DICCIONARIO MÉDICO
Hematomielia
La hematomielia es una hemorragia que se produce dentro de la médula espinal, en el propio tejido nervioso. Se la conoce también como hemorragia intramedular. Es la forma menos frecuente de sangrado dentro del canal vertebral, y su repercusión depende del punto de la médula donde ocurra y de la cantidad de sangre acumulada. El término procede del griego αἷμα (haîma), sangre, y μυελός (myelós), médula. Nombra literalmente la presencia de sangre en la médula, con el matiz de que se refiere a la médula espinal y no a la ósea. La sangre se sitúa aquí en el interior del parénquima medular, es decir, entre las propias fibras nerviosas, lo que la separa de otros sangrados que ocupan las envolturas que rodean la médula. Por la médula espinal viajan las señales que conectan el cerebro con el resto del cuerpo. Un sangrado en su espesor daña las fibras y suele dejarse notar de forma brusca, con un cuadro que los neurólogos encuadran dentro de la mielopatía, el término general para la afectación de la médula. Los sangrados dentro del canal vertebral se clasifican según la capa que ocupan. El más habitual es el epidural, por fuera de la duramadre. Le siguen el subdural y el subaracnoideo, entre las membranas que envuelven la médula. La hematomielia, situada dentro del propio tejido medular, cierra esa lista como la variante más rara. Su localización profunda explica por qué su efecto tiende a ser directo sobre las vías nerviosas. La causa más común es el traumatismo sobre la columna, ya sea por un accidente, una caída o un golpe intenso. Fuera del trauma, el sangrado suele responder a una lesión de los vasos de la médula: las malformaciones arteriovenosas y los cavernomas son las más citadas. Los tumores medulares, primarios o metastásicos, pueden sangrar y originar el cuadro. Pesan también las alteraciones de la coagulación. Una coagulopatía hereditaria o el tratamiento con anticoagulantes favorecen la hemorragia intramedular. Un caso particular es el sangrado dentro de una cavidad ya existente en la médula, como la que forma la siringomielia. La frecuencia no se reparte por igual entre sexos: las series describen un ligero predominio en varones, en torno a tres casos por cada dos en mujeres. Los sangrados de la columna se describieron en autopsias ya en el siglo XVII. El nombre de hematomielia es posterior: se acuñó en 1827, y la primera descripción clínica detallada se atribuye a Tellegen, en 1850. Durante mucho tiempo fue una entidad conocida casi solo por casos aislados, dada su rareza frente a las hemorragias del cerebro. Del griego αἷμα (haîma), sangre, y μυελός (myelós), médula. Se refiere a la sangre dentro de la médula espinal. No debe confundirse con los sangrados de la médula ósea, que es un tejido distinto. No. El hematoma epidural se sitúa por fuera de las membranas que envuelven la médula, mientras que la hematomielia ocurre dentro del propio tejido medular. Esa diferencia de localización es la que separa a ambos. Es muy poco común. Se trata de la forma más rara de hemorragia dentro del canal vertebral, bastante menos frecuente que las hemorragias cerebrales, y buena parte de lo que se conoce procede de casos publicados de manera individual.Qué es la hematomielia
Dónde se sitúa entre las hemorragias de la columna
Por qué se produce
Apunte histórico
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra hematomielia?
¿Es lo mismo que un hematoma epidural espinal?
¿Es una situación frecuente?
Referencias
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