DICCIONARIO MÉDICO
Líquido
Un líquido es uno de los estados de agregación de la materia, caracterizado por tener volumen propio y adaptarse a la forma del recipiente que lo contiene. En medicina, el término designa a los numerosos fluidos que ocupan cavidades y compartimentos del organismo, desde la sangre hasta el líquido amniótico o el cefalorraquídeo, cada uno con una composición y una función determinadas. El líquido es una de las fases en que se presenta la materia, junto al sólido, el gas y el plasma. Su rasgo definitorio es doble: conserva un volumen prácticamente constante, como un sólido, pero carece de forma propia y se amolda al recipiente, como un gas. Por eso comparte con los gases la capacidad de fluir, y ambos reciben en física el nombre común de fluidos. La palabra procede del latín liquĭdus (fluido, húmedo), derivada del verbo liquēre, "ser fluido", y de la raíz liqui, "derretirse o correr". La misma familia léxica ha dado en castellano términos como licuar, licor o liquidez. En el uso médico, el adjetivo pasó pronto a sustantivarse para nombrar cualquier sustancia fluida presente en el cuerpo. Las partículas de un líquido (átomos, iones o moléculas) mantienen entre sí una cohesión intermedia: mayor que la de un gas, donde se mueven casi libres, y menor que la de un sólido, donde ocupan posiciones fijas. Esa cohesión moderada explica que puedan deslizarse unas sobre otras sin separarse del conjunto. De ese comportamiento derivan las propiedades que interesan en biología y clínica. La tensión superficial hace que la superficie de un líquido se comporte como una película elástica, un fenómeno relacionado con la acción del surfactante pulmonar. La viscosidad mide la resistencia a fluir y condiciona, por ejemplo, el desplazamiento de la sangre por los vasos. La capilaridad permite el ascenso de un líquido por conductos muy finos. Y la práctica incompresibilidad, esto es, la casi imposibilidad de reducir su volumen mediante presión, resulta determinante en el equilibrio de los compartimentos corporales. El agua es el líquido más abundante del cuerpo humano y el disolvente en el que ocurren casi todas las reacciones biológicas. Constituye alrededor del 60 % del peso corporal de un adulto y se reparte en dos grandes compartimentos: el intracelular, dentro de las células, y el extracelular, que incluye el plasma sanguíneo y el líquido situado entre las células. Sobre esa base acuosa se organizan los distintos fluidos corporales. Algunos circulan, como la sangre o la linfa. Otros llenan cavidades y amortiguan estructuras delicadas, como el líquido cefalorraquídeo que rodea el encéfalo y la médula, o el líquido amniótico que envuelve al feto. Un tercer grupo aparece solo en condiciones patológicas, cuando se acumula donde no debería: es el caso del líquido ascítico en la cavidad abdominal. Del latín liquĭdus, "fluido o húmedo", a su vez del verbo liquēre, "ser fluido". La raíz aludía a la idea de correr o derretirse, y de ella proceden también licuar y liquidez. Ambos fluyen y se adaptan al recipiente, pero el líquido mantiene un volumen definido y una densidad alta, mientras que el gas se dispersa hasta ocupar todo el espacio disponible y se comprime con facilidad. Un líquido, en cambio, es casi incompresible. No existe una cifra cerrada, porque depende de cómo se clasifiquen. Entre los principales figuran la sangre, la linfa, el líquido cefalorraquídeo, el intersticial, el sinovial de las articulaciones, el pleural, el pericárdico y el peritoneal, además de secreciones como la saliva, el sudor o las lágrimas.Qué es un líquido
Propiedades físicas del estado líquido
Los líquidos en el organismo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra líquido?
¿Qué diferencia a un líquido de un gas?
¿Cuántos líquidos hay en el cuerpo humano?
Referencias
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