DICCIONARIO MÉDICO
Genioplastia
La genioplastia es un procedimiento quirúrgico que modifica la forma, el tamaño o la posición del mentón mediante osteotomía del segmento óseo inferior de la mandíbula. Se emplea para corregir desproporciones faciales de origen congénito, postraumático o del desarrollo. El nombre procede del griego γένειον (géneion, mentón, barbilla) y πλάσσειν (plássein, modelar, dar forma), con el sufijo -ia que indica acción o cualidad. Designa, por tanto, la intervención destinada a remodelar la región mentoniana actuando directamente sobre el hueso. A diferencia de las técnicas que se limitan a colocar un implante aloplástico sobre la superficie mandibular (lo que en rigor corresponde a una mentoplastia de aumento), la genioplastia implica una osteotomía horizontal del mentón. El cirujano maxilofacial secciona el segmento óseo, lo desplaza en la dirección necesaria y lo fija con miniplacas y tornillos de titanio. El abordaje se realiza habitualmente por vía intraoral, a través del surco vestibular inferior, lo que evita cicatrices visibles en la piel. La clasificación más extendida atiende a la dirección en que se desplaza el fragmento óseo. En la genioplastia de avance el segmento se mueve hacia delante, con lo que se proyecta un mentón retraído (microgenia o retrognatia mentoniana). Cuando el mentón es demasiado prominente, la genioplastia de retroceso lo reposiciona hacia atrás. Existe también la variante vertical, que alarga o acorta la altura del tercio inferior del rostro, y la genioplastia asimétrica, pensada para centrar un mentón desviado respecto de la línea media facial. Estos movimientos pueden combinarse. No es raro que un mismo paciente necesite avance y descenso simultáneos, algo que la osteotomía deslizante permite con un solo corte bien planificado. La genioplastia puede practicarse como procedimiento aislado cuando la desproporción se limita al mentón, o integrarse en un plan de cirugía ortognática que incluya osteotomías maxilares y mandibulares. En el segundo caso, el cirujano planifica los movimientos esqueléticos de forma conjunta para lograr una oclusión funcional y un perfil equilibrado. La cefalometría lateral y, cada vez más, la planificación tridimensional con tomografía computarizada guían la magnitud y el ángulo del desplazamiento óseo. Se requiere madurez esquelética completa antes de indicar el procedimiento, salvo en malformaciones congénitas graves que justifiquen una intervención temprana. Ambos términos coexisten en la literatura, pero su significado difiere en la práctica quirúrgica. Genioplastia (del griego géneion) se reserva habitualmente para la osteotomía del mentón, mientras que mentoplastia (del latín mentum) se usa con más frecuencia para referirse a la colocación de implantes de aumento. La distinción no es universal y varía según la escuela quirúrgica. No. El acceso estándar se realiza por dentro de la boca, a través del surco entre el labio inferior y la encía. La piel del rostro no se incide. Sí, y es una asociación habitual. La proyección del mentón influye en la percepción visual de la nariz, de modo que un mentón retraído puede acentuar la apariencia de una nariz prominente. Corregir ambas estructuras en la misma intervención permite un resultado facial más armónico que si se actuase sobre una sola de ellas.Qué es la genioplastia
Tipos de genioplastia según el vector de corrección
Contexto clínico y relación con la cirugía ortognática
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama genioplastia y no «mentoplastia»?
¿La genioplastia deja cicatrices visibles?
¿Puede combinarse con rinoplastia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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