DICCIONARIO MÉDICO
Mefloquina
La mefloquina es un fármaco antipalúdico del grupo de las metanolquinolinas, empleado para prevenir y tratar el paludismo. Es un análogo sintético de la quinina y actúa sobre las formas del parásito que circulan en la sangre. Conserva actividad frente a cepas de Plasmodium falciparum resistentes a la cloroquina, y su larga permanencia en el organismo permite espaciar mucho las tomas. Su código en la clasificación ATC es P01BC02. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La mefloquina es un 4-quinolina-metanol, una molécula emparentada estructuralmente con la quinina, el alcaloide antipalúdico clásico. Ataca al parásito en su etapa sanguínea, cuando ya ha invadido los glóbulos rojos, y no en la fase previa que este atraviesa en el hígado. Dentro del hematíe infectado se acumula e interfiere con la manera en que el parásito neutraliza el hemo, un producto tóxico que genera al digerir la hemoglobina. Su comportamiento en el cuerpo tiene un rasgo llamativo: permanece activa durante semanas, con una semivida de dos a tres semanas. Esa lentitud para eliminarse es la que hace posible administrarla una sola vez por semana cuando se usa con fines preventivos, una comodidad que la distinguió de otros antipalúdicos y explica buena parte de su difusión. El origen de la mefloquina está en un programa militar. A finales de los años sesenta, el Instituto de Investigación del Ejército Walter Reed (WRAIR), en Estados Unidos, puso en marcha un proyecto para hallar antipalúdicos nuevos, urgido por la aparición en el sudeste asiático de cepas de P. falciparum resistentes a la cloroquina. De aquel cribado de cientos de compuestos derivados de la quinolina salió la mefloquina, identificada al principio con el código WR 142490. Las primeras pruebas en personas se hicieron en 1972, y en 1976 el ejército estadounidense se asoció con la Organización Mundial de la Salud y con la compañía Hoffmann-La Roche para desarrollarla. La agencia reguladora estadounidense la aprobó en 1989. No tardaron en surgir los primeros parásitos resistentes, ya descritos en Asia hacia 1985. Su recorrido posterior estuvo marcado por la preocupación por sus efectos sobre el sistema nervioso. En 2010, la Organización Mundial de la Salud dejó de recomendarla como tratamiento y limitó su papel a la prevención, y las agencias reguladoras han ido acotando su empleo. Hoy es una opción de reserva más que de primera línea, reservada sobre todo a la profilaxis de viajeros a zonas con resistencia a otros antipalúdicos. Contra las formas sanguíneas de varias especies de Plasmodium, el género que causa el paludismo: P. falciparum, P. vivax, P. malariae y P. ovale. Como golpea al parásito dentro del glóbulo rojo, y no en su paso previo por el hígado, no elimina las formas que quedan latentes en ese órgano. Ambas pertenecen al mismo subgrupo, el de las metanolquinolinas, y la mefloquina se concibió como un análogo sintético de la quinina. La diferencia práctica está en el tiempo: la quinina se elimina deprisa y obliga a tomas repetidas, mientras que la mefloquina permanece en el organismo durante semanas. Por la resistencia a la cloroquina. Cuando en los años setenta P. falciparum empezó a resistir a la cloroquina en el sudeste asiático, el antipalúdico más usado hasta entonces perdió eficacia y hizo falta buscar alternativas. La mefloquina fue una de ellas.Qué es la mefloquina
Una molécula nacida de la resistencia a la cloroquina
Preguntas frecuentes
¿Contra qué actúa la mefloquina?
¿En qué se diferencia de la quinina?
¿Por qué se desarrolló?
Referencias
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