DICCIONARIO MÉDICO
Hernia de Morgagni
La hernia de Morgagni es una hernia diafragmática de origen congénito, poco frecuente, en la que grasa o vísceras del abdomen ascienden hacia el tórax por un orificio de la parte anterior del diafragma, situado justo detrás del esternón. Debe su nombre al anatomista italiano Giovanni Battista Morgagni, que la describió en el siglo XVIII. Es la variante más rara de las hernias diafragmáticas congénitas y aparece casi siempre en el lado derecho. El diafragma es la lámina de músculo y tendón que separa el tórax del abdomen y que interviene en la respiración. Se forma durante la vida embrionaria a partir de varias piezas que deben soldarse entre sí. Cuando la unión entre el septo transverso, la estructura que dará lugar al centro tendinoso, y las inserciones costales y esternales queda incompleta, persiste un pequeño hueco triangular en la cara anterior del músculo. Ese hueco es el foramen de Morgagni. Por él pueden colarse hacia el tórax el epiplón, el colon transverso y, con menor frecuencia, el estómago o parte del hígado. En latín, foramen significa orificio. El nombre propio rinde homenaje a Giovanni Battista Morgagni (1682-1771), a quien se atribuye la fundación de la anatomía patológica: describió el defecto al estudiar el cuerpo de una persona fallecida por una complicación intestinal. Ese mismo orificio se conoce también como espacio de Larrey, por Dominique Jean Larrey, cirujano de Napoleón, que lo aprovechó como vía de acceso al pericardio. Por costumbre, muchos autores reservan el nombre de Morgagni para la que asoma en el lado derecho y el de Larrey para la del izquierdo. Por el foramen de Morgagni discurren en condiciones normales los vasos mamarios internos, que más abajo pasan a llamarse epigástricos superiores. Ese punto de paso vascular constituye, de por sí, una zona de menor resistencia. El predominio derecho responde a un motivo anatómico sencillo: el corazón y su envoltura, el pericardio, refuerzan la mitad izquierda del diafragma anterior y ponen difícil que las vísceras protruyan por ese lado. Cerca de nueve de cada diez casos se sitúan a la derecha. El peritoneo, la membrana que tapiza el interior del abdomen, se mantiene íntegro y recubre el contenido herniado. Casi siempre existe, por tanto, un verdadero saco herniario, un rasgo que separa a esta hernia de otras variantes del diafragma. La presión elevada dentro del abdomen, por sobrepeso, embarazos o esfuerzos repetidos, va agrandando ese saco poco a poco. Muchas de estas hernias crecen así, sin ruido. De ahí que un número apreciable pase inadvertido hasta la vida adulta. Las hernias del diafragma se agrupan según el punto por donde se abre el defecto. La de Morgagni ocupa la posición anterior o retroesternal y es la menos común de todas: supone entre el 2 y el 5 por ciento de las hernias diafragmáticas congénitas. La hernia de Bochdalek, bastante más habitual, se abre en la región posterolateral, con clara preferencia por el lado izquierdo. Queda un tercer escenario, el de las hernias del hiato esofágico, en las que la víscera sube por el orificio que el diafragma reserva al paso del esófago, como sucede en la hernia paraesofágica. Conviene no mezclar las tres. Comparten el hecho de cruzar el diafragma; el orificio de entrada y el modo de originarse, sin embargo, cambian de una a otra. La incidencia de la hernia de Morgagni se estima en torno a un caso por cada 2.000 a 5.000 nacimientos. Del anatomista Giovanni Battista Morgagni, que en 1761 dejó constancia del defecto en su tratado sobre las sedes y las causas de las enfermedades. Se le considera el fundador de la anatomía patológica moderna. En la práctica, sí: las dos atraviesan el mismo orificio anterior del diafragma. La costumbre reserva el nombre de Morgagni para el lado derecho y el de Larrey para el izquierdo, aunque la distinción no la mantienen todos los autores. Porque el cierre embrionario del diafragma falla pocas veces justo en ese punto anterior. Es la forma menos común de hernia diafragmática de nacimiento. El defecto está presente desde el nacimiento, pero el saco puede tardar años en crecer lo suficiente para hacerse notar. Al conservarse íntegro el peritoneo y ser pequeño el orificio, la protrusión avanza despacio. No es raro, por eso, que aparezca como un hallazgo casual en una prueba de imagen del tórax pedida por otro motivo, a veces pasados los cincuenta o los sesenta años.Qué es la hernia de Morgagni
Por qué se localiza sobre todo en el lado derecho
Lugar entre las hernias diafragmáticas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre de esta hernia?
¿Son lo mismo la hernia de Morgagni y la de Larrey?
¿Por qué es tan rara?
¿Por qué unas veces se descubre en la infancia y otras en la edad adulta?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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