DICCIONARIO MÉDICO

Factor del crecimiento epitelial

El factor del crecimiento epitelial es una proteína señalizadora de pequeño tamaño que estimula la proliferación y diferenciación de células epiteliales, fibroblastos y otras poblaciones celulares, y cuyo receptor constituye una de las dianas más estudiadas en oncología.

Qué es el factor de crecimiento epitelial

El factor de crecimiento epitelial, conocido internacionalmente como EGF (del inglés epidermal growth factor), es un polipéptido de 53 aminoácidos que actúa como señal mitógena sobre células de origen epitelial, mesenquimal y neural, entre otras. Su denominación refleja la observación original que condujo a su descubrimiento: la capacidad de estimular el crecimiento de la epidermis en ratones neonatos.

Stanley Cohen identificó el EGF a comienzos de la década de 1960 de forma accidental. Mientras trabajaba con extractos de glándula submaxilar de ratón en el laboratorio de Viktor Hamburger (Universidad de Washington en San Luis), en busca de una fuente más rica de factor de crecimiento nervioso (NGF), observó que esos mismos extractos provocaban la apertura prematura de los párpados y la erupción precoz de los incisivos en las crías inyectadas. El efecto no podía explicarse por el NGF. Cohen aisló la sustancia responsable y la denominó epidermal growth factor porque, como demostró en cultivos de piel embrionaria de pollo, su acción principal era estimular la proliferación de las células epidérmicas.

Tras incorporarse a la Universidad Vanderbilt en 1959, Cohen purificó el EGF, determinó su secuencia de aminoácidos y, junto con Graham Carpenter, caracterizó el receptor al que se unía en la superficie celular. Estos trabajos le valieron el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1986, compartido con Rita Levi-Montalcini por el descubrimiento del NGF. Eran los dos primeros factores de crecimiento celular conocidos.

Estructura y estabilidad molecular

El EGF humano es un polipéptido monocatenario que contiene tres puentes disulfuro intramoleculares, los cuales le confieren una conformación compacta y notable resistencia a la proteólisis y a la desnaturalización térmica. Esta estabilidad explica, en parte, que pueda encontrarse activo en fluidos corporales como la saliva, la orina, la leche materna, el líquido amniótico y las secreciones gastrointestinales. Se sintetiza como un precursor de mayor tamaño (prepro-EGF), una glucoproteína transmembrana que se expresa en la membrana apical de las células tubulares renales y de otros epitelios, y que libera el EGF maduro tras un corte proteolítico.

Receptor del EGF y familia ErbB

Conocido como EGFR, ErbB1 o HER1, el receptor del EGF fue el primer receptor con actividad tirosina quinasa que se identificó como tal. Pertenece a una familia de cuatro receptores transmembrana (ErbB1 a ErbB4) que regulan la proliferación, supervivencia y diferenciación de múltiples tipos celulares.

Cuando el EGF se une al dominio extracelular del EGFR, el receptor forma dímeros (homodímeros con otro EGFR o heterodímeros con otros miembros ErbB, en particular con HER2). La dimerización activa el dominio tirosina quinasa intracelular, lo que desencadena la autofosforilación del receptor y la puesta en marcha de cascadas de señalización como las vías RAS-MAPK, PI3K/AKT y JAK-STAT. El resultado neto depende del contexto celular, pero incluye la entrada en el ciclo de división, la migración o la diferenciación.

Conviene señalar que el EGFR no responde exclusivamente al EGF. Se conocen al menos siete ligandos capaces de activarlo, entre ellos el factor de crecimiento transformador alfa (TGF-α), la anfirregulina, la betacelulina, la epiregulina, el HB-EGF y la epigena. Cada ligando induce conformaciones diméricas ligeramente distintas del receptor, lo que genera respuestas celulares diferenciadas a pesar de actuar sobre la misma molécula.

Funciones fisiológicas

En la piel y las mucosas, el EGF promueve la renovación del epitelio y acelera la reepitelización tras una herida cutánea. Su presencia en la saliva contribuye a la reparación de las lesiones de la mucosa oral y esofágica; de hecho, la observación de que las heridas orales cicatrizan con rapidez inusual se ha atribuido en parte a la elevada concentración de EGF salival.

Durante el desarrollo embrionario, la señalización a través del EGFR participa en la formación del pulmón, el hígado, la piel, el tracto gastrointestinal y el sistema nervioso. Ratones con inactivación genética del EGFR presentan defectos graves en la maduración epitelial de varios órganos y una supervivencia posnatal muy reducida, lo que pone de manifiesto la amplitud de sus funciones.

También interviene en el mantenimiento del epitelio corneal. La aplicación tópica de EGF se ha investigado para el manejo de defectos epiteliales persistentes de la córnea, con resultados favorables en determinados contextos clínicos.

Relevancia en oncología

La sobreexpresión del EGFR o su activación descontrolada se ha documentado en un amplio espectro de neoplasias epiteliales, entre ellas carcinomas de pulmón, colon, cabeza y cuello, mama y páncreas. En el cáncer de pulmón no microcítico, las mutaciones activadoras del dominio quinasa del EGFR definen un subgrupo molecular con implicaciones directas para la selección del abordaje terapéutico. El oncólogo determina en cada caso la estrategia más adecuada en función del perfil molecular del tumor y de las características del paciente.

Desde el punto de vista histórico, la conexión entre el EGFR y la oncogénesis es anterior incluso al propio concepto de oncogén molecular: a mediados de la década de 1980, se descubrió que el oncogén vírico v-ErbB del virus de la eritroblastosis aviar codificaba una forma truncada del EGFR humano, carente del dominio extracelular de unión al ligando y, por tanto, constitutivamente activa. Este hallazgo vinculó por primera vez un receptor de factor de crecimiento con la transformación maligna.

Preguntas frecuentes

¿"Epitelial" o "epidérmico"?

Ambas formas se emplean. En la nomenclatura internacional consolidada en inglés se usa epidermal growth factor, y muchas traducciones al español mantienen "epidérmico". Sin embargo, dado que el EGF actúa sobre células epiteliales de muchos tejidos (no solo la epidermis), la denominación "epitelial" resulta conceptualmente más precisa. La entrada del diccionario de la CUN emplea esta variante, aunque en la literatura médica en español conviven las dos.

¿En qué se diferencia el EGF de otros ligandos del EGFR?

Todos los ligandos del EGFR comparten un dominio estructural conservado (el EGF-like domain) y activan el mismo receptor, pero difieren en la distribución tisular, la afinidad de unión y la conformación dimérica que inducen. El TGF-α, por ejemplo, se expresa con mayor abundancia en ciertos tejidos embrionarios y tumorales, mientras que la anfirregulina está especialmente implicada en la biología mamaria. El EGF fue simplemente el primero en descubrirse y el que dio nombre a toda la familia.

¿El EGF puede emplearse con fines terapéuticos?

Sí. El EGF recombinante humano se ha utilizado en formulaciones tópicas para acelerar la cicatrización de heridas cutáneas de difícil resolución, y se investiga en oftalmología para defectos epiteliales corneales persistentes. La indicación y el seguimiento corresponden al profesional sanitario.

¿Por qué Cohen recibió el Nobel junto con Levi-Montalcini?

El comité Nobel reconoció en 1986 a ambos investigadores por haber descubierto los primeros factores de crecimiento celular: Levi-Montalcini identificó el NGF y Cohen, el EGF. Los dos habían colaborado en la década de 1950 en el laboratorio de Hamburger, en la Universidad de Washington en San Luis, y sus hallazgos abrieron un campo que ha transformado la biología celular y la oncología.

Referencias

  1. The Nobel Prize in Physiology or Medicine 1986. Press release. Nobelprize.org. Disponible en: nobelprize.org
  2. Rayego-Mateos S, Rodrigues-Díez R, Fernández-Fernández B et al. EGF receptor in organ development, tissue homeostasis and regeneration. Cell Commun Signal. 2025;23:72. Disponible en: PMC (NIH)
  3. Seshacharyulu P, Ponnusamy MP, Haridas D et al. Biochemistry, Epidermal Growth Factor Receptor. StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2026. Disponible en: NCBI Bookshelf (NIH)
  4. Denault D, Leavitt L, Khalil B. Physiology, Growth Factor. StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2026. Disponible en: NCBI Bookshelf (NIH)

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