DICCIONARIO MÉDICO
Giardiasis
La giardiasis es una infección intestinal producida por Giardia intestinalis (sinónimos taxonómicos: Giardia lamblia, Giardia duodenalis), un protozoo flagelado que coloniza el duodeno y el yeyuno proximal. Constituye una de las protozoosis entéricas más frecuentes en el mundo y se transmite por vía fecal-oral, principalmente a través de agua o alimentos contaminados con quistes del parásito. Desde el punto de vista nosológico, la giardiasis se encuadra entre las enfermedades infecciosas de origen parasitario y, dentro de ellas, en el grupo de las protozoosis intestinales. Su agente causal, Giardia intestinalis, pertenece al filo Metamonada y carece de mitocondrias convencionales, un rasgo que lo sitúa entre los eucariotas más primitivos conocidos. El nombre del género honra al zoólogo francés Alfred Giard, aunque fue el naturalista checo Vilém Lambl quien describió por primera vez al organismo en 1859 al examinar heces de niños con diarrea en Praga. Durante más de un siglo la especie se conoció como Giardia lamblia; la denominación vigente, Giardia intestinalis (sinónimo G. duodenalis), es la que adopta la mayoría de las publicaciones actuales, aunque las tres formas coexisten en la literatura médica. Se calcula que cada año se producen unos 280 millones de casos de giardiasis en el mundo, con mayor prevalencia en regiones tropicales y subtropicales donde el acceso al agua potable es limitado. En países industrializados la infección aparece sobre todo en brotes asociados a redes de abastecimiento deficientes, guarderías infantiles y viajeros que consumen agua no tratada. Los CDC estadounidenses la consideran la infección parasitaria intestinal notificada con más frecuencia en ese país. Giardia alterna entre dos formas morfológicamente muy distintas. El quiste, ovalado y con doble pared, es la forma de resistencia que sobrevive semanas en el medio externo, resiste las concentraciones habituales de cloro empleadas en la potabilización del agua y constituye el estadio infectante. Basta la ingestión de un número reducido de quistes (se han documentado infecciones experimentales con apenas diez) para que se establezca la colonización. Una vez que el quiste alcanza el duodeno, la exposición al ácido gástrico y a las enzimas pancreáticas desencadena su exquistación: de cada quiste emergen dos trofozoítos. El trofozoíto tiene forma de pera, mide entre 10 y 20 micrómetros y posee un disco adhesivo ventral con el que se fija a la superficie del epitelio intestinal sin invadirlo. Esa adhesión mecánica, unida a la liberación de proteasas y a la alteración de las uniones estrechas entre los enterocitos, es la que compromete la absorción de nutrientes (un mecanismo que convierte la giardiasis en causa reconocida de malabsorción crónica, especialmente de grasas y vitaminas liposolubles). Conforme los trofozoítos descienden hacia el colon, las condiciones del medio favorecen su enquistación. Los quistes se eliminan con las heces y cierran así el ciclo. No es un proceso constante: la excreción de quistes puede ser intermitente, lo que explica que un solo análisis coprológico negativo no descarte la infección. La ruta más eficaz es la hídrica. Los quistes de Giardia contaminan cursos de agua dulce (ríos, lagos, arroyos de montaña) a través de las heces de personas o animales infectados, ya que el parásito tiene carácter zoonótico y se ha aislado en castores, perros, gatos y ganado, entre otras especies. El contagio directo de persona a persona ocurre con frecuencia en colectividades cerradas (guarderías, residencias, centros de día) y la transmisión a través de alimentos crudos mal lavados completa el cuadro epidemiológico. El contacto sexual que implique exposición fecal-oral constituye otra vía documentada. Los estudios moleculares han permitido subdividir G. intestinalis en ocho grandes grupos genéticos, designados con letras de la A a la H. Solo los genotipos A y B infectan al ser humano; los demás se circunscriben a hospedadores animales. El genotipo B parece asociarse con mayor frecuencia a brotes transmitidos por el agua, mientras que el A predomina en infecciones esporádicas. Esta distinción es relevante desde el punto de vista epidemiológico porque indica si un brote concreto tiene origen zoonótico o antroponótico, dato que condiciona las medidas de control. El término se forma a partir de Giardia, nombre genérico acuñado en honor al zoólogo francés Alfred Mathieu Giard (1846-1908), con el sufijo griego -ίασις (-íasis), que en medicina designa un estado patológico o una enfermedad producida por un agente determinado. La voz se documenta en la literatura médica desde las primeras décadas del siglo XX. El sinónimo "lambliasis", todavía frecuente en textos centroeuropeos, rinde homenaje al descriptor original del parásito, Vilém Lambl. Sí. La forma "giardiosis" emplea el sufijo -osis, habitual en infecciones parasitarias (amebiasis/amebosis, tripanosomiasis/tripanosomosis). Ambas variantes son correctas y aparecen indistintamente en publicaciones especializadas. Aunque las dos son protozoosis intestinales transmitidas por vía fecal-oral, sus agentes y mecanismos de daño difieren de forma notable. Entamoeba histolytica invade la mucosa del colon y puede causar lesiones ulcerativas y abscesos hepáticos, mientras que Giardia no invade tejidos: se adhiere a la superficie del intestino delgado y produce malabsorción sin destrucción tisular relevante. No. La eliminación de quistes es intermitente. Los protocolos habituales recomiendan recoger al menos tres muestras en días diferentes para aumentar la sensibilidad del estudio coproparasitológico. Si desea profundizar en conceptos asociados a la giardiasis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la giardiasis
Ciclo biológico y formas parasitarias
Vías de transmisión
Clasificación de los genotipos
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el nombre "giardiasis"?
¿Es lo mismo giardiasis que giardiosis?
¿En qué se diferencia de la amebiasis?
¿Puede un solo análisis de heces descartar la infección?
Referencias
Entradas relacionadas en el Diccionario médico
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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