DICCIONARIO MÉDICO

Fiebre tifoidea

La fiebre tifoidea (o fiebre entérica) es una enfermedad infecciosa sistémica causada por la bacteria gramnegativa Salmonella enterica subespecie enterica, serotipo typhi (conocida como Salmonella typhi). Se transmite por vía fecal-oral a través de agua o alimentos contaminados y constituye un problema de salud pública persistente en regiones con saneamiento deficiente.

Qué es la fiebre tifoidea

El adjetivo «tifoidea» deriva del griego typhōdēs (τυφώδης), que significa «semejante al humo» o «nebuloso», en alusión al estado de obnubilación y estupor que presentan los pacientes graves. Conviene distinguirla con claridad del tifus, una enfermedad diferente causada por bacterias del género Rickettsia y transmitida por artrópodos (piojos, pulgas o garrapatas). Aunque comparten raíz etimológica, la confusión entre ambas entidades tuvo consecuencias prácticas durante siglos, hasta que en 1880 el patólogo alemán Karl Joseph Eberth identificó al bacilo responsable de la fiebre tifoidea en tejidos de pacientes fallecidos.

El ser humano es el único reservorio natural de S. typhi. La bacteria ingresa por la vía digestiva, atraviesa la mucosa intestinal y alcanza el torrente sanguíneo, lo que produce una fase de bacteriemia durante la primera semana de la enfermedad. Desde la sangre, el microorganismo se disemina a distintos órganos (hígado, bazo, médula ósea, vesícula biliar) y libera endotoxinas que explican buena parte de la respuesta inflamatoria sistémica.

Transmisión y portadores crónicos

La transmisión se produce casi siempre por ingestión de agua o alimentos contaminados con heces u orina de personas infectadas. En zonas con sistemas de saneamiento precarios, los brotes pueden afectar a poblaciones enteras. La manipulación de alimentos por parte de portadores asintomáticos representa una vía adicional de contagio, tal como demostró el célebre caso de Mary Mallon (conocida como «Typhoid Mary»), una cocinera irlandesa que en las primeras décadas del siglo XX infectó a decenas de personas en Nueva York sin presentar ella misma la enfermedad.

Entre un 2 % y un 5 % de los pacientes que no reciben un ciclo completo de antibioticoterapia se convierten en portadores crónicos. La bacteria persiste de forma silenciosa en la vesícula biliar y se excreta de manera intermitente en las heces durante meses o años, lo que mantiene activa la cadena de transmisión sin que el portador lo advierta.

Epidemiología y carga global

En los países industrializados, la fiebre tifoidea se ha convertido en una enfermedad infrecuente. La mayoría de los casos registrados en Europa y Norteamérica corresponden a viajeros que regresan de zonas endémicas. Las cifras globales, sin embargo, cuentan otra historia: la Organización Mundial de la Salud estimó en 2019 unos 9,2 millones de casos y 110 000 muertes anuales, con las tasas más elevadas en el sudeste asiático, el Mediterráneo oriental y el África subsahariana.

En España, la fiebre tifoidea y la fiebre paratifoidea son enfermedades de declaración obligatoria. Los casos autóctonos son muy escasos, pero se notifican con regularidad casos importados.

El bacilo de Eberth y la vacuna de Wright

Karl Joseph Eberth observó por primera vez el agente causal en 1880 al examinar cortes histológicos de ganglios mesentéricos y del bazo de pacientes fallecidos por la enfermedad. Cuatro años más tarde, Georg Gaffky consiguió aislarlo en cultivo puro, lo que confirmó el hallazgo. El nombre coloquial «bacilo de Eberth» pervivió en la literatura médica durante décadas.

En 1897, Almroth Edward Wright desarrolló en el Army Medical School de Netley (Inglaterra) la primera vacuna contra la fiebre tifoidea, que se empleó de forma masiva en las campañas militares del siglo XX. La vacunación redujo de forma notable la mortalidad entre las tropas, si bien la mejora de los sistemas de potabilización del agua y del tratamiento de aguas residuales ha sido, a largo plazo, la medida preventiva de mayor impacto.

Preguntas frecuentes

Fiebre tifoidea y tifus son lo mismo

No. Comparten raíz griega (typhos, estupor) y durante siglos se confundieron, pero se trata de enfermedades distintas. La fiebre tifoidea la causa Salmonella typhi y se transmite por agua contaminada; el tifus lo causan bacterias del género Rickettsia y se transmite por piojos, pulgas o garrapatas.

Quién fue Typhoid Mary

Mary Mallon (1869-1938), una cocinera de origen irlandés afincada en Nueva York, fue el primer caso documentado de portadora crónica asintomática de S. typhi en Estados Unidos. Las autoridades sanitarias la identificaron tras rastrear varios brotes de fiebre tifoidea entre las familias para las que trabajaba. Fue confinada por la fuerza en dos ocasiones y pasó casi tres décadas en cuarentena, un caso que aún se debate en la literatura sobre ética en salud pública.

Existe vacuna

Sí. Hay dos tipos disponibles: una vacuna inyectable de polisacárido capsular Vi y una vacuna oral atenuada (cepa Ty21a). Ambas se recomiendan a viajeros que se desplazan a áreas endémicas, aunque ninguna ofrece protección completa y no sustituyen las medidas de higiene alimentaria e hídrica.

La fiebre tifoidea puede prevenirse solo con la vacuna

Depende del contexto. La vacunación reduce el riesgo individual, pero la estrategia preventiva más eficaz a escala poblacional sigue siendo la mejora del saneamiento y el acceso a agua potable. En áreas endémicas, la combinación de ambas medidas resulta decisiva.

Referencias

  1. MedlinePlus. Fiebre tifoidea. Enciclopedia médica en español.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Fiebre tifoidea.
  3. Organización Mundial de la Salud. Fiebre tifoidea. Nota descriptiva, 2023.
  4. Centro Nacional de Epidemiología (ISCIII). Fiebre tifoidea y paratifoidea.

Entradas relacionadas

  • Salmonella: género bacteriano al que pertenece el serotipo typhi, agente causal de la fiebre tifoidea.
  • Fiebre paratifoidea: infección entérica producida por serotipos paratyphi de Salmonella, clínicamente similar pero de curso generalmente más leve.
  • Tifus: enfermedad infecciosa distinta, causada por Rickettsia y transmitida por artrópodos, con la que se confundió históricamente la fiebre tifoidea.
  • Fiebre: elevación de la temperatura corporal por encima de los valores fisiológicos.

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