DICCIONARIO MÉDICO
Fibrocartílago intraarticular
El fibrocartílago intraarticular es la variedad de fibrocartílago que se sitúa dentro de una articulación sinovial. Adopta la forma de meniscos o de discos articulares y mejora la congruencia entre superficies óseas que no encajan de manera exacta. El nombre combina el prefijo latino intra- ("dentro de") con articularis ("relativo a la articulación"), lo que señala sin ambigüedad su ubicación: estas piezas de fibrocartílago se hallan en el interior de la cavidad sinovial, bañadas por el líquido articular y rodeadas por la cápsula. En una diartrosis, las dos superficies que se articulan rara vez poseen geometrías complementarias perfectas. Cuando un cóndilo convexo se enfrenta a un platillo tibial relativamente plano, la carga se concentraría en un punto reducido si no mediara una pieza interpuesta. El fibrocartílago intraarticular resuelve ese desajuste: distribuye la presión sobre un área mayor, amortigua los picos de fuerza y contribuye a la estabilidad de la articulación durante el movimiento. La distinción entre menisco y disco se basa en la anatomía del propio fibrocartílago. Un menisco tiene forma de media luna (de ahí su nombre, del griego μηνίσκος, menískos, "creciente") y solo divide parcialmente la cavidad articular: el borde interno, libre y adelgazado, deja comunicar los dos compartimentos. Un disco, en cambio, separa la cavidad de manera completa en dos cámaras independientes. Los meniscos más conocidos son los de la rodilla, dos por articulación: uno medial, con forma de C, y otro lateral, más circular. Pero no son los únicos. Las articulaciones esternoclavicular, acromioclavicular y la muñeca (complejo fibrocartilaginoso triangular) contienen estructuras de fibrocartílago intraarticular cuya morfología oscila entre el menisco y el disco según la articulación. El disco de la articulación temporomandibular es un ejemplo clásico de disco completo: divide la cavidad en un compartimento superior, responsable del deslizamiento del cóndilo mandibular, y otro inferior, que permite la rotación. Esa separación funcional sería imposible sin la barrera continua que interpone el disco. La irrigación del fibrocartílago intraarticular procede de la periferia capsular y penetra solo una distancia limitada hacia el interior. En los meniscos de la rodilla, los estudios clásicos identifican tres zonas: una periférica vascularizada ("zona roja"), una intermedia con vascularización parcial y una central avascular ("zona blanca"). Las roturas en la zona roja pueden cicatrizar si se reparan; las de la zona blanca carecen, en la práctica, de capacidad regenerativa espontánea. No. El menisco divide la cavidad articular solo de forma parcial: su borde interno queda libre. El disco la divide por completo en dos compartimentos cerrados. Ambos son fibrocartílago intraarticular, pero su geometría y su repercusión mecánica difieren. Las principales son la rodilla (dos meniscos), la articulación temporomandibular (disco), la esternoclavicular (disco), la acromioclavicular (menisco variable) y la muñeca (complejo fibrocartilaginoso triangular). No todas las articulaciones sinoviales necesitan este tipo de estructura; solo aquellas cuyas superficies presentan una incongruencia geométrica relevante. Comparten el mismo tejido base, pero el contexto es diferente. Los discos intervertebrales pertenecen a articulaciones de tipo sínfisis (anfiartrosis), no a articulaciones sinoviales, y se clasifican dentro del fibrocartílago conector. El fibrocartílago intraarticular, en sentido estricto, es el que se aloja dentro de una cavidad sinovial.Qué es el fibrocartílago intraarticular
Menisco y disco: dos formas del mismo tejido
Vascularización y capacidad de reparación
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo un menisco que un disco articular?
¿Qué articulaciones contienen fibrocartílago intraarticular?
¿El fibrocartílago intraarticular es igual al de los discos intervertebrales?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026