DICCIONARIO MÉDICO
Hormigueo
El hormigueo es esa sensación de cosquilleo, adormecimiento o pinchazos que aparece en la piel sin que nada la esté tocando. En el lenguaje médico se llama parestesia, y suele reflejar que un nervio está enviando señales de forma anómala. El ejemplo más conocido es la pierna que se "duerme" tras un rato cruzada. Hormigueo es el nombre coloquial de la parestesia: una sensación anormal de la piel que la persona percibe sin un estímulo externo que la justifique. Puede notarse como cosquilleo, entumecimiento, calor, o como pinchazos finos parecidos a alfileres. Aparece con más frecuencia en las manos, los pies, los brazos y las piernas, aunque puede surgir en cualquier zona del cuerpo. Lo que define a la sensación no es su intensidad, sino su origen. No nace de algo que roce la piel, sino de dentro, en la vía que lleva la información sensitiva desde la superficie hasta el cerebro. Cuando esa vía se altera en algún punto, el cerebro recibe un mensaje confuso y lo interpreta como cosquilleo o adormecimiento. El término es transparente: hormigueo procede de hormiga, del latín formica, y describe la sensación como si un ejército de hormigas caminara por la piel. La medicina conserva esa misma imagen en un cultismo, formicación, reservado para la variante en que el cosquilleo recuerda de forma más nítida al roce de insectos. La comparación es antigua; ya aparece descrita en textos médicos de la Antigüedad. El nombre técnico sigue otro camino. Parestesia viene del griego παρά (pará, aquí en el sentido de "anómalo") y αἴσθησις (aísthēsis, "percepción"): una percepción que no encaja con lo normal. La voz se reintrodujo en el siglo XIX, aunque los médicos griegos ya la empleaban para sensaciones extrañas de la piel. La causa más común es sencilla y pasajera. Cuando se comprime un nervio durante un rato, al apoyarse sobre un brazo o mantener las piernas cruzadas, el nervio deja de recibir riego con normalidad y empieza a emitir impulsos de forma desordenada. Conviene imaginarlo como un atasco momentáneo en la red nerviosa: los mensajes se agolpan y llegan mal. Al liberar la presión, el riego se restablece y la sensación desaparece en poco tiempo, a menudo con un cosquilleo intenso mientras el nervio se recupera. No siempre es tan efímero. Un hormigueo persistente puede acompañar a alteraciones del sistema nervioso o de la circulación, tal como recoge la propia definición de parestesia. En esos casos la sensación deja de ser un episodio aislado y se convierte en una manifestación que conviene poner en contexto. Varias palabras giran alrededor del hormigueo, y no significan lo mismo. La parestesia es el término general para cualquier sensación anormal de este tipo. Cuando aparece de forma característica en las manos y los pies se habla de acroparestesia. Si la sensación resulta claramente desagradable o dolorosa, se emplea el término disestesia. Y cuando lo que ocurre es lo contrario, una pérdida o disminución de la sensibilidad, el nombre correcto es hipoestesia. Sí. Hormigueo es la palabra de uso corriente; parestesia, su nombre médico. Ambas designan la misma sensación anormal de la piel percibida sin un estímulo que la provoque. Porque la postura comprime un nervio y limita su riego durante un tiempo. El nervio responde generando señales desordenadas que el cerebro traduce como adormecimiento y cosquilleo. Al cambiar de posición y restablecerse la circulación, la sensación cede. De la hormiga. Tanto "hormigueo" como el cultismo médico "formicación" derivan del latín formica, porque la sensación evoca el paso de hormigas sobre la piel. No. El hormigueo es una sensación de más, aunque sea anómala; la pérdida de sensibilidad es una sensación de menos. A esta última se la denomina hipoestesia, y describe una situación distinta.Qué es el hormigueo
De dónde viene la palabra
Por qué se produce
Términos que se le parecen
Preguntas frecuentes
¿Hormigueo y parestesia son lo mismo?
¿Por qué la pierna "se duerme"?
¿De dónde sale el nombre?
¿Es lo mismo que perder sensibilidad?
Referencias
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