DICCIONARIO MÉDICO
Hemihipertrofia
La hemihipertrofia es el crecimiento excesivo y asimétrico de un lado del cuerpo o de una de sus partes, de modo que un miembro, media cara o un segmento resultan mayores que su equivalente del lado opuesto. Puede aparecer de forma aislada o dentro de un síndrome. Su reconocimiento importa porque, en la infancia, se asocia a un mayor riesgo de ciertos tumores. El término reúne tres elementos griegos: hemi (mitad), hyper (exceso) y trophé (nutrición, desarrollo). Describe, por tanto, el desarrollo aumentado de una mitad. En la práctica se aplica cuando una parte del cuerpo, una pierna, un brazo, media cara o a veces un costado entero, crece de manera desproporcionada respecto al lado contrario, sin que exista un patrón reconocible de malformación que lo explique por sí solo. La diferencia con la variante contraria, la hemiatrofia, es directa: allí un lado queda más pequeño, aquí uno crece de más. La palabra hemihipertrofia arrastra una imprecisión. La hipertrofia, en sentido estricto, indica que las células aumentan de tamaño, mientras que aquí lo que suele haber es un mayor número de células, algo más próximo a la hiperplasia. Por eso durante un tiempo se prefirió hablar de hemihiperplasia. Ese término tampoco encaja del todo, porque el sobrecrecimiento no siempre respeta una mitad exacta: puede afectar a un brazo de un lado y a una pierna del contrario. Los grupos de consenso se inclinan hoy por la expresión sobrecrecimiento lateralizado aislado cuando el fenómeno se presenta solo, sin otros rasgos acompañantes. El nombre antiguo, sin embargo, sigue vivo en la consulta y en la literatura, de modo que hemihipertrofia, hemihiperplasia y sobrecrecimiento lateralizado conviven para referirse a un mismo hallazgo. Se distinguen dos grandes situaciones. En la forma aislada, la asimetría de crecimiento es el único hallazgo y el niño, por lo demás, se desarrolla con normalidad. En la forma sindrómica, la asimetría se integra en un cuadro más amplio; el ejemplo más frecuente es el espectro de Beckwith-Wiedemann, un trastorno del crecimiento que puede acompañarse de lengua grande, defectos de la pared abdominal o aumento del tamaño de los órganos internos. La frontera entre ambas no es nítida. Cerca de un tercio de los casos considerados aislados comparten las mismas alteraciones moleculares que el síndrome. Esas alteraciones se concentran en una región del cromosoma 11 (la banda 11p15.5), donde residen genes sometidos a impronta, un mecanismo por el que solo se expresa la copia heredada del padre o la de la madre. Un desequilibrio en esa impronta, presente a menudo en una parte de las células y no en todas (lo que se llama mosaicismo), permite que el crecimiento se descontrole en un sector del cuerpo. El motivo por el que la hemihipertrofia se identifica y se sigue de cerca en la infancia es su relación con los tumores embrionarios, los que derivan de tejidos que todavía estaban en desarrollo. Los dos más característicos son el tumor de Wilms, de origen renal, y el hepatoblastoma, hepático. El riesgo no es igual en todos los casos. En el sobrecrecimiento lateralizado aislado se estima en torno al 6 por ciento, aproximadamente uno de cada diecisiete niños. En el espectro de Beckwith-Wiedemann la cifra varía según los estudios, entre el 4 y el 21 por ciento, en función de la alteración molecular concreta. Por esa razón los niños con esta característica entran en programas de seguimiento durante los primeros años de vida, cuando la probabilidad de que aparezca uno de estos tumores es mayor. Procede del griego hemi (mitad), hyper (exceso) y trophé (desarrollo). Literalmente, crecimiento excesivo de una mitad. Casi, y a menudo se usan como sinónimos. La segunda es más precisa, porque en la mayoría de los casos lo que ocurre es un aumento del número de células (hiperplasia) más que de su tamaño (hipertrofia). La nomenclatura actual prefiere, cuando el hallazgo es único, hablar de sobrecrecimiento lateralizado aislado. No. Puede presentarse aislada, como único signo. Ahora bien, cerca del 30 por ciento de esos casos aislados muestran las mismas alteraciones genéticas del espectro de Beckwith-Wiedemann, lo que difumina el límite entre una forma y otra. Porque quien la presenta tiene un riesgo aumentado de desarrollar tumores embrionarios, sobre todo el tumor de Wilms y el hepatoblastoma. Detectarla permite establecer un seguimiento en los años de mayor riesgo, de forma que un eventual tumor pueda encontrarse pronto.Qué es la hemihipertrofia
Un cambio de nombre que refleja un cambio de concepto
Formas aisladas y formas sindrómicas
Por qué se vigila: el riesgo de tumores
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra hemihipertrofia?
¿Es lo mismo hemihipertrofia que hemihiperplasia?
¿La hemihipertrofia siempre forma parte de un síndrome?
¿Por qué es importante detectarla en la infancia?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026