DICCIONARIO MÉDICO
Fenilpiruvato
El fenilpiruvato (ácido fenilpirúvico) es un cetoácido que se forma por transaminación de la fenilalanina. En condiciones normales se produce en cantidades ínfimas, pero su acumulación patológica en sangre y orina constituye el marcador bioquímico que dio nombre a la fenilcetonuria. En el metabolismo habitual del ser humano, la mayor parte de la fenilalanina ingerida con las proteínas de la dieta se convierte en tirosina por acción de la fenilalanina hidroxilasa hepática. Existe, no obstante, una vía secundaria: una transaminasa puede transferir el grupo amino de la fenilalanina al alfa-cetoglutarato y generar fenilpiruvato. En personas sanas, esta vía menor carece de relevancia cuantitativa. El panorama cambia cuando la fenilalanina hidroxilasa falta o funciona de forma insuficiente. La fenilalanina se acumula entonces en el plasma hasta concentraciones que pueden multiplicar por treinta el valor de referencia, y la ruta de transaminación pasa a ser la principal salida metabólica. El fenilpiruvato resultante se excreta por la orina en cantidad detectable y, además, se transforma parcialmente en otros dos metabolitos: fenilactato (por reducción) y fenilacetato (por descarboxilación oxidativa). Es el fenilacetato el responsable del olor corporal característico que los textos clásicos describen como "olor a ratón". En 1934, el médico noruego Ivar Asbjørn Følling detectó que la orina de dos hermanos con discapacidad intelectual producía un color verde intenso al reaccionar con cloruro férrico. El compuesto responsable era el ácido fenilpirúvico, una fenilcetona. Følling denominó inicialmente al cuadro "imbecillitas phenylpyruvica". Tres años después, Lionel Penrose y Juda Hirsch Quastel propusieron el nombre de fenilcetonuria, que es el que ha perdurado. El término "fenilpiruvato" combina dos raíces: "fenil", del griego φαίνω (phaínō, "brillar, aparecer"), por el grupo fenilo presente en su estructura; y "piruvato", del griego πῦρ (pŷr, "fuego"), porque el ácido pirúvico se obtuvo originalmente por destilación seca del ácido tartárico. Se le ha atribuido neurotoxicidad directa, aunque el mecanismo no se conoce con la misma precisión que el efecto del exceso de fenilalanina sobre la síntesis de neurotransmisores. Lo que los estudios experimentales sí han demostrado es que la acumulación conjunta de fenilalanina y sus derivados cetónicos interfiere en el desarrollo del sistema nervioso durante las primeras etapas de la vida. No. La prueba clásica con cloruro férrico ya no se utiliza como cribado porque tiene limitaciones (la muestra debe ser fresca y la reacción no es específica). El diagnóstico de la fenilcetonuria se basa hoy en la cuantificación directa de fenilalanina en sangre, no en la detección urinaria de fenilpiruvato. En el ser humano, prácticamente ninguna. En plantas y en algunos microorganismos, en cambio, el ácido fenilpirúvico es un intermediario habitual de la biosíntesis de fenilalanina a partir de ácido prefénico. Para ampliar información sobre el metabolismo de la fenilalanina y sus alteraciones, puede consultar:Qué es el fenilpiruvato
Origen del nombre fenilcetonuria
Preguntas frecuentes
¿Es el fenilpiruvato una sustancia tóxica?
¿Puede detectarse en un análisis de orina rutinario?
¿Tiene alguna función normal en el organismo?
Referencias
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