DICCIONARIO MÉDICO
Hueso trabecular
El hueso trabecular es el tejido óseo del interior de los huesos, formado por una red de pequeñas láminas y columnas llamadas trabéculas. Es la misma estructura que la anatomía clásica denomina hueso esponjoso. Ocupa el interior de las vértebras y los extremos de los huesos largos, y destaca por ser ligero, poroso y muy activo en la renovación del hueso. Si se corta un hueso por la mitad, se distinguen dos texturas. La capa externa es compacta y sólida. El relleno interior tiene aspecto de esponja o de panal, con innumerables tabiques que dejan huecos entre sí. Ese entramado es el hueso trabecular, y cada uno de sus tabiques es una trabécula. El término procede del latín trabecula, diminutivo de trabs, "viga": literalmente, pequeñas vigas de hueso. Es el mismo tejido que se conoce como hueso esponjoso. El nombre trabecular pone el acento en su arquitectura, en esa malla de tabiques; el de esponjoso, en su aspecto. Los espacios que quedan entre las trabéculas no están vacíos: alojan la médula ósea. Las trabéculas no se disponen al azar. Siguen las líneas por las que el hueso soporta las fuerzas del peso y del movimiento, de manera que el material se concentra justo donde hace falta resistir. Unas trabéculas trabajan a compresión y otras a tracción, como los tirantes y los pilares de una estructura. Este principio se conoce como ley de Wolff, por el anatomista y cirujano alemán Julius Wolff, que lo formuló en 1892 al observar que el hueso adapta su forma interna a las cargas que recibe. El resultado es un tejido que aguanta mucho pesando poco. La orientación de sus trabéculas no es fija: cambia a lo largo de la vida según el uso que cada hueso recibe. El hueso cortical forma la corteza densa y dura del exterior; el trabecular ocupa el interior. La diferencia no es solo de aspecto. El cortical es poco poroso y aporta la mayor parte de la masa del esqueleto. El trabecular es muy poroso y, aunque representa una fracción menor del peso óseo total, ofrece una superficie interna enorme, muchas veces mayor por unidad de volumen. Esa amplitud de superficie tiene una consecuencia importante. Es en ella donde las células del hueso construyen y destruyen tejido, así que el hueso trabecular se renueva mucho más deprisa que el cortical, con un ritmo de recambio varias veces superior. Se comporta, en cierto modo, como la reserva metabólica del esqueleto. Como se renueva rápido y abunda en las vértebras y en los extremos de los huesos largos, el hueso trabecular es el primero en acusar la pérdida de masa ósea con la edad. Por eso las variaciones de la densidad del hueso se detectan pronto en estas zonas, y son las que mejor reflejan los estudios que miden la solidez del esqueleto. Sí. Son dos nombres para el mismo tejido. En textos científicos también se le llama hueso esponjoso o hueso reticular; en inglés, cancellous bone. Por las trabéculas, la red de tabiques que lo componen. La palabra viene del latín trabs, "viga", y describe bien esa estructura de pequeñas vigas entrecruzadas. Es el principio, enunciado por Julius Wolff en 1892, según el cual el hueso ajusta su arquitectura interna a las fuerzas que soporta. Donde aumenta la carga, las trabéculas se refuerzan y se reorientan. El cortical es la capa externa, densa y compacta, y aporta la mayor parte de la masa del esqueleto. El trabecular es el relleno interior, poroso y de recambio rápido. Uno da rigidez; el otro, ligereza y actividad metabólica.Qué es el hueso trabecular
Una arquitectura orientada a la carga
En qué se diferencia del hueso cortical
Por qué importa
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo hueso trabecular que hueso esponjoso?
¿Por qué se llama trabecular?
¿Qué es la ley de Wolff?
¿En qué se diferencia del hueso cortical?
Referencias
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