DICCIONARIO MÉDICO

Incorporación

La incorporación es, en la teoría psicoanalítica, el proceso por el que el sujeto hace entrar y conserva dentro de sí, de forma imaginaria, a otra persona o los rasgos de esa persona que le resultan valiosos. Sobre el modelo corporal de comer y retener lo comido, constituye el prototipo de la introyección y de la identificación. El término tiene además un uso técnico en protección radiológica.

Qué es la incorporación

La palabra procede del latín incorporare, compuesto de in- (dentro) y corpus, corporis (cuerpo): hacer que algo entre en un cuerpo, darle cuerpo. Ese núcleo, meter algo dentro del propio cuerpo, recorre las dos acepciones médicas del término, la que pertenece al psicoanálisis y la que se usa en protección frente a las radiaciones.

En su sentido psicoanalítico, la incorporación describe una operación mental temprana. El sujeto se representa, sin saberlo, que introduce dentro de su propio cuerpo un objeto exterior, casi siempre una persona significativa, y lo conserva allí. No se trata de un acto real, sino de una fantasía que sigue el modelo de la alimentación: incorporar es, en el fondo, tragar y guardar dentro lo que se ama o se teme.

La incorporación en el psicoanálisis

El concepto se ancla en la pulsión oral y en la primera etapa del desarrollo, la fase oral, cuando la boca es la vía principal de relación del lactante con el mundo. Comer, ser comido: sobre ese eje se organiza el primer vínculo con la madre. Karl Abraham distinguió dentro de esa fase un momento de succión y otro de mordedura, de carácter más agresivo, en el que la fantasía de devorar al objeto adquiere tintes de destrucción.

Sigmund Freud dio a la incorporación un papel decisivo al estudiar el duelo. En su trabajo de 1917 sobre el duelo y la melancolía observó que, cuando se pierde a una persona amada, el yo puede retenerla dentro de sí identificándose con ella, como si la conservara viva en su interior para no perderla del todo. La incorporación quedó así ligada no solo al desarrollo normal, sino también a ciertas formas del sufrimiento psíquico.

Con el tiempo, la incorporación se entendió como uno de los mecanismos de defensa más arcaicos, propios de las etapas en que el niño todavía no ha trazado una frontera nítida entre él y los demás. Meter al otro dentro es, en esas edades, la manera más directa de conservarlo.

Incorporación, introyección e identificación

Estos tres términos se solapan y se han llegado a emplear indistintamente, pero el psicoanálisis los distingue por su nivel de abstracción. La incorporación es la más concreta: opera sobre el cuerpo y la boca, con la fantasía literal de tragar. La introyección es más amplia, un pasaje de lo que está fuera a un adentro que ya no es solo corporal sino psíquico, y no exige la referencia a la ingestión. La identificación va un paso más allá: el sujeto asimila un rasgo del otro y se transforma sobre ese modelo, de modo que cambia su propia representación de sí mismo.

Dicho de otro modo, la incorporación es el prototipo corporal del que derivan las otras dos. Jean Laplanche y Jean-Bertrand Pontalis, en su diccionario de referencia, la sitúan como matriz de la introyección y de la identificación. La proyección, que arroja hacia fuera lo que no se tolera dentro, funciona como su movimiento inverso.

La incorporación en protección radiológica

Fuera del psicoanálisis, el término nombra un fenómeno físico bien delimitado. En protección frente a las radiaciones, la incorporación es la entrada de material radiactivo en el organismo por inhalación, por ingestión o a través de la piel. También designa la cantidad de un radionúclido que ha penetrado en el cuerpo en un intervalo de tiempo dado. Una vez dentro, la sustancia continúa emitiendo radiación desde los tejidos donde se deposita, de ahí que la dosimetría preste atención especial a este tipo de exposición interna. La coincidencia de nombre con el concepto psicoanalítico no es casual: en ambos casos algo procedente del exterior queda alojado dentro del cuerpo.

Preguntas frecuentes

¿Qué relación tiene la incorporación con la fase oral?

Muy estrecha. La incorporación toma su modelo de la actividad de comer, que en el lactante es la vía primordial de contacto con el mundo. Por eso se considera la operación característica de la fase oral, cuando llevarse las cosas a la boca y el vínculo con quien alimenta ocupan el centro de la experiencia del niño.

¿Es lo mismo incorporación que introyección?

No. La incorporación es corporal y remite a la fantasía de tragar y guardar dentro del cuerpo. La introyección es un proceso más amplio y abstracto, un paso de fuera hacia un interior psíquico que ya no depende de la imagen de la ingestión. La primera es el modelo del que la segunda deriva.

¿Tiene la incorporación algún otro significado en medicina?

Sí. En protección radiológica designa la entrada de material radiactivo en el organismo por inhalación, ingestión o a través de la piel, y la cantidad de radionúclido incorporada en un periodo determinado. Es un concepto de la dosimetría de la exposición interna, ajeno por completo al ámbito psicoanalítico.

¿Quién desarrolló el concepto psicoanalítico?

Karl Abraham describió la incorporación oral dentro de la fase oral, y Freud le dio relieve en 1917 al analizar el duelo y la melancolía. Más tarde, Laplanche y Pontalis fijaron su definición.

Referencias

  1. Laplanche J, Pontalis JB. Diccionario de psicoanálisis. Barcelona: Paidós.
  2. Real Academia Nacional de Medicina de España. Diccionario de términos médicos. dtme.ranm.es
  3. Sociedad Nuclear Española. Diccionario nuclear: incorporación. sne.es
  4. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. dle.rae.es

Entradas relacionadas

  • Introyección: paso de un objeto o de sus cualidades del exterior al interior psíquico del sujeto.
  • Identificación: proceso por el que el sujeto asimila un rasgo de otro y se transforma sobre ese modelo.
  • Proyección: mecanismo por el que se atribuyen al exterior sentimientos o deseos propios que se rechazan.
  • Mecanismos de defensa: operaciones psíquicas inconscientes que protegen al yo de la angustia.
  • Pulsión: fuerza que empuja al organismo hacia un fin y que en la fase oral se centra en la boca.
  • Psicoanálisis: método y teoría del funcionamiento psíquico desarrollados a partir de la obra de Freud.

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