DICCIONARIO MÉDICO
Luteinización
La luteinización es el proceso por el que el folículo ovárico, una vez que ha liberado el óvulo, se transforma en cuerpo lúteo. Comienza tras la ovulación y consiste en un cambio profundo de las células que rodeaban al óvulo: se reorganizan, se cargan de un pigmento amarillento y empiezan a fabricar progesterona. Es el paso que convierte una estructura destinada a madurar un óvulo en una glándula temporal productora de hormonas. El término se forma sobre el latín luteus, amarillo, en alusión al color que adquiere el folículo al convertirse en cuerpo amarillo o cuerpo lúteo. La luteinización designa esa conversión: el conjunto de cambios de forma, de función y de actividad enzimática que sufre el folículo tras la ovulación hasta quedar transformado en una estructura nueva. Marca el tránsito entre la fase folicular del ciclo ovárico y la fase que le sigue. Cuando el folículo se rompe y expulsa el óvulo, se colapsa y sangra ligeramente. Las células que lo tapizaban, las de la granulosa y las de la teca, no desaparecen: cambian de oficio. Dejan de acompañar la maduración del óvulo y se especializan en secretar hormonas, sobre todo progesterona. Al hacerlo acumulan lípidos y pigmentos que les dan el tono amarillo característico. Ese folículo reconvertido es el cuerpo lúteo. El detonante es hormonal. El pico de hormona luteinizante, la gonadotropina hipofisaria que también provoca la ovulación, dispara la luteinización. Su nombre no es casual: se llama luteinizante precisamente porque induce la formación del cuerpo lúteo. Bajo su influencia, las células foliculares completan su diferenciación y el nuevo cuerpo lúteo se llena de vasos sanguíneos que lo abastecen mientras dura su actividad. A partir de ahí el destino del cuerpo lúteo depende de un solo factor. Si el óvulo es fecundado, la estructura se mantiene y sigue produciendo progesterona para sostener el inicio de la gestación. Si no hay fecundación, al cabo de unos diez o doce días entra en regresión: sus vasos se colapsan, deja de secretar hormonas y acaba atrofiándose. Ese declive de la progesterona es el que precede a la menstruación. Toda la familia de términos comparte la raíz del amarillo. El cuerpo lúteo se llama también cuerpo amarillo; las células que lo componen son células luteínicas; y el pigmento que se acumula en ellas es de tono amarillento. Esa coherencia cromática no es casualidad: refleja un hecho observable, el cambio de color del folículo cuando se transforma. La luteinización es el verbo de esa historia, el proceso que da nombre a todo lo demás. Por el color amarillo. La raíz latina luteus significa amarillo, y hace referencia al tono que adquiere el folículo al convertirse en cuerpo amarillo. La hormona que desencadena el proceso, la hormona luteinizante, toma su nombre de la misma idea. Justo después de la ovulación, cuando el folículo ya ha liberado el óvulo. El pico de hormona luteinizante que provoca la ovulación es el mismo que pone en marcha la luteinización, de modo que ambos fenómenos se encadenan. Sobre todo progesterona, y en menor cantidad estrógenos. La progesterona prepara el revestimiento del útero para una posible implantación. Si no hay embarazo, el cuerpo lúteo se atrofia y la producción hormonal cesa. No. Una vez que el folículo se ha transformado en cuerpo lúteo no vuelve a su estado anterior. El cuerpo lúteo o bien se mantiene por el embarazo, o bien involuciona y desaparece, tras lo cual el ovario iniciará un nuevo ciclo con otro folículo.Qué es la luteinización
Qué desencadena el proceso
Luteinización, cuerpo lúteo y color amarillo
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama luteinización?
¿Cuándo ocurre la luteinización?
¿Qué produce el cuerpo lúteo formado por la luteinización?
¿La luteinización es reversible?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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