DICCIONARIO MÉDICO
Hipogeusia
La hipogeusia es la disminución parcial del sentido del gusto. Quien la presenta sigue percibiendo los sabores, pero de forma atenuada: las señales gustativas le llegan más débiles de lo normal. Es una alteración cuantitativa, situada entre el gusto conservado y la ageusia, que es su pérdida completa. Consiste esta alteración en una merma de la capacidad para captar los sabores, sin que esta llegue a desaparecer. El gusto funciona, pero rinde por debajo de lo habitual, de manera que los alimentos resultan más insípidos y hace falta un estímulo más intenso para reconocer su sabor. Puede afectar por igual a todos los sabores o recaer sobre alguno en particular. El nombre combina el prefijo griego ὑπό (hypó, «debajo», con valor de disminución) y γεῦσις (geûsis, «gusto» o «acción de gustar»). Traducido de forma literal, algo así como «gusto disminuido». La misma raíz geûsis reaparece en las demás voces que nombran alteraciones del sabor, lo que permite reconocerlas por su terminación. Para entender la hipogeusia conviene detenerse en la noción de umbral gustativo: la concentración mínima de una sustancia que la lengua necesita para detectar su sabor. En una persona sin alteraciones, basta una pequeña cantidad de sal o de azúcar disuelta para notarla. Cuando el umbral se eleva, esa misma cantidad ya no se percibe, y solo concentraciones mayores logran despertar la sensación. La hipogeusia es, en el fondo, un umbral gustativo alto. El aparato del gusto no está anulado, sino que responde tarde, cuando el estímulo supera un listón más exigente de lo normal. Ese matiz la separa de las alteraciones en las que lo que falla no es la intensidad, sino el tipo de sabor percibido. Los trastornos del gusto se ordenan en dos ejes. Uno mide cuánto se percibe; el otro, qué se percibe. La hipogeusia pertenece al primero, el de la cantidad, que forma una gradación reconocible por sus prefijos griegos: hipergeusia (percepción aumentada), gusto normal, hipogeusia (percepción reducida) y ageusia (percepción ausente). En ese continuo, la hipogeusia ocupa el escalón previo a la pérdida total. El segundo eje, el cualitativo, es territorio de la disgeusia: ahí el sabor no falta ni se debilita, se distorsiona, y lo dulce puede volverse metálico o desagradable. Un mismo paciente puede combinar ambas cosas, porque los dos ejes no se excluyen. Distinguirlos importa: no es lo mismo saborear poco que saborear mal. Es una diferencia de grado. En la hipogeusia el gusto está disminuido pero se conserva; en la ageusia desaparece del todo. Comparten el mismo eje, el de la cantidad de sabor percibida, y se sitúan en puntos distintos de él: reducción parcial frente a ausencia completa. Del griego ὑπό (hypó, «debajo») y γεῦσις (geûsis, «gusto»). Literalmente, «gusto disminuido». No siempre. La hipogeusia puede ser global, cuando afecta a los cinco sabores básicos (dulce, salado, ácido, amargo y umami), o selectiva, cuando recae sobre alguno de ellos y respeta los demás. Por eso una persona puede notar sosos los platos salados y seguir percibiendo bien lo dulce. Son cosas distintas, aunque se confundan con frecuencia. Buena parte de lo que llamamos «sabor» procede en realidad del aroma que asciende hacia la nariz al masticar. Cuando falla el olfato, se empobrece esa dimensión aromática, pero la lengua sigue distinguiendo los sabores básicos. La hipogeusia, en cambio, afecta a la percepción gustativa propiamente dicha. Gusto. Sentido que permite percibir los sabores a través de los receptores de la lengua y la cavidad oral. Ageusia. Pérdida completa del sentido del gusto, extremo del eje cuantitativo en el que la hipogeusia es reducción parcial. Disgeusia. Distorsión del gusto en la que los sabores se perciben alterados o desagradables. Papila. Relieve de la lengua que aloja los corpúsculos gustativos encargados de captar los sabores. Anosmia. Pérdida del olfato, con la que las alteraciones del gusto se confunden por la relación entre aroma y sabor.Qué es la hipogeusia
Una cuestión de umbral
Dónde encaja entre los trastornos del gusto
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre hipogeusia y ageusia?
¿De dónde viene el término?
¿Se pierden todos los sabores por igual?
¿Es lo mismo que perder el olfato?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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