que la estructura resultante adopta una forma distinta de la que tenía antes de la intervención. No exactamente. "Plastia" es un sufijo que se combina con el nombre de una estructura para nombrar una intervención concreta (rinoplastia, artroplastia). "Cirugía plástica" es el nombre de la especialidad médica que engloba ese tipo de procedimientos, y a su vez se subdivide en cirugía reconstructiva, reparadora y estética. La mayoría no lo son, en realidad. La artroplastia sustituye una articulación deteriorada por una prótesis; la palatoplastia cierra un paladar hendido; la angioplastia dilata un vaso obstruido. Son procedimientos funcionales o reconstructivos, no estéticos, aunque el público general suele asociar el sufijo casi en exclusiva con la cirugía cosmética. Depende del término. Autoplastia figura en el Diccionario Histórico de la RAE desde 1933-1936. Sí. El término aloplastia se aplica a cualquier reconstrucción con material inerte, no solo a la ósea: mallas, implantes de silicona o prótesis articulares metálicas entran también en esa categoría, siempre que el material no sea de origen biológico. Si desea profundizar en conceptos asociados al sufijo -plastia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué significa el sufijo -plastia
Origen del término en la cirugía moderna
Clasificación según el origen del material empleado
Diferenciación con otros sufijos quirúrgicos
Preguntas frecuentes
¿"Plastia" y "cirugía plástica" son lo mismo?
¿Toda palabra terminada en -plastia es una cirugía estética?
¿Desde cuándo se usa este sufijo en español?
¿Existen plastias con material sintético además de las óseas?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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