DICCIONARIO MÉDICO
Infarto intestinal
El infarto intestinal es la muerte de un segmento del intestino por interrupción de su riego sanguíneo. Representa el desenlace de una isquemia mesentérica que no se resuelve a tiempo, cuando la pared del intestino, privada de oxígeno, se necrosa. Con este nombre se designa la necrosis de la pared intestinal que sigue a la interrupción del flujo por los vasos mesentéricos, las arterias y venas que irrigan el tubo digestivo. Antes de la muerte del tejido existe una fase de isquemia mesentérica en la que el intestino sufre pero todavía es viable. El infarto marca el punto en que ese daño se vuelve irreversible. La vía más frecuente es la embolia de la arteria mesentérica superior, responsable de casi la mitad de los casos. El émbolo suele proceder del corazón, muchas veces en un paciente con fibrilación auricular, y se aloja en esta arteria por la escasa angulación con que nace de la aorta. Le sigue la trombosis de esa misma arteria, que se forma sobre una placa de aterosclerosis ya existente. Una tercera forma no depende de ninguna obstrucción: es la isquemia no oclusiva, propia del enfermo en shock o con el corazón débil, en la que los vasos mesentéricos se contraen y el intestino queda mal perfundido pese a estar permeables. Por último, la trombosis de las venas mesentéricas cierra el drenaje y produce el mismo resultado por la vía opuesta. El intestino pertenece al grupo de órganos en los que el infarto adopta color rojo. Su rica red de vasos y su circulación colateral hacen que, aun cerrada la vía principal, siga filtrándose sangre hacia el segmento dañado, insuficiente para salvarlo pero bastante para empaparlo. El resultado es una porción de intestino oscura, tumefacta y hemorrágica, muy distinta del infarto pálido que se ve en el riñón o en el bazo. Cuando la isquemia se debe a la vena, esa congestión es aún más marcada. No toda falta de riego intestinal termina en infarto. La isquemia mesentérica crónica es un proceso lento, ligado al estrechamiento progresivo de las arterias por aterosclerosis, que se manifiesta a lo largo del tiempo sin llegar a la muerte del tejido. La isquemia mesentérica aguda es la que amenaza con el infarto: en ella el corte del flujo es brusco y el margen para actuar, corto. El paso de una a otra, o la instauración súbita de un cuadro agudo, es lo que convierte la isquemia en necrosis. La rapidez con que se restablece el riego marca la diferencia entre ambas situaciones. No. La isquemia mesentérica es la falta de riego del intestino, que puede ser reversible. El infarto intestinal es su desenlace más grave: el segmento ya se ha necrosado y el daño no tiene vuelta atrás. Porque muchos émbolos nacen en el corazón, sobre todo en la fibrilación auricular, y viajan por la aorta hasta la arteria mesentérica superior. La forma en que esta arteria se desprende de la aorta, con poca inclinación, facilita que el coágulo se aloje en ella. Porque el intestino conserva circulación colateral y, cuando se ocluye la arteria principal, sigue llegando algo de sangre que empapa el tejido muerto. Esa persistencia de flujo, insuficiente para mantenerlo vivo, le da el color hemorrágico.Qué es el infarto intestinal
Causas y mecanismos
Un infarto de color rojo
Isquemia mesentérica aguda y crónica
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo isquemia mesentérica que infarto intestinal?
¿Por qué el intestino se afecta desde el corazón?
¿Por qué el infarto intestinal es rojo?
Referencias
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