DICCIONARIO MÉDICO
Fenobarbital
El fenobarbital es un barbitúrico de acción prolongada con actividad antiepiléptica, sedante e hipnótica. Sintetizado en 1911 y utilizado clínicamente desde 1912, fue el primer fármaco que demostró eficacia real en el control de las crisis epilépticas, y sigue figurando en la Lista de Medicamentos Esenciales de la OMS. Su código en la clasificación ATC es N03AA02. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Químicamente, el fenobarbital es un derivado del ácido barbitúrico con un grupo fenilo y un grupo etilo en la posición 5 del anillo pirimidínico. Esa sustitución le confiere una duración de acción larga (vida media de 50 a 120 horas en adultos) y, sobre todo, una propiedad que lo distingue del resto de barbitúricos clásicos: su efecto anticonvulsivo aparece a concentraciones inferiores a las necesarias para producir sedación. No ocurre así con otros miembros de la familia, cuyo uso como antiepilépticos quedó descartado precisamente porque la sedación era inseparable del control de las crisis. Su mecanismo principal consiste en potenciar la neurotransmisión inhibidora mediada por el GABA. Los barbitúricos prolongan el tiempo de apertura de los canales de cloro del receptor GABA-A, lo que hiperpolariza la neurona y reduce su excitabilidad. A concentraciones más altas, el fenobarbital también bloquea la transmisión excitatoria a través de receptores de glutamato de tipo AMPA. Esa doble acción explica su capacidad para frenar descargas epilépticas muy diversas, desde las crisis tónico-clónicas generalizadas hasta las crisis parciales. La historia del fenobarbital como antiepiléptico es un caso célebre de serendipia. En 1912, Alfred Hauptmann, residente de psiquiatría en el Hospital Universitario de Friburgo, administró el fármaco a pacientes epilépticos con el único propósito de que durmieran mejor por la noche y dejaran descansar al resto de la sala. Lo que observó le sorprendió: no solo dormían, sino que la frecuencia y la intensidad de las crisis disminuían también durante el día. Hauptmann publicó sus resultados en la Münchner Medizinische Wochenschrift ese mismo año, y varios de sus pacientes pudieron abandonar la institución y retomar una vida laboral, algo impensable hasta entonces. Antes de ese hallazgo, el único recurso disponible era el bromuro de potasio, introducido en 1857, cuyos efectos tóxicos acumulativos lo hacían difícil de manejar a largo plazo. El fenobarbital inauguró la era moderna del tratamiento farmacológico de la epilepsia y mantuvo su posición como fármaco de primera línea durante décadas, hasta la llegada de la fenitoína en 1938 y, más tarde, de la carbamazepina y el ácido valproico. Hoy, los protocolos de los países con acceso a antiepilépticos de nueva generación lo sitúan como opción de segunda línea en adultos, pero conserva un papel de primera elección en las convulsiones neonatales y sigue siendo el antiepiléptico más prescrito en regiones con recursos limitados, donde su eficacia contrastada y su bajo coste lo mantienen vigente. Por una combinación de eficacia probada, producción barata y estabilidad en condiciones de almacenamiento poco exigentes. En países donde no están disponibles los antiepilépticos más modernos, el fenobarbital cubre una necesidad que, de otro modo, quedaría sin atender. La OMS lo recomienda como opción de primera línea en epilepsia convulsiva cuando no hay alternativas accesibles. El prefijo feno- alude al grupo fenilo (C₆H₅-) presente en su molécula, y -barbital procede del ácido barbitúrico, núcleo químico de todos los barbitúricos. La síntesis del ácido barbitúrico se remonta a 1864 y se atribuye a Adolf von Baeyer; el origen del nombre «barbitúrico» es objeto de debate, y una hipótesis muy repetida, aunque no confirmada, lo vincula al nombre de una persona llamada Barbara. No. La primidona es un anticonvulsivo distinto que el organismo metaboliza parcialmente a fenobarbital. Es decir, parte de la actividad terapéutica de la primidona se debe al fenobarbital que se genera en el hígado, pero la primidona posee también actividad anticonvulsiva propia a través de su otro metabolito, la feniletilmalonamida. Puede ampliar información sobre este grupo farmacológico y sus indicaciones:Qué es el fenobarbital
Un hallazgo accidental que cambió la neurología
Preguntas frecuentes
¿Por qué el fenobarbital sigue en la lista de medicamentos esenciales de la OMS?
¿De dónde viene el nombre?
¿Es lo mismo fenobarbital que primidona?
Referencias
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