DICCIONARIO MÉDICO
Insuficiencia renal aguda prerrenal
La insuficiencia renal aguda prerrenal es el fallo brusco del riñón provocado por un riego sanguíneo insuficiente, con el tejido renal estructuralmente intacto. Es la forma más frecuente de fracaso renal agudo y también la más reversible: basta restablecer el flujo a tiempo para que la función se recupere. El término se forma con el prefijo pre- (del latín prae, "delante de", "antes de") y el adjetivo renal. Nombra un problema situado antes del riñón: el origen no está en el órgano, sino corriente arriba, en la sangre que debería llegarle. El riñón, en sí mismo, funciona. Lo que falla es su abastecimiento. Aparece cuando cae la perfusión renal, y las situaciones que la reducen son muchas: hemorragias, deshidratación intensa, vómitos o diarreas copiosas, quemaduras extensas, un corazón que bombea con dificultad o un descenso marcado de la presión arterial. En todos estos escenarios llega menos sangre al glomérulo y el filtrado se resiente sin que, al principio, haya una sola célula renal dañada. El riñón no asiste pasivo a la caída del riego. Cuenta con un mecanismo de autorregulación que trata de mantener el filtrado pese a las oscilaciones de la presión. Ante la hipoperfusión, la arteriola que entra en el glomérulo (la aferente) se dilata gracias a las prostaglandinas locales, mientras la que sale (la eferente) se estrecha por acción de la angiotensina II, generada por el sistema renina-angiotensina. Con ese doble ajuste, la presión dentro del glomérulo se sostiene y la filtración continúa un tiempo. Ese equilibrio tiene límites, y también puntos débiles. Los antiinflamatorios, que bloquean las prostaglandinas, y algunos medicamentos para la tensión que actúan sobre la angiotensina pueden desmontar la compensación y precipitar el fallo en un riñón que ya estaba al borde. La defensa funciona hasta que deja de funcionar. Mientras la falta de riego es leve o breve, corregir la causa devuelve el filtrado a su sitio. Si la hipoperfusión es intensa o se prolonga, la isquemia termina por lesionar el epitelio de los túbulos y el cuadro se transforma en una necrosis tubular aguda, esto es, en un fallo intrínseco con daño estructural ya establecido. En ese punto cambia el pronóstico: lo que era reversible pasa a exigir tiempo de reparación, y a veces deja secuela. "Antes del riñón". El prefijo pre- señala que la causa se localiza corriente arriba del órgano, en el flujo sanguíneo, y no en el tejido renal, que permanece sano. Sí. La causa prerrenal encabeza las estadísticas de insuficiencia renal aguda y suele ser la de mejor pronóstico, siempre que se actúe antes de que la falta de riego dañe el tejido. No, o no todavía. Por definición, en la fase prerrenal el parénquima está indemne y el fallo es puramente funcional. El daño estructural solo aparece si la hipoperfusión se mantiene y desemboca en necrosis tubular. Es una diferencia de enfoque más que de fenómeno. La azotemia prerrenal nombra el hallazgo de laboratorio, la urea elevada por el descenso del riego; la insuficiencia renal aguda prerrenal nombra el cuadro funcional completo que ese descenso provoca. Uno mira la analítica; el otro, el conjunto.Qué es la insuficiencia renal aguda prerrenal
Cómo se defiende el riñón: la autorregulación
Cuándo deja de ser reversible
Preguntas frecuentes
¿Qué significa "prerrenal"?
¿Es la forma más frecuente de fracaso renal agudo?
¿Hay lesión en el riñón?
¿En qué se diferencia de la azotemia prerrenal?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026