DICCIONARIO MÉDICO
Inhibición retroactiva
La inhibición retroactiva es el fenómeno por el que un aprendizaje reciente dificulta recordar información adquirida con anterioridad. Lo nuevo actúa hacia atrás sobre lo viejo y estorba su recuperación. Quien estrena número de teléfono y al poco es incapaz de recitar el anterior está experimentando este tipo de interferencia. El adjetivo lo explica casi todo: retroactivo viene del latín retro (hacia atrás) y alude a algo que proyecta su efecto sobre un momento previo. Aquí ese efecto es un freno, una inhibición, que recae sobre un recuerdo ya formado. La secuencia importa: primero se aprende A, después se aprende B, y es entonces cuando el recuerdo de A se vuelve más difícil de rescatar. Su origen está en el estudio experimental de la memoria. Hacia 1900, los psicólogos alemanes Georg Elias Müller y Alfons Pilzecker emplearon la palabra inhibición para nombrar este estorbo entre aprendizajes, y desde entonces quedó ligada a la teoría de la interferencia como una de las grandes explicaciones del olvido. La psicología de la memoria diseñó experimentos que aislaban el fenómeno. Un procedimiento clásico pide aprender una lista de pares de palabras (etiquetada A-B) y, después, una segunda lista que reutiliza los mismos estímulos con respuestas distintas (A-C). Cuando llega el momento de recordar la primera, el segundo aprendizaje se ha interpuesto y el rendimiento cae. Un ejemplo célebre lo aportó Elizabeth Loftus en 1977 con testigos de un accidente grabado en vídeo. La información introducida después del suceso, a través de preguntas formuladas con ciertas palabras, alteraba el recuerdo original de lo que las personas habían visto. La memoria, lejos de comportarse como un archivo estable, se mostraba maleable ante lo que llega más tarde. La interferencia tiene un reverso. Cuando lo que estorba es el conocimiento antiguo, que dificulta asimilar algo nuevo, se habla de inhibición proactiva. La distinción está en el sentido de la flecha: en la retroactiva, lo nuevo borra lo viejo; en la proactiva, lo viejo entorpece lo nuevo. Cuesta más aprender a conducir por la izquierda cuando se lleva media vida conduciendo por la derecha, y ese roce pertenece a la segunda familia. Algunos autores señalan que la inhibición retroactiva puede tener un peso mayor, porque a la simple competencia entre recuerdos se le suma un cierto desaprendizaje de lo primero. No siempre es una pérdida definitiva. En muchos casos la información sigue almacenada y el problema está en el acceso, no en la desaparición del rastro. Porque Müller y Pilzecker, hacia 1900, usaron esa palabra para describir el estorbo que un aprendizaje ejerce sobre otro. El sentido es el de freno o interferencia, no el de un mecanismo químico o nervioso concreto. En el orden temporal. La retroactiva ocurre cuando lo aprendido después dificulta recordar lo anterior; la proactiva, cuando lo aprendido antes dificulta retener lo posterior. Son las dos caras de la teoría de la interferencia. No exactamente. El olvido tiene varias causas, y la interferencia es solo una de ellas. En la inhibición retroactiva el recuerdo no se pierde por el paso del tiempo, sino porque otro aprendizaje se cruza y compite con él. Sí, de forma indirecta. Espaciar los contenidos parecidos, descansar entre bloques de estudio o alternar materias muy distintas reduce el solapamiento que alimenta la interferencia. La memoria consolida mejor cuando no se le encadenan aprendizajes que compiten entre sí.Qué es la inhibición retroactiva
Cómo se demostró en el laboratorio
Retroactiva y proactiva: dos direcciones del mismo problema
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama inhibición si se trata de memoria?
¿En qué se diferencia de la inhibición proactiva?
¿Es lo mismo que olvidar sin más?
¿Puede aprovecharse este conocimiento al estudiar?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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