DICCIONARIO MÉDICO
Hemolisina
Una hemolisina es cualquier sustancia capaz de romper la membrana de los glóbulos rojos y liberar la hemoglobina que contienen. El término agrupa desde toxinas fabricadas por bacterias hasta anticuerpos del propio sistema inmunitario, unidos todos por un mismo efecto: provocar hemólisis. La palabra reúne el griego haîma (αἷμα), "sangre", la raíz lýsis (λύσις), "rotura", y el sufijo -ina, que en el lenguaje científico sirve para nombrar sustancias. Una hemolisina es, literalmente, algo que rompe la sangre, o más exactamente, que disuelve los hematíes. El nombre no designa una única molécula, sino una función. Bajo él caben proteínas, toxinas y anticuerpos de origen muy distinto que comparten la capacidad de dañar la envoltura del glóbulo rojo. Rota esa envoltura, la hemoglobina escapa al plasma y se produce la hemólisis. Muchas bacterias fabrican hemolisinas y las vierten a su entorno como parte de su arsenal para invadir los tejidos. Suelen ser exotoxinas, es decir, toxinas que el microbio libera al medio. Algunas actúan perforando la membrana: se insertan en ella y abren un poro por el que la célula pierde su equilibrio y acaba estallando. El daño es puramente físico. El ejemplo clásico son las estreptolisinas del estreptococo del grupo A. Produce dos: la estreptolisina O, que se inactiva en presencia de oxígeno y despierta una respuesta de anticuerpos aprovechada en el laboratorio, y la estreptolisina S, estable frente al oxígeno y responsable del halo claro que rodea a sus colonias en el cultivo. La alfa-hemolisina del estafilococo dorado y la de ciertas cepas de Escherichia coli siguen el mismo patrón de formar poros. El segundo grupo no procede de los microbios, sino del propio organismo. Son anticuerpos capaces de fijarse a la superficie del glóbulo rojo y, con la ayuda del sistema del complemento, perforar su membrana. El complemento es un conjunto de proteínas del plasma que, activadas en cadena, terminan por abrir la célula marcada. Un caso histórico ilustra bien el mecanismo. En 1904, Julius Donath y Karl Landsteiner describieron un anticuerpo que se fija a los hematíes con el frío y los destruye al recuperar la temperatura del cuerpo. Aquella hemolisina bifásica fue una de las primeras pruebas de que el sistema inmunitario podía volverse contra las propias células. La actividad de las hemolisinas se aprecia a simple vista cuando las bacterias crecen en un medio con sangre. Según cómo alteren los hematíes de ese medio, la microbiología distingue tres patrones. La hemólisis beta es completa y deja un halo transparente alrededor de la colonia; la alfa es parcial y tiñe el medio de un tono verdoso; a la ausencia de rotura se la denomina gamma. Ese aspecto orienta la identificación de muchas bacterias. De haîma, sangre, y lýsis, rotura, con el sufijo -ina propio de las sustancias. Una hemolisina es, sin más, algo que rompe los glóbulos rojos. No. Muchas lo son, pero también reciben ese nombre ciertos anticuerpos del sistema inmunitario que, junto al complemento, destruyen los hematíes. El rasgo común es el efecto, no el origen. Esa prueba mide los anticuerpos que el cuerpo genera contra la estreptolisina O, una de las hemolisinas del estreptococo. Su presencia señala un contacto reciente con esa bacteria. No. La hemolisina es la sustancia que causa el daño; la hemólisis es el proceso de rotura que esa sustancia desencadena.Qué es una hemolisina
Hemolisinas de origen microbiano
Hemolisinas inmunitarias
Patrones de hemólisis en el cultivo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre?
¿Toda hemolisina es una toxina bacteriana?
¿Qué relación tiene con la prueba de la antiestreptolisina O?
¿Es lo mismo hemolisina que hemólisis?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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