DICCIONARIO MÉDICO
-filia (del griego philia, amor)
-filia (del griego φιλία, philía, «amor», «afinidad», «inclinación»). Sufijo o elemento compositivo que, en terminología médica, indica afinidad, atracción o tendencia hacia aquello que expresa la raíz a la que se une. Funciona como antónimo del sufijo -fobia. El elemento compositivo -filia procede del griego φιλία (philía), un sustantivo abstracto derivado de φίλος (phílos, «amigo», «amante»). En griego clásico, philía designaba el afecto recíproco entre iguales, un vínculo que Aristóteles distinguía cuidadosamente de ἔρως (érōs, deseo pasional) en la Ética a Nicómaco. La raíz se documenta ya en época homérica y, desde los textos hipocráticos, aparece ligada a la descripción de afinidades entre sustancias del cuerpo. En la formación de tecnicismos médicos, -filia y su variante -filo/-a se combinan con raíces griegas o latinas para generar términos con acepciones que pueden agruparse en tres grandes campos. El primero, y quizá el más frecuente en el laboratorio, es la afinidad tintorial: una célula o tejido recibe el calificativo de «-filo» cuando capta preferentemente un tipo de colorante. El eosinófilo debe su nombre a la apetencia de sus gránulos por la eosina, un colorante ácido de tono rosado; el basófilo, a la captación de colorantes básicos como el azul de metileno. Un segundo campo es el hematológico y genético. Términos como hemofilia (de αἷμα, haîma, «sangre») nombran entidades nosológicas en las que la raíz no alude a una «atracción», sino a una relación patológica con el elemento designado. El nombre lo acuñó en 1828 Friedrich Hopff, estudiante de la Universidad de Zúrich, en su tesis doctoral, y ha perdurado pese a que la enfermedad no consiste propiamente en una «afinidad por la sangre» sino en un defecto de la coagulación. El tercer campo comprende las acepciones psicológicas y psiquiátricas, donde -filia designa la inclinación intensa, a veces patológica, hacia un objeto, situación o conducta. La RAE recoge «filia» como sustantivo autónomo con el sentido de «afición o amor a algo». Conviene no confundir los tres sufijos. Mientras -filia señala afinidad o inclinación, -fobia (de φόβος, phóbos, «temor») indica rechazo, aversión o miedo. Son, en sentido estricto, antónimos. El sufijo -manía (de μανία, manía, «locura», «frenesí»), por su parte, implica un impulso incontrolable, y es el que la psiquiatría del siglo XIX prefirió para designar las inclinaciones patológicas de tipo compulsivo (piromanía, cleptomanía). En la práctica, el uso de -filia con valor psiquiátrico se consolidó más tarde, sobre todo a partir de la sexología de Krafft-Ebing y su Psychopathia Sexualis (1886). Del griego φιλία (philía), sustantivo abstracto formado sobre φίλος (phílos, «amigo»), con el sufijo -ία (-ía), que expresa cualidad. En griego clásico designaba la amistad o el afecto entre personas; su traslado al vocabulario científico amplió el significado hacia la afinidad entre sustancias o la inclinación hacia un estímulo. No exactamente. Comparten raíz, pero cumplen funciones gramaticales distintas. El sufijo -filo/-a forma adjetivos o sustantivos que califican al portador de la afinidad (eosinófilo, hidrófilo), mientras que -filia forma sustantivos abstractos que nombran la afinidad misma (eosinofilia, basofilia). No. La mayoría de los compuestos con -filia en medicina carecen de connotación patológica: eosinofilia, basofilia o acidofilia describen propiedades celulares sin implicar enfermedad alguna. Solo en psiquiatría y sexología el sufijo puede adquirir sentido clínico, y aun así el DSM-5-TR distingue entre una parafilia (interés atípico) y un trastorno parafílico (que causa malestar significativo o daño a terceros).Qué significa -filia en medicina
Diferencia entre -filia, -manía y -fobia
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede exactamente el sufijo -filia?
¿Es lo mismo -filia que -filo?
¿Toda filia es patológica?
Referencias
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