DICCIONARIO MÉDICO
Glicocolato
El glicocolato es la sal del ácido glicocólico, un ácido biliar conjugado que se forma en el hígado por la unión del ácido cólico con el aminoácido glicina. Presente en la bilis principalmente como glicocolato de sodio, contribuye a la emulsión y absorción intestinal de los lípidos de la dieta y de las vitaminas liposolubles. El nombre combina tres raíces de origen griego y latino: γλυκύς (glykýs, "dulce"), χολή (cholḗ, "bilis") y el sufijo -ato, que en nomenclatura química designa la sal de un ácido. La denominación refleja con exactitud la naturaleza del compuesto: una molécula que nace del encuentro entre un derivado del colesterol biliar y un aminoácido de sabor dulce. Su biosíntesis tiene lugar en los hepatocitos. El ácido cólico, uno de los ácidos biliares primarios que el hígado produce a partir del colesterol, se activa en forma de coenzima A y se une al grupo amino de la glicina mediante un enlace amídico. El resultado es el ácido glicocólico, que a pH fisiológico se encuentra ionizado y forma sales con el sodio o el potasio. Es precisamente esa forma salina, el glicocolato de sodio, la que se almacena en la vesícula biliar y se vierte al duodeno con cada comida. Las grasas de la dieta son insolubles en agua. Para que las lipasas pancreáticas puedan actuar sobre ellas, las gotas lipídicas deben fragmentarse en partículas mucho más pequeñas, un proceso conocido como emulsión. El glicocolato participa activamente en ese paso porque es una molécula anfipática: posee una cara hidrófoba que se orienta hacia la grasa y una cara hidrófila que se expone al medio acuoso intestinal. Al disponerse en la interfaz entre ambas fases, reduce la tensión superficial de las gotas lipídicas y las estabiliza como micelas. Dentro de esas micelas viajan los productos de la digestión lipídica (ácidos grasos, monoglicéridos) y también las vitaminas liposolubles A, D, E y K, que de otro modo no podrían atravesar la capa acuosa que recubre el epitelio intestinal. Sin la formación de micelas, la absorción de lípidos y de estas vitaminas se reduciría de forma marcada. Una vez cumplida su función emulsionante en el intestino delgado, el glicocolato no se pierde con las heces. Alrededor del 95 % se reabsorbe en el íleon terminal a través de un transportador específico de ácidos biliares (ASBT), pasa a la sangre portal y regresa al hígado, donde se recicla y se secreta de nuevo con la bilis. Este circuito, la circulación enterohepática, se repite entre seis y diez veces al día, lo que permite al organismo mantener un reservorio suficiente de sales biliares con una síntesis hepática relativamente modesta. El pequeño porcentaje que escapa a la reabsorción alcanza el colon, donde las bacterias intestinales lo desconjugan, es decir, separan la glicina del ácido cólico. Los ácidos biliares libres resultantes pueden ser modificados por la flora colónica para dar lugar a ácidos biliares secundarios, como el ácido desoxicólico. Los ácidos biliares primarios pueden conjugarse con glicina o con taurina. Cuando el ácido cólico se une a la glicina se obtiene el ácido glicocólico (y su sal, el glicocolato); cuando se une a la taurina, el resultado es el ácido taurocólico (y el taurocolato). En el ser humano, la proporción de conjugados con glicina es aproximadamente tres veces mayor que la de conjugados con taurina, aunque esa relación varía con la dieta: una ingesta rica en taurina desplaza el equilibrio hacia los taurocolatos. La glicocola es el nombre histórico del aminoácido glicina. El glicocolato es un compuesto distinto: la sal que se forma cuando esa glicina se conjuga con un ácido biliar. Comparten la raíz etimológica γλυκύς ("dulce"), pero se refieren a moléculas diferentes con funciones biológicas muy distintas. Sí. El glicocolato de sodio se emplea en investigación como detergente biológico para solubilizar proteínas de membrana. En la industria farmacéutica se ha explorado como potenciador de la absorción de péptidos administrados por vía nasal, aprovechando su capacidad para abrir transitoriamente las uniones estrechas entre células epiteliales. No exactamente. El ácido glicocólico es la molécula en su forma protonada. El glicocolato es su base conjugada, es decir, la forma ionizada que predomina al pH del contenido intestinal. En la práctica, ambos términos se utilizan de manera intercambiable en muchos textos porque a pH fisiológico la molécula se encuentra casi por completo en forma de sal.Qué es el glicocolato y cómo se forma
Papel en la digestión de las grasas
Circulación enterohepática
Glicocolato frente a taurocolato
Preguntas frecuentes
¿Qué relación tiene el glicocolato con la glicocola?
¿El glicocolato se utiliza fuera del organismo?
¿Es lo mismo "glicocolato" que "ácido glicocólico"?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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