DICCIONARIO MÉDICO
Hormona luteotrópica
La hormona luteotrópica es uno de los nombres con que se ha designado la prolactina, la hormona que produce la adenohipófisis en sus células lactotropas. El término alude a una función descrita en roedores: mantener el cuerpo lúteo del ovario y su secreción de progesterona. En el ser humano esa tarea corresponde a otras hormonas, de modo que hoy se prefiere el nombre prolactina. Su fisiología completa se desarrolla en la entrada prolactina. La hormona luteotrópica (LTH, del inglés luteotropic hormone) es una denominación antigua de la prolactina. Nombra la misma molécula: una hormona peptídica de 199 aminoácidos que sintetizan las células lactotropas de la adenohipófisis, el lóbulo anterior de la hipófisis. Recibe además los nombres de luteotropina, mamotropina y hormona lactógena hipofisaria. Luteo procede del latín luteus, amarillo, la raíz que dio nombre al corpus luteum o cuerpo lúteo, la estructura amarillenta que queda en el ovario tras la ovulación. El sufijo trópico viene del griego tropḗ, giro o dirección, y en biología designa lo que estimula un tejido o se orienta hacia él. Una hormona luteotrópica es, entonces, la que sostiene el cuerpo lúteo. El apelativo nació en el laboratorio, no en la clínica. Durante los años treinta y cuarenta del siglo XX, varios grupos observaron en la rata y el ratón que la prolactina prolongaba la vida del cuerpo lúteo y sostenía su producción de progesterona. Oscar Riddle había acuñado en 1932 el término prolactina por su acción sobre la formación de leche; poco después, la función lútea documentada en roedores extendió también la etiqueta luteotrópica. Durante décadas los dos nombres convivieron en los manuales. Arrastra, sin embargo, un equívoco. En el ser humano la prolactina no cumple ese papel. El cuerpo lúteo humano se mantiene gracias a la hormona luteinizante y, cuando hay gestación, a la gonadotropina coriónica. La nomenclatura moderna ha ido dejando atrás luteotrópica en favor de prolactina, que describe la función mejor conservada entre especies: la estimulación de la glándula mamaria. Un rasgo distingue a esta hormona dentro de la hipófisis. Casi todas las hormonas del lóbulo anterior se liberan cuando el hipotálamo envía una señal que las activa. La prolactina va al contrario: el hipotálamo la frena de forma continua a través de la dopamina, y solo alcanza cifras altas cuando ese freno se afloja. El sueño, el estrés o el estímulo del pezón durante la lactancia bajan ese tono inhibidor y elevan sus niveles. Porque el nombre procede de experimentos en roedores. En la rata y el ratón, la prolactina mantiene el cuerpo lúteo y su secreción de progesterona, algo que en latín se resume como acción luteotrópica. La etiqueta se trasladó a la literatura general antes de comprobarse que en la especie humana esa función depende de otras hormonas. No. Comparten la raíz luteo porque ambas se relacionan con el cuerpo lúteo, pero son moléculas y glándulas distintas. La hormona luteinizante es una gonadotropina que desencadena la ovulación; la luteotrópica es la prolactina, cuyo cometido principal es la producción de leche. En condiciones normales, no. En el ser humano el cuerpo lúteo se sostiene con hormona luteinizante y, durante el embarazo, con gonadotropina coriónica. La función luteotrópica de la prolactina es propia de algunos roedores, no de nuestra especie. En las células lactotropas de la adenohipófisis, el lóbulo anterior de la hipófisis.Qué es la hormona luteotrópica
Por qué la prolactina recibió ese nombre
Una regulación al revés que las demás
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama luteotrópica si en realidad es la prolactina?
¿Es lo mismo que la hormona luteinizante?
¿Mantiene la prolactina el cuerpo lúteo en las personas?
¿Dónde se produce?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026