DICCIONARIO MÉDICO
Litotricia endoscópica
La litotricia endoscópica es la modalidad de litotricia que alcanza el cálculo mediante un endoscopio introducido por las vías urinarias naturales y lo fragmenta por contacto directo. A diferencia de la técnica que actúa desde fuera del cuerpo, aquí la fuente de energía llega hasta la piedra y se aplica sobre ella bajo visión directa. Un endoscopio es un instrumento tubular, rígido o flexible, provisto de una óptica que permite ver el interior del cuerpo y de un canal por el que se pasan otros dispositivos. En la litotricia endoscópica, ese endoscopio recorre la vía urinaria hasta situarse frente al cálculo. Una vez a la vista, se introduce por el canal la sonda que va a romperlo. El cirujano trabaja mirando la imagen, no a ciegas. Esta característica la separa de la extracorpórea. Allí la piedra se rompe a distancia y los fragmentos se expulsan solos; aquí se ve en tiempo real cómo se fragmenta y a menudo se retiran los trozos con una cesta. El acceso por las vías naturales, sin incisión en la piel, distingue a su vez esta modalidad de la litotricia percutánea, que llega al riñón por una punción. Al aplicarse por contacto, la energía puede tener varias naturalezas. El láser de holmio (Ho:YAG), con una longitud de onda de 2100 nanómetros muy absorbida por el agua, se ha convertido en el recurso habitual: fragmenta cualquier tipo de cálculo y puede pulverizarlo hasta convertirlo en un polvo fino. La litotricia neumática o balística golpea la piedra con impulsos mecánicos, es sencilla y económica, pero tiende a desplazar el cálculo. La ultrasónica lo desintegra por vibración y permite aspirar los fragmentos a la vez. En los últimos años ha aparecido el láser de fibra de tulio, que refina aún más la pulverización. La vía depende de dónde esté la piedra. Para los cálculos del uréter y del riñón se emplea la ureteroscopia, con ureteroscopios semirrígidos o flexibles que remontan la vía urinaria desde la vejiga. Para los cálculos de la vejiga se usa la cistoscopia, que accede a través de la uretra. La deflexión activa de los modelos flexibles permite alcanzar rincones del sistema colector renal antes inaccesibles por esta ruta. No. El endoscopio entra por la uretra, una vía natural, sin necesidad de incisión en la piel. Esta ausencia de herida externa es una de las diferencias con la litotricia percutánea, que requiere una punción en la espalda. El láser de holmio es hoy el más extendido en endourología. Resulta eficaz frente a cálculos de cualquier composición y ofrece dos modos de trabajo: fragmentar la piedra en trozos manejables o pulverizarla hasta un polvo que sale con la orina. Cubre un rango amplio, y la ureteroscopia flexible con láser se emplea incluso en cálculos renales de más de dos centímetros. En piedras muy voluminosas, sin embargo, el abordaje percutáneo suele lograr mayor porcentaje de limpieza en una sola intervención. Para comparar esta modalidad con las demás, puede consultar:Qué es la litotricia endoscópica
Fuentes de energía intracorpórea
Por dónde entra el endoscopio
Preguntas frecuentes
¿Deja cicatriz la litotricia endoscópica?
¿Qué energía se usa con más frecuencia?
¿Sirve para cálculos de cualquier tamaño?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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