DICCIONARIO MÉDICO
Gonartritis
La gonartritis es la inflamación de la articulación de la rodilla. Puede deberse a causas muy diversas (autoinmunes, infecciosas, microcristalinas, postraumáticas) y se distingue de la gonartrosis en que el proceso primario es inflamatorio, no degenerativo. El término reúne tres raíces griegas: γόνυ (góny), «rodilla»; ἄρθρον (árthron), «articulación»; y el sufijo -itis, que en terminología médica indica inflamación. A veces se emplea también la forma abreviada «gonitis», que prescinde del componente arthr- pero designa el mismo proceso. La relación etimológica con «artritis» es directa, puesto que la gonartritis no es otra cosa que una artritis localizada en la rodilla. Hay un matiz que conviene aclarar desde el principio. Mientras que el término artritis abarca cualquier articulación del cuerpo, «gonartritis» focaliza el proceso en la rodilla. No describe un mecanismo patológico concreto: puede haber gonartritis reumatoide, gonartritis séptica, gonartritis gotosa o gonartritis reactiva, y cada una sigue una fisiopatología diferente. La rodilla es una de las articulaciones que con más frecuencia se ve afectada por procesos inflamatorios, en parte por su tamaño y en parte porque su posición la expone tanto a traumatismos directos como a la diseminación hematógena de microorganismos. La membrana sinovial que tapiza la cavidad articular es el tejido diana inicial en la mayoría de las formas de gonartritis. Cuando se inflama (sinovitis), produce un exceso de líquido articular, lo que genera hinchazón, calor local y limitación del movimiento. En la artritis de origen autoinmune, el sistema inmunitario ataca la sinovial como si fuera un tejido extraño: el resultado es una inflamación crónica que, mantenida en el tiempo, erosiona el cartílago y el hueso subcondral. En la artritis séptica, la causa es la colonización bacteriana directa de la cavidad articular, habitualmente por Staphylococcus aureus; esta forma exige un abordaje urgente, porque la infección destruye el cartílago con rapidez. Las artritis microcristalinas (gota, condrocalcinosis) se deben al depósito de cristales de urato monosódico o de pirofosfato cálcico en el espacio articular, con activación de una respuesta inflamatoria intensa. La confusión entre ambos términos es frecuente. En la gonartritis, el proceso primario es la inflamación de la sinovial, y el daño cartilaginoso aparece como consecuencia secundaria si la inflamación se prolonga. En la gonartrosis, el problema inicial es el desgaste mecánico y biológico del cartílago hialino, y la inflamación, cuando existe, es reactiva y generalmente más discreta. El dolor de la gonartritis tiende a empeorar en reposo y durante la noche, con rigidez matutina que puede durar más de treinta minutos; el dolor artrósico, en cambio, se agrava con la carga y mejora con el descanso. Son patrones clásicos, aunque en fases avanzadas de ambas entidades las fronteras se difuminan. Sí. «Gonartritis» y «artritis de rodilla» son expresiones equivalentes. La primera utiliza la raíz griega gon- para indicar la localización; la segunda lo hace en castellano llano. Puede. Aunque la articulación metatarsofalángica del primer dedo del pie es la localización clásica del ataque gotoso, la rodilla es la segunda articulación más afectada. Los cristales de urato monosódico depositados en el líquido sinovial desencadenan una reacción inflamatoria aguda que puede ser extraordinariamente dolorosa. No. La artritis séptica de rodilla y los ataques de gota o pseudogota son procesos agudos que, tratados a tiempo, pueden resolverse por completo. Las formas autoinmunes (artritis reumatoide, artritis psoriásica) tienden a la cronicidad, pero su curso puede controlarse con el abordaje adecuado.Qué es la gonartritis
Mecanismos de inflamación articular en la rodilla
Diferencia entre gonartritis y gonartrosis
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo gonartritis que artritis de rodilla?
¿Puede la gota producir gonartritis?
¿La gonartritis siempre es crónica?
Referencias
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