DICCIONARIO MÉDICO

Fístula rectovaginal

La fístula rectovaginal es una comunicación patológica entre la pared anterior del recto y la pared posterior de la vagina. Este trayecto anómalo permite el paso de contenido intestinal (gas, moco o heces) hacia el canal vaginal y puede tener un origen obstétrico, inflamatorio, posquirúrgico o neoplásico.

Qué es la fístula rectovaginal

El tabique rectovaginal es una fina lámina de tejido conectivo que separa el recto de la vagina. Cuando ese tabique se perfora de manera permanente, el resultado es una fístula: un conducto revestido de tejido inflamatorio que no tiende a cerrar por sí solo. La fístula rectovaginal no debe confundirse con la fístula perineocutánea ni con la malformación anorrectal congénita en la que el recto desemboca en el vestíbulo vaginal (fístula perineal), porque se trata de entidades con un mecanismo de formación y un abordaje distintos.

El término combina las voces latinas rectum (recto) y vagīna (vaina, envoltura), a las que se antepone fistŭla (tubo, conducto). Aunque la primera descripción anatómica de esta comunicación se remonta a escritos médicos del siglo XVIII, fue con el desarrollo de la cirugía obstétrica moderna cuando se sistematizó su clasificación.

Etiología

Las lesiones obstétricas constituyen la causa más habitual en el contexto mundial. Partos prolongados, desgarros perineales de tercer o cuarto grado y episiotomías complicadas pueden lesionar el tabique rectovaginal de forma irreversible. En países con escasos recursos sanitarios, el parto obstruido sigue siendo una causa devastadoramente frecuente.

La enfermedad de Crohn ocupa el segundo lugar entre las etiologías en los países industrializados. La inflamación transmural que caracteriza a esta enfermedad puede erosionar los tejidos pélvicos y abrir un conducto entre recto y vagina. Un dato revelador: aunque la mayoría de las pacientes con Crohn nunca desarrollan esta complicación, cuando aparece suele indicar una actividad inflamatoria intensa.

Otras causas documentadas incluyen la radioterapia sobre la pelvis (especialmente en neoplasias de cuello uterino o de recto), la diverticulitis complicada, los abscesos pélvicos y, de forma infrecuente, la cirugía previa en la región perineal o vaginal.

Clasificación por localización

Las fístulas rectovaginales se dividen clásicamente en tres grupos según la altura del orificio en el tabique:

Las bajas se sitúan cerca del introito vaginal y del margen anal, suelen originarse en traumatismos obstétricos y con frecuencia son accesibles desde el periné.

En posición intermedia se encuentran las medias, entre la cérvix y el tercio inferior de la vagina. Es la localización más habitual en la enfermedad de Crohn y en complicaciones posquirúrgicas.

Por último, las altas asientan cerca del fórnix vaginal posterior y del fondo de saco de Douglas. Su origen habitual es neoplásico o actínico (secundario a radioterapia), y su reparación requiere un abordaje abdominal.

Preguntas frecuentes

¿Es la fístula rectovaginal una variante de la fístula rectal?

Sí, en sentido anatómico estricto. La fístula rectal designa cualquier comunicación que parte del recto; la rectovaginal concreta el destino de esa comunicación en la vagina. Clínicamente, sin embargo, se manejan como entidades separadas porque su etiología, sus consecuencias y su abordaje quirúrgico difieren de los de otras fístulas rectales.

¿Existe relación con la fístula obstétrica descrita en países en desarrollo?

La fístula obstétrica es un problema de salud pública grave en regiones con acceso limitado a la atención al parto. Incluye tanto fístulas vesicovaginales como rectovaginales provocadas por el trabajo de parto obstruido. La Organización Mundial de la Salud estima que afecta a entre dos y tres millones de mujeres, la mayoría en el África subsahariana y en el sudeste asiático.

¿Puede cerrarse sola una fístula rectovaginal?

En ocasiones, sí. Las fístulas pequeñas de origen obstétrico reciente, si no se infectan, pueden epitelizarse y cerrarse de manera espontánea durante las primeras semanas posparto. Cuando eso no ocurre, la reparación quirúrgica se convierte en la opción necesaria.

Referencias

  1. Mayo Clinic. Fístula rectovaginal: síntomas y causas. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/rectovaginal-fistula/symptoms-causes/syc-20377108
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Fístula anorrectal. Disponible en: https://www.merckmanuals.com/es-us/professional/trastornos-gastrointestinales/trastornos-anorrectales/fístula-anorrectal
  3. García-Olmo D et al. Autologous stem cell transplantation for treatment of rectovaginal fistula in perianal Crohn's disease. Int J Colorectal Dis. 2003;18(5):451-454. PubMed PMID: 12756590.
  4. Centro Médico ABC. Fístula rectovaginal. Disponible en: https://centromedicoabc.com/padecimientos/fistula-rectovaginal/

Entradas relacionadas

  • Fístula rectal: comunicación patológica que se origina en la pared del recto.
  • Fístula: trayecto de paredes fibrosas que comunica dos superficies epiteliales.
  • Fístula perianal: comunicación entre el canal anal y la piel circundante.
  • Fistulografía: estudio radiológico con contraste para delimitar el recorrido fistuloso.
  • Enfermedad de Crohn: enfermedad inflamatoria intestinal crónica de carácter transmural.

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