DICCIONARIO MÉDICO
W plastia
La W-plastia es una técnica de revisión de cicatrices propia de la cirugía plástica reconstructiva que consiste en sustituir una cicatriz lineal por un trazado en zigzag mediante incisiones triangulares seriadas a ambos lados de la cicatriz. Al romper la linealidad de la marca original, la luz se dispersa en múltiples direcciones y la cicatriz resultante se hace menos perceptible a simple vista. La W-plastia es un procedimiento quirúrgico de revisión cicatricial que pertenece al grupo de las técnicas excisionales de camuflaje de cicatrices. Su principio es geométrico: se diseñan pequeños triángulos consecutivos —en espejo a cada lado de la cicatriz que se va a revisar— de modo que, al extirpar el tejido cicatricial y aproximar los bordes, la línea de cierre adopta una forma de zigzag que recuerda a una sucesión de letras W. A diferencia de la plastia en Z, en la W-plastia no se realiza transposición ni rotación de colgajos: los triángulos se avanzan y se interdigitan en su posición original, sin alterar la orientación del tejido circundante. El nombre del procedimiento es puramente descriptivo y geométrico: se compone de la letra W, que reproduce la forma del trazado en zigzag de las incisiones, y del sufijo -plastia, del griego πλάσσειν (plássein), que significa "modelar" o "dar forma", empleado en medicina para designar las intervenciones quirúrgicas que modifican la forma de una estructura. La denominación aparece en la literatura quirúrgica anglosajona a mediados del siglo XX; la primera descripción formal de la técnica se atribuye a Borges y Alexander (1962), quienes sistematizaron su diseño geométrico y la diferenciaron de la Z-plastia clásica y del cierre geométrico de líneas quebradas (geometric broken line closure). El fundamento de la W-plastia descansa en dos principios complementarios. El primero es óptico: el ojo humano detecta con facilidad las líneas rectas continuas porque reflejan la luz de manera uniforme a lo largo de toda su extensión; al fragmentar esa línea en múltiples segmentos angulados, la luz se dispersa en direcciones distintas y la cicatriz se vuelve menos conspicua. El segundo es biomecánico: una cicatriz lineal que cruza perpendicularmente las líneas de Langer (las líneas de tensión relajada de la piel) tiende a ensancharse y a hacerse más visible con el tiempo porque recibe la máxima fuerza de tracción en una sola dirección; el trazado en zigzag redistribuye esa tensión en múltiples ejes, lo que reduce la tendencia al ensanchamiento. Una característica importante de la W-plastia es que no alarga la cicatriz en la misma proporción que la plastia en Z ni cambia la dirección global de la línea cicatricial: simplemente la irregulariza. Por esta razón, resulta especialmente útil en cicatrices que ya discurren razonablemente cerca de las líneas de tensión de la piel pero cuya linealidad las hace demasiado visibles, sobre todo en zonas expuestas como la cara o el cuello. En la literatura se describe como técnica preferente para cicatrices orientadas a más de 35° respecto a las líneas de tensión relajada de la piel y en regiones de piel laxa donde la interdigitación triangular se integra bien con la textura cutánea natural. Conviene distinguir la W-plastia de otras técnicas de revisión cicatricial con las que comparte el objetivo de mejorar la apariencia de una cicatriz pero que operan mediante mecanismos distintos. Plastia en Z. Es la técnica de revisión más utilizada. Consiste en levantar dos colgajos triangulares a ambos lados de la cicatriz y transponerlos, de modo que la dirección de la cicatriz cambia y su longitud aumenta, pero la tensión se libera. A diferencia de la W-plastia, la Z-plastia sí modifica la orientación de la cicatriz y sí transpone tejido, lo que la hace más eficaz para liberar contracturas cicatriciales que restringen el movimiento. Cierre geométrico de líneas quebradas. Es una técnica más compleja que la W-plastia: en lugar de triángulos regulares, emplea formas geométricas irregulares (rectángulos, semicírculos y triángulos de distintos tamaños) dispuestas al azar a cada lado de la cicatriz. El resultado es una línea "irregularmente irregular" que camufla la cicatriz con mayor eficacia en cicatrices largas (mayores de 4 cm), pero que exige un diseño y una ejecución más laboriosos. Plastia en S. Se emplea para distribuir las fuerzas de contracción cicatricial en más de una dirección realizando una incisión curva en forma de S en lugar de una línea recta. A diferencia de la W-plastia, no fragmenta la cicatriz en segmentos angulados sino que la sustituye por una línea curva continua. Es un nombre puramente descriptivo. La letra W reproduce la forma en zigzag que adoptan las incisiones triangulares seriadas a cada lado de la cicatriz. El sufijo -plastia procede del griego πλάσσειν (plássein), "modelar", y se emplea en medicina para las intervenciones que modifican la forma de una estructura. La técnica fue sistematizada formalmente por Borges y Alexander en 1962. No. Aunque ambas son técnicas de revisión de cicatrices y comparten el objetivo de mejorar su apariencia, operan de forma diferente. La Z-plastia transpone dos colgajos triangulares para cambiar la dirección de la cicatriz y liberar tensión, alargando la línea cicatricial. La W-plastia, en cambio, no transpone colgajos ni cambia la dirección global de la cicatriz: simplemente la fragmenta en un trazado en zigzag para que sea menos visible. Son técnicas complementarias que el cirujano selecciona según las características de cada cicatriz. Porque una línea recta refleja la luz de forma uniforme a lo largo de toda su longitud, lo que la hace fácilmente detectable por el ojo humano. Al fragmentarla en múltiples segmentos angulados, la luz se dispersa en direcciones distintas y el ojo deja de percibir la marca como una línea continua. Este principio óptico es el mismo que explica por qué las arrugas naturales de la piel —líneas irregulares, no rectas— son menos llamativas que una cicatriz lineal. No. Ninguna técnica de revisión cicatricial elimina completamente una cicatriz: lo que hace es sustituirla por otra menos perceptible. La W-plastia transforma una cicatriz lineal en un trazado en zigzag que se integra mejor con la textura natural de la piel circundante, pero la nueva cicatriz sigue existiendo y necesita tiempo para madurar. Si desea profundizar en conceptos asociados a la W-plastia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la W-plastia
Principio óptico y biomecánico
Diferenciación con técnicas relacionadas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "W-plastia"?
¿Es lo mismo la W-plastia que la Z-plastia?
¿Por qué un trazado en zigzag es menos visible que una línea recta?
¿La W-plastia elimina la cicatriz?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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