DICCIONARIO MÉDICO
Maléolo
El maléolo es cada una de las prominencias óseas que sobresalen a ambos lados del tobillo. Corresponden a los extremos inferiores de la tibia y del peroné, y su función es alojar el astrágalo para formar la articulación del tobillo. La palabra procede del latín malleolus, martillejo, por el parecido de estas eminencias con la cabeza de un pequeño martillo. Con el nombre de maléolo se designa cada uno de los abultamientos óseos que se palpan a los lados del tobillo, esas dos protuberancias que la mayoría de las personas identifica sin dificultad bajo la piel. En rigor anatómico no son huesos independientes, sino prolongaciones distales de los dos huesos de la pierna: la tibia por dentro y el peroné por fuera. El término tiene una historia curiosa. En latín clásico malleolus significaba pequeño martillo, diminutivo de malleus. Su uso anatómico se lo debemos a Andrés Vesalio, que en 1543 buscaba una palabra latina para traducir el griego sphyrón, que designaba a la vez el martillejo y el tobillo. La imagen resultó afortunada y perduró: el maléolo evoca la forma de la cabeza de un martillo apoyada sobre el pie. Aunque el lenguaje corriente habla de dos tobillos, la anatomía distingue tres maléolos. El más conocido es el maléolo medial o interno, que forma parte de la tibia y se sitúa en la cara interna. Enfrente, en la cara externa, está el maléolo lateral o externo, extremo inferior del peroné. Existe además un tercer maléolo, el posterior, que no es una prominencia visible sino el borde posterior de la porción distal de la tibia; suele nombrarse sobre todo en el contexto de las fracturas. Los dos maléolos laterales no son simétricos. El del peroné desciende bastante más abajo que el de la tibia y ocupa una posición algo más posterior. Esta asimetría no es un capricho: condiciona la dirección en que el tobillo resiste mejor las torceduras y explica por qué unas lesiones son más frecuentes que otras. Los dos maléolos, junto con la superficie inferior de la tibia, forman una estructura en forma de horquilla que en anatomía recibe el nombre de mortaja, por su semejanza con el hueco de ensamblaje de la carpintería. Dentro de esa mortaja encaja el astrágalo, el hueso del pie sobre el que gravita el peso del cuerpo. El ajuste es muy estrecho. La parte superior del astrágalo es más ancha por delante que por detrás, de modo que cuando el pie sube hacia la pierna la porción ancha queda aprisionada entre los dos maléolos y la articulación gana firmeza; cuando el pie baja, la porción estrecha deja algo más de holgura. Para que esta pinza funcione, la tibia y el peroné deben permanecer unidos justo por encima del tobillo. De eso se encarga la sindesmosis tibioperonea, un conjunto de fibras que mantiene ambos huesos a la distancia precisa. Si esa unión cede, la mortaja se abre y el astrágalo pierde su asiento. Cada maléolo sirve de anclaje a los ligamentos que estabilizan el tobillo. Del maléolo medial parte el ligamento deltoideo, una estructura ancha y resistente que sujeta la cara interna. Del maléolo lateral salen los ligamentos que refuerzan la cara externa. Por detrás de cada prominencia hay además un surco por el que se deslizan tendones que bajan hacia el pie. Esa combinación de superficie articular, inserción ligamentosa y paso de tendones convierte a los maléolos en piezas de referencia tanto en la exploración física como en la lectura de radiografías. Del latín malleolus, diminutivo de malleus (martillo), es decir, martillejo o martillito. Vesalio la introdujo en el vocabulario anatómico en 1543 como equivalente del griego sphyrón. El nombre alude a la semejanza de forma entre la prominencia ósea y la cabeza de un pequeño martillo. Tres. El medial y el posterior pertenecen a la tibia; el lateral, al peroné. La percepción popular de que hay dos se debe a que solo el medial y el lateral forman prominencias visibles y palpables. No exactamente. El tobillo es la articulación en su conjunto, formada por la tibia, el peroné y el astrágalo. Los maléolos son solo las dos prominencias óseas que se palpan a los lados; en el habla cotidiana se confunden con el tobillo porque son su parte más visible. El interno o medial pertenece a la tibia y es más corto y grueso. El externo o lateral pertenece al peroné, desciende más y se sitúa algo más atrás. Cada uno da inserción a un grupo distinto de ligamentos y aloja tendones diferentes en su cara posterior.Qué es el maléolo
Los tres maléolos del tobillo
La mortaja del tobillo
Por qué importan los maléolos
Preguntas frecuentes
De dónde viene la palabra maléolo
Cuántos maléolos tiene el tobillo
El maléolo es lo mismo que el tobillo
Qué diferencia hay entre el maléolo interno y el externo
Referencias
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