DICCIONARIO MÉDICO
Hiperandrogenemia
La hiperandrogenemia es la elevación de los andrógenos en la sangre por encima de los valores esperados para el sexo, la edad y el momento del desarrollo. Es un dato de laboratorio: la constatación numérica de que ciertas hormonas masculinas circulan en cantidad superior a la habitual. No describe lo que se ve en la persona, sino lo que marca la analítica. Se llama hiperandrogenemia al aumento de la concentración sanguínea de andrógenos, las hormonas responsables de los caracteres sexuales masculinos, presentes también en la mujer en cantidades menores. El término se forma con andro-, del griego anḗr, andrós (ἀνήρ, ἀνδρός), «varón», y el sufijo -emia, del griego haîma (αἷμα), «sangre». Ese sufijo es el que fija el significado: aquí no se habla de una enfermedad ni de un conjunto de signos, sino de una cifra medida en sangre. Cuando se estudia la hiperandrogenemia no se determina una sola hormona. Los andrógenos que suelen valorarse son la testosterona total y su fracción libre, la androstenediona y el sulfato de dehidroepiandrosterona (DHEA-S). La testosterona libre merece una mención aparte porque es la porción biológicamente activa: la que no viaja unida a la globulina transportadora de hormonas sexuales (SHBG) y puede actuar sobre los tejidos. Ese matiz explica por qué a veces se recurre al índice de andrógenos libres, un cálculo que relaciona la testosterona total con la SHBG. Una SHBG baja deja más testosterona disponible aunque la cifra total parezca normal. Buena parte de la testosterona que llega a los tejidos se convierte allí en dihidrotestosterona, todavía más potente. Por eso el valor aislado de una hormona dice menos de lo que parece si no se interpreta en conjunto. Los dos términos se parecen, pero apuntan a cosas distintas. La hiperandrogenemia es la elevación demostrada en la analítica; el hiperandrogenismo es el cuadro clínico que produce el exceso de andrógenos en el cuerpo. Lo interesante es que pueden ir por separado. Hay mujeres con andrógenos altos en sangre y ninguna repercusión visible: es la llamada forma «críptica». Y existe la situación inversa, con signos claros de exceso androgénico y una analítica dentro de la normalidad, que se atribuye a una mayor sensibilidad de los tejidos a hormonas presentes en cantidad normal. Una cifra elevada refuerza la sospecha, pero ni la confirma por sí sola ni su ausencia la descarta. La concentración en sangre de andrógenos como la testosterona total y libre, la androstenediona y la DHEA-S, comparada con los valores de referencia para el sexo y la edad de la persona. Sí. Se conoce como hiperandrogenismo críptico: los andrógenos aparecen altos en la analítica, pero no se traducen en manifestaciones perceptibles. Porque -emia procede del griego haîma, «sangre», y en medicina designa aquello que se encuentra en el torrente circulatorio. La terminación deja claro que se trata de un hallazgo de laboratorio y no de un síndrome clínico.Qué es la hiperandrogenemia
Los andrógenos que se miden
Hiperandrogenemia e hiperandrogenismo no siempre coinciden
Preguntas frecuentes
¿Qué mide exactamente la hiperandrogenemia?
¿Puede haber hiperandrogenemia sin ningún signo externo?
¿Por qué la palabra termina en -emia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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