DICCIONARIO MÉDICO

Fiebre faringoconjuntival

La fiebre faringoconjuntival es un síndrome infeccioso agudo producido por adenovirus (serotipos 3 y 7 con mayor frecuencia), que se manifiesta con la tríada de fiebre, faringitis y conjuntivitis. Afecta sobre todo a niños y adolescentes, y aparece con frecuencia en brotes asociados a piscinas o campamentos.

Qué es la fiebre faringoconjuntival

El nombre describe directamente la localización de la infección: faringo-, del griego phárynx (φάρυγξ, "garganta"); conjuntival, del latín coniunctīva, la membrana mucosa que recubre la cara interna de los párpados y la superficie anterior del globo ocular. Es, por tanto, una inflamación simultánea de la faringe y la conjuntiva, acompañada de fiebre. El agente causal pertenece a la familia Adenoviridae: los adenovirus son virus de ADN bicatenario sin envoltura, lo que les confiere una resistencia notable frente a agentes físicos y químicos, incluidos los desinfectantes habituales de superficies.

Los serotipos 3 y 7 son los más asociados a este cuadro. El serotipo 4 también puede producirlo, aunque con menor frecuencia. Merece la pena señalar que estos mismos serotipos causan además infecciones respiratorias (faringitis, bronquiolitis, neumonía) sin componente ocular, de modo que la fiebre faringoconjuntival no es la única presentación posible, sino la más reconocible como síndrome definido.

Contagio y contextos de brote

La transmisión se produce por gotitas respiratorias, por contacto directo con secreciones de una persona infectada o a través de fómites (toallas, instrumental oftalmológico). Un mecanismo de contagio particularmente documentado es el agua de piscinas con cloración insuficiente: el virus resiste en el medio acuático y puede infectar simultáneamente la conjuntiva y la mucosa faríngea al entrar en contacto con el agua contaminada. Esto explica por qué los brotes clásicos de esta enfermedad se producen en campamentos de verano, clubes deportivos y centros escolares con instalaciones de baño compartidas.

La estacionalidad del cuadro refleja ese patrón: los casos se concentran en los meses cálidos. La duración de la excreción viral puede prolongarse semanas después de la resolución de los síntomas, lo que facilita la propagación.

Cuadro clínico y diferenciación con la queratoconjuntivitis epidémica

Tras un período de incubación de entre 5 y 12 días, aparece fiebre moderada junto con dolor de garganta (faringitis) y enrojecimiento ocular con lagrimeo (conjuntivitis folicular). La conjuntivitis puede ser unilateral al inicio y hacerse bilateral en los días siguientes. Son habituales también las adenopatías cervicales y preauriculares, y el malestar general. El cuadro es benigno y se resuelve espontáneamente en una o dos semanas, sin dejar secuelas.

Dentro de las infecciones oculares por adenovirus conviene distinguir este síndrome de la queratoconjuntivitis epidémica, producida por serotipos distintos (8, 19, 37). La queratoconjuntivitis epidémica no suele cursar con faringitis ni fiebre alta, pero la afectación corneal es más pronunciada y puede dejar infiltrados subepiteliales persistentes durante meses. Son dos síndromes adenovíricos oculares, pero con serotipos diferentes, presentación diferente y pronóstico diferente.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama "faringoconjuntival"?

Porque el cuadro afecta a la vez a la faringe (garganta) y a la conjuntiva (membrana del ojo). El nombre compuesto describe la doble localización de la infección, que es lo que distingue a este síndrome de una faringitis aislada o de una conjuntivitis sin componente respiratorio.

¿Se puede contraer en la piscina?

Sí. El virus resiste en el agua si la cloración es insuficiente, y el contacto con agua contaminada es una de las vías de contagio mejor documentadas. Los brotes más reconocibles de fiebre faringoconjuntival se han descrito precisamente en campamentos y clubes deportivos con piscinas compartidas.

¿Es una enfermedad grave?

No. Se trata de un cuadro autolimitado que se resuelve en una o dos semanas sin complicaciones en la gran mayoría de los casos. Puede causar molestias apreciables (dolor de garganta, fotofobia, lagrimeo), pero no deja secuelas. La situación es distinta en personas inmunodeprimidas, en quienes cualquier infección por adenovirus puede seguir un curso más grave.

Referencias

  1. Manual MSD, versión para profesionales. Infecciones por adenovirus.
  2. Asociación Española de Pediatría (AEPED). Adenovirus: qué son y qué enfermedades producen.
  3. Montero Iruzubieta J, Rodríguez Ares MT. Queratoconjuntivitis adenovíricas: actualización. Archivos de la Sociedad Española de Oftalmología. 2013;88(3):108-115.
  4. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Infecciones por adenovirus. MedlinePlus en español.

Entradas relacionadas en el diccionario

  • Adenovirus: la familia viral responsable de este síndrome.
  • Conjuntivitis: inflamación de la conjuntiva, uno de los componentes de la tríada.
  • Conjuntivitis epidémica: queratoconjuntivitis por adenovirus con serotipos y pronóstico distintos.
  • Fiebre: el signo clínico que encabeza la tríada del síndrome.
  • Conjuntivitis folicular: el patrón de inflamación conjuntival más frecuente en esta infección.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026