DICCIONARIO MÉDICO
Basofilia
La basofilia es el aumento del recuento de basófilos en sangre periférica por encima de los valores de referencia, habitualmente situados por debajo de 200 células/µL (o 0,1 × 10⁹/L). Dado que los basófilos constituyen menos del 1 % de los leucocitos circulantes, incluso elevaciones moderadas pueden tener significado clínico, particularmente cuando se asocian a neoplasias mieloproliferativas. El término combina el griego βάσις (basis, «base» en sentido químico) con el sufijo -φιλία (philía, «afinidad»), y se refiere primariamente a la afinidad tintorial que define al basófilo. En la práctica clínica, «basofilia» ha adquirido un significado cuantitativo: designa la presencia de un número absoluto de basófilos superior al habitual en la fórmula leucocitaria. No existe un umbral universal rígido. La mayoría de los laboratorios consideran basofilia cuando el recuento absoluto supera las 100-200 células/µL en un adulto. Una cifra aislada fuera de rango rara vez justifica alarma por sí sola; lo relevante es la persistencia del hallazgo en controles sucesivos y su contexto dentro del hemograma completo. La basofilia puede aparecer de forma transitoria en situaciones no neoplásicas. Las reacciones de hipersensibilidad de tipo I (rinitis alérgica, asma alérgica, urticaria) movilizan basófilos hacia los tejidos y, paradójicamente, pueden elevar de forma leve su cifra en sangre durante la fase de resolución. Algunas infecciones virales (varicela, gripe), estados inflamatorios crónicos como la colitis ulcerosa y el hipotiroidismo también se han asociado a basofilia moderada. Tras una esplenectomía, el recuento de basófilos puede elevarse porque el bazo contribuye normalmente a retirar células senescentes de la circulación. Es una basofilia benigna, previsible y sin consecuencias clínicas propias. El escenario clínico que más preocupa es la basofilia sostenida en el contexto de una neoplasia mieloproliferativa. En la leucemia mieloide crónica (LMC), la basofilia no solo es un hallazgo habitual sino que su intensificación progresiva puede señalar la transición de la fase crónica a la fase acelerada o incluso a la crisis blástica. El cromosoma Filadelfia y su producto, la tirosina cinasa BCR-ABL, impulsan la proliferación clonal que incluye la línea basofílica. En la policitemia vera y en la mielofibrosis primaria también puede observarse basofilia, aunque con menor constancia que en la LMC. Existe una entidad excepcional, la leucemia basofílica aguda, con una incidencia tan baja que apenas acumula series de casos en la literatura. La basofilia se confunde a veces con la mastocitosis sistémica, porque basófilos y mastocitos comparten gránulos metacromáticos, receptores de IgE y la capacidad de liberar histamina. La clave para distinguirlos es que los mastocitos residen en los tejidos y rara vez aparecen en sangre periférica, mientras que la basofilia es un hallazgo del hemograma. Cuando los mastocitos circulan en número significativo, el cuadro suele ser una mastocitosis avanzada o una leucemia de mastocitos, entidades distintas. Conviene también separar la basofilia del punteado basófilo eritrocitario, un hallazgo morfológico de los glóbulos rojos (agregados de ARN ribosómico que se tiñen con colorantes básicos). Comparten el adjetivo «basófilo» por su comportamiento tintorial, pero pertenecen a líneas celulares completamente distintas y tienen implicaciones clínicas sin relación entre sí. Depende del contexto. Una elevación leve y aislada suele deberse a un proceso alérgico o inflamatorio pasajero. Si la basofilia es persistente en controles sucesivos, sobre todo acompañada de otras alteraciones en el hemograma (leucocitosis, trombocitosis, formas inmaduras circulantes), conviene descartar una neoplasia mieloproliferativa. No. La alergia puede producir basofilia, pero la basofilia no implica necesariamente alergia. Muchas causas de basofilia no tienen relación con mecanismos alérgicos: infecciones virales, hipotiroidismo o neoplasias mieloproliferativas, por ejemplo. Sí. La fórmula leucocitaria incluida en el hemograma completo cuantifica los cinco tipos de leucocitos, entre ellos los basófilos. Los contadores hematológicos automatizados detectan la basofilia de forma fiable, aunque valores muy elevados pueden confirmarse visualmente en el frotis de sangre periférica. Si desea profundizar en conceptos asociados a la basofilia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la basofilia
Contextos clínicos de la basofilia reactiva
Basofilia en las neoplasias mieloproliferativas
Diferenciación con la mastocitosis y con el punteado basófilo
Preguntas frecuentes
¿Qué significa tener los basófilos altos en una analítica?
¿Es lo mismo basofilia que alergia?
¿Se puede detectar la basofilia en un hemograma rutinario?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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