DICCIONARIO MÉDICO
Litotricia vesical
La litotricia vesical es la litotricia aplicada a los cálculos alojados en la vejiga. A diferencia de los del riñón o el uréter, que suelen descender desde arriba, muchos cálculos vesicales se forman en la propia vejiga cuando esta no se vacía por completo, lo que marca tanto su origen como su tratamiento. Una piedra en la vejiga puede haber llegado desde el riñón por el uréter o haberse originado allí mismo. Esta segunda posibilidad es la más característica del cálculo vesical y la que lo distingue del resto de la litiasis urinaria. La litotricia vesical reúne las técnicas que fragmentan esa piedra dentro de la vejiga para que pueda eliminarse. El acceso natural a la vejiga es la uretra, más corta y directa que el camino hasta el riñón. Por eso el abordaje endoscópico transuretral es aquí el más frecuente, y solo los cálculos muy voluminosos o las anatomías complicadas obligan a otras rutas. La técnica de referencia es la cistolitolapaxia transuretral. Un cistoscopio, rígido o flexible, entra por la uretra hasta la vejiga y localiza la piedra bajo visión directa; después se fragmenta por contacto con energía ultrasónica, neumática o láser de holmio, y los trozos se retiran o se dejan salir con la orina. En cálculos muy grandes se recurre a la vía percutánea suprapúbica, con una punción por encima del pubis que permite trabajar con instrumental de mayor calibre, a veces combinada con la vía transuretral para acortar el tiempo de intervención. El cálculo vesical rara vez aparece solo. Con frecuencia acompaña a una situación que impide vaciar la vejiga del todo: una obstrucción de la salida, una alteración del músculo vesical o un cuerpo extraño que actúa como núcleo. La orina retenida favorece que los minerales cristalicen. Por eso el tratamiento del cálculo suele plantearse junto al de su causa; fragmentar la piedra sin corregir el problema de fondo deja la puerta abierta a que se forme otra. En la infancia, la punción suprapúbica se prefiere a menudo para preservar la uretra. La causa más habitual es un vaciado incompleto. Cuando queda orina residual tras la micción, sus minerales tienen tiempo de cristalizar y agregarse. Una obstrucción de la salida vesical o un cuerpo extraño pueden servir de punto de partida para el cálculo. En la mayoría de los casos se fragmenta por vía endoscópica, sin cirugía abierta. La cistolitolapaxia transuretral entra por la uretra y rompe el cálculo bajo visión. La cirugía abierta queda reservada para piedras muy grandes o situaciones en las que el abordaje endoscópico resulta difícil. No. La proximidad de la vejiga a la uretra facilita el acceso endoscópico directo, y las ondas de choque desde fuera se usan poco en este territorio. Además, aquí pesa mucho corregir la causa del mal vaciado, algo que no interviene igual en la litotricia renal. Para conocer el cálculo de base y las técnicas empleadas, puede consultar:Qué es la litotricia vesical
Cómo se fragmenta el cálculo vesical
El vínculo con el vaciado de la vejiga
Preguntas frecuentes
¿Por qué se forman piedras en la vejiga?
¿Se opera o se rompe la piedra?
¿Se trata igual que un cálculo del riñón?
Referencias
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