DICCIONARIO MÉDICO
Felbamato
El felbamato es un antiepiléptico de estructura dicarbamato, emparentado químicamente con el meprobamato, aunque con un perfil farmacológico distinto. Se reserva para formas graves y refractarias de epilepsia, en particular el síndrome de Lennox-Gastaut en edad pediátrica y las crisis parciales del adulto que no responden a otros fármacos. Su código en la clasificación ATC es N03AX10. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Sintetizado por primera vez en la década de 1950, el felbamato no despertó interés como anticonvulsivante hasta los años ochenta, cuando los modelos animales de electroshock máximo revelaron su actividad frente a crisis de distintos tipos. La FDA lo aprobó en 1993, y durante un breve periodo se prescribió con relativa frecuencia como alternativa de amplio espectro. Un año después, la detección de casos de anemia aplásica y de hepatotoxicidad grave obligó a restringir drásticamente su uso. La agencia recomendó retirarlo del mercado en agosto de 1994; finalmente se mantuvo disponible, pero con una advertencia de máxima gravedad (lo que en la terminología regulatoria estadounidense se denomina black box warning). En la práctica actual, su prescripción queda limitada a pacientes cuya epilepsia no ha podido controlarse con ningún otro fármaco disponible, y solo tras informar explícitamente del riesgo hematológico y hepático. La incidencia estimada de anemia aplásica asociada al felbamato se sitúa entre 27 y 209 casos por millón de pacientes tratados, cifra muy superior a la tasa basal de la población general. El felbamato actúa sobre varias dianas simultáneamente, lo que lo diferencia de la mayoría de los antiepilépticos clásicos. Bloquea los canales de sodio dependientes de voltaje y reduce así la propagación de la descarga neuronal. Inhibe además los receptores de glutamato del subtipo NMDA, un mecanismo poco frecuente entre los fármacos de este grupo. A esas dos acciones se suma un efecto modulador sobre los canales de calcio y una potenciación débil de la inhibición mediada por GABA, aunque este último componente es menos relevante que en los barbitúricos. No está del todo claro cuál de estos mecanismos explica mejor su eficacia en el síndrome de Lennox-Gastaut. La hipótesis más aceptada apunta a que la combinación de bloqueo NMDA y modulación de canales iónicos le confiere una actividad de amplio espectro contra crisis de naturaleza diversa, incluidas las ausencias atípicas y las crisis tónicas que caracterizan a ese síndrome. Por el riesgo de anemia aplásica y de insuficiencia hepática grave. Ambas complicaciones, aunque infrecuentes en términos absolutos, pueden ser mortales. La mortalidad registrada entre los casos de anemia aplásica asociada al felbamato alcanzó aproximadamente el 30 % en las primeras series publicadas. Esa cifra, unida a la imposibilidad de predecir qué paciente desarrollará la complicación, hace que solo se prescriba cuando no existe otra alternativa razonable. El sufijo -bamato alude al grupo químico carbamato, presente en su estructura. No sigue las convenciones DCI habituales de los antiepilépticos más recientes, porque fue sintetizado antes de que esas convenciones se consolidaran. Sí. Los protocolos exigen hemograma completo y pruebas de función hepática antes de iniciar el fármaco y, como mínimo, cada dos semanas mientras dure la administración. En algunos centros se mantiene la vigilancia analítica incluso después de suspenderlo, ya que las complicaciones hematológicas pueden aparecer semanas tras la retirada. Si desea ampliar información sobre fármacos antiepilépticos, puede consultar:Qué es el felbamato
Mecanismo de acción multimodal
Preguntas frecuentes
¿Por qué el felbamato se usa tan poco si es eficaz?
¿De dónde viene el nombre felbamato?
¿Se necesitan analíticas especiales durante el tratamiento?
Referencias
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