DICCIONARIO MÉDICO

Infección endógena

La infección endógena es la que causan microorganismos que ya vivían en el propio paciente como parte de su flora habitual. Normalmente conviven con el organismo sin causar daño, pero cuando el equilibrio entre huésped y microbio se rompe pueden invadir tejidos y provocar enfermedad.

Qué es una infección endógena

Por el origen del agente, esta infección se cuenta entre las que nacen dentro del propio organismo, no del exterior. Es uno de los grandes tipos de infección y se contrapone a la infección exógena, causada por microorganismos que llegan desde fuera, sea del ambiente, de otras personas o de objetos contaminados.

El adjetivo endógeno se compone del griego éndon (dentro) y el sufijo -geno (que se genera). Alude, así, a lo que nace del propio interior. Trasladado a la infección, describe la situación en la que el agresor no es un invasor recién llegado, sino un morador antiguo que cambia de comportamiento.

El papel de la microbiota

Millones de microorganismos pueblan el cuerpo humano y constituyen la microbiota. Habitan el intestino, la piel, la boca y otras superficies, y mantienen con el organismo una relación de comensalismo o incluso de simbiosis: ayudan a la digestión, entrenan al sistema inmunitario y ocupan un espacio que, de otro modo, podrían aprovechar agentes más agresivos.

Mientras dura ese equilibrio, la presencia de esos microorganismos es una colonización, no una infección. La diferencia entre uno y otro estado no está tanto en el microbio como en las condiciones del huésped que lo alberga.

Cómo se rompe el equilibrio

Basta con que se altere alguno de los mecanismos que mantienen a raya a la flora para que un comensal se convierta en patógeno. Una herida, una intervención o un catéter abren una brecha en las barreras de la piel o las mucosas y permiten que microorganismos que estaban en su sitio alcancen lugares donde no deberían estar. La caída de las defensas, por edad, enfermedad o inmunosupresión, inclina también la balanza.

El uso de antibióticos ejerce un efecto particular. Al eliminar buena parte de la microbiota, incluida la beneficiosa, deja un hueco (una disbiosis) que ciertos microorganismos aprovechan para multiplicarse en exceso o para atravesar la pared intestinal en un fenómeno conocido como translocación. Como suelen ser agentes de escasa agresividad que solo prosperan cuando el terreno se lo permite, muchas infecciones endógenas son a la vez oportunistas.

Endógena primaria, secundaria y su relación con la exógena

Dentro de las endógenas se distinguen dos situaciones. En la forma primaria, el agente pertenece a la flora que el paciente tenía desde el principio. En la secundaria, el microorganismo se ha incorporado a esa flora durante un ingreso o un procedimiento y, ya instalado, termina por causar la infección. Este segundo supuesto tiende un puente hacia el mundo hospitalario.

De hecho, buena parte de las infecciones nosocomiales tienen un componente endógeno: infecciones urinarias asociadas a sonda, bacteriemias relacionadas con catéteres o infecciones tras cirugía en las que el germen procede del propio paciente. La frontera con la infección exógena no siempre es limpia, porque en el hospital la flora del enfermo se modifica con rapidez.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa endógeno?

Viene del griego éndon, dentro, y del sufijo -geno, que indica generación u origen. Aplicado a una infección, señala que el agente causante procede del interior del propio organismo y no de una fuente externa.

¿Es lo mismo la microbiota que una infección?

No. La microbiota es el conjunto de microorganismos que habitan el cuerpo sin causar daño; su presencia es una colonización normal y en buena medida beneficiosa. Solo cuando se rompe el equilibrio con el huésped una parte de esa flora puede originar una infección.

¿Cómo puede la propia flora causar una infección?

Cuando se dan las condiciones adecuadas: una barrera rota, unas defensas debilitadas o un desajuste de la microbiota. En esas circunstancias, un microorganismo que era inofensivo alcanza tejidos donde no debería estar, se multiplica y provoca daño.

¿Qué relación tienen los antibióticos con las infecciones endógenas?

Al arrasar la flora normal, incluida la que protege frente a otros microbios, los antibióticos pueden dejar vía libre a microorganismos oportunistas de la propia microbiota. Ese desequilibrio, la disbiosis, es una de las puertas de entrada de las infecciones endógenas.

Referencias

  1. Fica A, y cols. Enfermedades infecciosas: concepto y clasificación. Medicine.
  2. Archivos Argentinos de Pediatría. Microbiota intestinal y su relación con agentes oportunistas.
  3. Manual MSD, versión para público general. Desarrollo de la infección.
  4. MedlinePlus en español. Enfermedades infecciosas. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.

Entradas relacionadas

  • Infección. Invasión y multiplicación de un microorganismo en los tejidos del huésped.
  • Infección exógena. La causada por microorganismos que proceden del exterior del organismo.
  • Infección oportunista. La que producen agentes poco agresivos cuando fallan las defensas.
  • Microbiota. Conjunto de microorganismos que habitan de forma habitual el cuerpo humano.
  • Colonización. Presencia de microorganismos en el cuerpo sin daño ni enfermedad.
  • Infección nosocomial. La que se adquiere en relación con la asistencia sanitaria.

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